Investing in the Future, not in the Past: Green Business as Key to Tackling Climate Change

By Geovanny Vicente, Guest Blogger
“Invest in the future, not in the past,” is the battle cry for green business to win the fight against climate change, according to the United Nations’ Secretary General Antonio Guterres, who opened the One Planet Summit in Paris with these words on December 12, 2017.

At this international event, held under the leadership of French President Emmanuel Macrón, the World Bank Group President Jim Yong Kim, and the Head of the United Nations Guterres, decided to reject the fatalist and defeatist theory about climate change and instead issue a call to action to world leaders and committed citizens across the globe. Only through collective action does the world have a chance to confront the major challenges of this environmental emergency that are growing increasingly harder to ignore.

The importance of this meeting led by these three leaders was the launch of an ambitious project to address the principal effects of climate change.  The leaders agreed upon 12 initiatives and created the One Planet Coalition.  This trilateral leadership will secure that these commitments are kept, and to achieve these goals over the following months they have been working diligently toward their implementation prior to their next meeting to measure progress at the 2nd One Planet Summit.

This is a $2 billion initiative with the goal of deepening local capital markets, as well as expanding and releasing private funds for climate-related projects.  To-date, more than $1 billion has been committed to the fund.

These efforts have motivated global leaders today more than ever to create alliances between and among governments, civil society, the private sector, and foundations that can identify and fund solutions to this global threat. The private sector is already seeing that, green business is good business.  To this end, Antonio Guterres pointed out that in dozens of developed and developing countries, renewable energies are now cheaper than energy from carbon sources, and as a result, it is critical to invest in the world’s future energy sources, rather than its past.  Traditional heavy oil and gas sources can emit harmful pollutants into the atmosphere if not utilizing the latest technological advancements to reduce their environmental footprint.

For example, in the Dominican Republic, a Caribbean island vulnerable to climate change, a local power generator (EGE Haina) recently completed the groundbreaking of the construction of its 4th wind energy farm, called Larimar 2, located in Enriquillo, Barahona, in the southwest of the country.  The wind energy farm Los Cocos in the southern Dominican province of Pedernales, was the first, followed by another in the nearby province of Bani, along with another in Montecristi, near the border with Haiti.  This company EGE Haina generates 18 percent of Dominican Republic’s energy, a growing percentage of which comes from wind turbines.

Costa Rica is another country utilizing its natural resources for energy security. The country’s high precipitation rate allows it to increase the amount of water in its hydroelectric dams.  Increasing its capture rate of the rain is helping to make Costa Rica’s energy grid derived from renewable sources by 2021, when combined with solar and biomass. Costa Rica is close to becoming the first Latin American country to power all of its energy from renewable sources, and lead the way for the hemisphere.  With the increase in extreme weather events, collective action is needed to harvest the surplus waters, winds, and heat as smart sources of energy.

Imagine a future emergency power-generator fueled by winds and water that can help places like Dominica and Puerto Rico recover more quickly from the devastating hurricanes, like those seen this year.  Well, that future is upon us, through forums like the One Planet Summit and public-private sector partnerships, such as that between the government of Puerto Rico and Tesla Motors.  The Puerto Rico-Tesla relationship began years ago when the island tried attracting new jobs and has been strengthened in the wake of Hurricane Maria and the offer made by Tesla CEO Elon Musk, to restore power on the island through the solar energy micro-grids. Musk and Puerto Rico’s Governor Ricardo Rossello connected after Hurricane Maria and restored the energy in a children’s hospital in San Juan as well as 6 similiar energy projects that scale-up Puerto Rico’s solar energy potential.

Tesla’s Elon Musk was among the 164 prominent figures at the One Planet Summit in Paris.  Tesla and many others in attendance are helping countries think creatively and act expeditiously to maximize local and global impact that improves our chances against climate change.

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ASPECTOS IMPORTANTES DE LA COP23 EN BONN, ALEMANIA

Por: Omar Ramírez Tejada, Bloggero Invitado

Bajo el lema “Una Conferencia, dos zonas”, término la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático celebrándose del 6 al 17 de noviembre de 2017, en Bonn, Alemania, bajo la Presidencia de Fiji. Incluyó la 23ª sesión de la Conferencia de las Partes (COP 23) a la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), la 13ª sesión de la Conferencia de las Partes que actúa como Reunión de las Partes en el Protocolo de Kyoto (CMP 13), y la segunda sesión de la Conferencia de las Partes que actúa como Reunión de las Partes en el Acuerdo de París (CMA 1-2).

También se reunieron tres órganos subsidiarios, el 47º período de sesiones del Órgano Subsidiario de Asesoramiento Científico y Tecnológico (OSACT 47) y el Órgano Subsidiario de Ejecución (OSE 47), y la cuarta versión del primer período de sesiones del Grupo de Trabajo Especial sobre el Acuerdo de París (APA 1-4).

Entre sus objetivos estuvo, ajustar el Acuerdo de París, en especial las áreas de tecnologías, retomar daños y pérdidas por efectos del cambio climático, las emisiones de gases de efecto invernadero y la transparencia, en esta oportunidad la Conferencia reunió a más de 16,000 participantes, incluyendo más de 9,200 funcionarios gubernamentales, 5,500 representantes de organismos y agencias de la ONU, organizaciones intergubernamentales y organizaciones de la sociedad civil, y 1,200 miembros de los medios de comunicación.

Las negociaciones, que no concluyeron hasta la madrugada del sábado 18 de noviembre, se centraron en los diversos aspectos del programa de trabajo del Acuerdo de París. Las Partes adoptaron 31 decisiones, 24 bajo la COP, 7 bajo la CMP, que, entre otras cosas: brindan orientación sobre la finalización del programa de trabajo del Acuerdo de París, inician el Diálogo de Talanoa (el nombre para el Diálogo Facilitador para 2018 solicitado en la decisión 1 / CP.21, que adoptó el Acuerdo de París), y da importancia a la implementación y ambición previas a 2020, en el marco del “Momento de Fiji para la aplicación”.

Otro punto destacable fue decidir que el Fondo de Adaptación cumplirá el Acuerdo de París sujeto a las decisiones que se tomarán en el CMA 1-3; operacionalizar las acciones de las comunidades locales y la plataforma de los pueblos indígenas; establecer un plan de acción de género; evaluar el proceso de examen técnico sobre mitigación y adaptación; avanzar en el financiamiento a largo plazo; y concluir los exámenes del Comité Permanente de Finanzas, el Fondo de Adaptación, la creación de capacidad en los países con economías en transición y en los países en desarrollo; y brinde orientación al Comité Ejecutivo del Mecanismo Internacional de Varsovia para Pérdidas y Daños Asociados con los Impactos del Cambio Climático.

El segmento conjunto de alto nivel bajo la COP, CMP y CMA reunió a 15 jefes de estado y gobierno, además de ministros y jefes de delegación.

Las negociaciones tuvieron lugar en la “Zona de Bula” y los eventos paralelos en la “Zona de Bonn”. En la zona de Bonn, muchos actores estatales y no estatales anunciaron iniciativas para la acción climática, incluido el lanzamiento de la Iniciativa Ocean Pathway, para vincular océanos con acción de cambio climático a través de los procesos climáticos de la ONU, y el Compromiso de Bonn-Fiji, que fue adoptado por más de 300 líderes locales y regionales para cumplir con el Acuerdo de París.

Principales Puntos de Avance en la COP23

Durante las negociaciones los países trabajaron en puntos cruciales para la urgente implementación del Acuerdo de París, que permitirá que el aumento de temperatura no sobrepase los 2°C. hasta conseguir la meta de los 1.5°C.

Se necesita avanzar prioritariamente en el funcionamiento del Fondo Verde para el Clima (FVC), que permite captar recursos financieros de los países desarrollados para que las naciones en desarrollo y más vulnerables puedan afrontar las consecuencias del cambio climático. El FVC espera contar con 100 mil millones de dólares anuales a partir del 2020. Sin duda uno de los grandes retos de los próximos años será avanzar en ese tema.

En la COP23 hubo avances muy importantes para el contexto latinoamericano y caribeño. El primero referido a la aprobación de un plan de trabajo para la agricultura, ya que para las próximas reuniones discutirán temas en relación a: la adaptación de la agricultura frente al cambio climático, mejorar la capacidad de carbono en los suelos, el sector ganadero y las emisiones de GEI, la seguridad alimentaria, entre otros.

El segundo tema y que es considerado un hito es la creación de una plataforma para conocimientos locales, en la cual se resaltará el aporte tradicional, por ejemplo, de los grupos indígenas para afrontar el cambio climático, pero además se da un reconocimiento a sus capacidades ancestrales.

Resultados de la COP23 para implementar el Acuerdo de París

Diálogo de Talanoa –  se activa y pone en movimiento el plan para acelerar la acción climática con el fin de limitar el aumento de la temperatura. Las Partes han decidido que el diálogo tendrá una fase preparatoria y otra política que será liderada por las presidencias de la COP23 y la COP24, esta última se llevará a cabo en Polonia del 3 al 14 de diciembre del 2018. Durante el diálogo las Partes deberán considerar el informe sobre sobre 1.5°C que será presentado el próximo año por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC). Durante la etapa política, que se llevará a cabo en presencia de los ministros en la COP24, se reportarán las NDC que se espera contengan metas y acciones más ambiciosas de reducción de emisiones, sobre todo de los países con mayor responsabilidad histórica en el tema.

En relación al Fondo de Adaptación, se superó la meta del 2017 gracias a los aportes de Alemania e Italia que contribuyeron con 50 millones y 7 millones de euros, respectivamente.  El fondo cuenta actualmente con 93 millones de dólares.

En relación al mecanismo de pérdidas y daños se está terminando el tiempo y se cierra la ventana para poder presionar a los países desarrollados a trabajar más en este tema, dada la urgencia de brindar herramientas a los países vulnerables de recuperarse luego de eventos climáticos extremos.

POSICIÓN DE LOS ESTADOS UNIDOS Y DESAFIOS PARA EL 2018 

De hecho, Estados Unidos envió un documento a la Organización de Naciones Unidas (ONU), el día 4 de agosto de 2017, para oficializar su intención de abandonar el Acuerdo de París. También anunció que continuará participando en las negociaciones internacionales sobre cambio climático, como la COP 23. El gobierno de Donald Trump participó en la COP 23 “para proteger los intereses de Estados Unidos y asegurar que todas las opciones de políticas (ambientales) permanezcan abiertas a esta administración” pero la comunidad de países signatarios del Acuerdo de París expresó su rechazo para renegociar dicho acuerdo, que ha costado dos décadas de negociaciones.

La salida de Estados Unidos del Acuerdo de París es un asunto complejo, y tiene varias aristas. En primer lugar, su participación en emisiones de gases de invernadero ronda el 17%. En segundo lugar, al desconocer los tratados climáticos se siente libre de abandonar los compromisos adquiridos, como de hecho ya ha recortado el presupuesto de la Agencia de Protección Medioambiental (EPA). También todo indica que va a incentivar los nuevos métodos de extracción y producción de combustibles de Gases de Efecto Invernadero (GEI). En tercer lugar, dejará de contribuir con su aporte al Fondo Verde del Clima, destinado a los países de menores recursos para que puedan cumplir sus compromisos de reducción de GEI y avanzar hacia las nuevas energías limpias. Todo ello va en dirección contraria a las cláusulas del Acuerdo de París.

La buena noticia es que varias autoridades regionales y locales como es caso del gobernador de California Jerry Brown dijo que las ciudades y los estados aún pueden hacer una profunda diferencia en el cambio climático sin el apoyo de la administración Trump. Por su parte el alcalde de la ciudad de Nueva York, Bill de Blasio, dijo que 375 ciudades estadounidenses han suscrito las reducciones del Acuerdo de París, a pesar de que Estados Unidos se retiró. Prometió, además “que la ciudad de Nueva York iría aún más lejos con dramáticos recortes en las emisiones de gases de efecto invernadero a través de estrictas mejoras en los códigos de la ciudad para su principal fuente de emisiones.

Después de lo sucedido en Bonn en noviembre pasado, el próximo 2018 será otro año importante para la diplomacia climática internacional a medida que los países avanzan en la implementación del Acuerdo de París sobre cambio climático y la comunidad internacional está decidida a continuar a pesar de la posición de los Estados Unidos, tal y como ocurrió con el Protocolo de Kyoto parecería que la historia se repite, pero con características diferentes.

IMPORTANT ASPECTS OF THE COP23 IN BONN, GERMANY

By Omar Ramírez Tejada, Guest Blogger

The United Nations Climate Change Conference ended with the slogan “One Conference, Two Zones.” The conference, officially referred to as COP23, took place from November 6-17, 2017 in Bonn, Germany under the Presidency of Fiji. The conference included the 23rd session of the la Conference of the Parties (COP23) to the United Nations Framework Convention on Climate Change (CMNUCC), the 13th session of the Conference of the Parties which served as the Meeting of the Parties in the Kyoto Protocol (CMP13), and the second session of the Conference of the Parties that served as the Meeting of the Parties in the Paris Agreement (CMA 1-2).

Three subsidiary bodies also met: the 47th session of the Subsidiary Body for Scientific and Technological Advice (SBSTA 47), the Subsidiary Body for Implementation (SBI 47), and the fourth version of the first session of the Ad Hoc Working Group on the Paris Agreement (APA 1-4).

The conference objectives included adjusting the Paris Agreement, especially in the areas of technology; recoup damages and losses caused by the effects of climate change, greenhouses gas emissions and to emphasize transparency. The Conference brought together more than 16,000 participants, including more than 9,200 government officials, 5,500 representatives of UN organizations and agencies, intergovernmental and civil society organizations, and 1,200 members of the press.

Negotiations, which went on until dawn on Saturday November 18, focused on the various aspects of the work program of the Paris Agreement. The Parties adopted 31 decisions, 24 under COP, 7 under CMP, which, among other things will provide guidance on the finalization of the work program of the Paris Agreement. They undertook the Talanoa Dialogue (the name for the Facilitating Dialogue for 2018 requested in decision 1/CP.21 adopted by the Paris Agreement) and stressed the importance of implementation and ambitious action prior to 2020, within the framework of the “Fiji Moment for Implementation.”

Another noteworthy point was the decision that the Adaptation Fund will comply with the Paris Agreement, subject to decisions that will be taken in CMA 1-3; encourage the actions of local communities and adopt the indigenous peoples platform; establish a gender action plan; evaluate the technical review process that supports the exchange of experiences on mitigation and adaptation practices; advance in long-term financing; and conclude the review process of the Permanent Finance Committee, the Adaptation Fund; create capacity in countries with economies in transition and in developing countries; and provide guidance to the Executive Committee of the Warsaw International Mechanism for Loss and Damage associated with Climate Change Impacts.

The joint high-level segment under the COP, CMP and CMA brought together 15 heads of state and government, as well as ministers and delegation heads.

Negotiations took place in the Bula Zone and parallel events were held in the Bonn Zone. In the Bonn Zone, many governmental and non-governmental participants announced initiatives for climate action, including the launch of the Ocean Pathway Initiative, which aims to strengthen the inclusion of oceans in the climate change action underway through the UN’s climate processes and the Bonn-Fiji Commitment, that was adopted by more than 300 local and regional leaders to fulfill the Paris Agreement.

Main Points of Achievements at COP23

Throughout the negotiations, the involved countries worked on crucial points for the urgent implementation of the Paris Agreement, which is to keep global temperatures from exceeding 2° C. until its the goal of 1.5 ° C is reached.

It is necessary to prioritize the functioning of the Green Climate Fund (GCF), which enables raising funds from developed countries for developing and vulnerable nations that face the negative consequences of climate change. The GCF expects to have $100 billion per year starting in 2020. Without a doubt, one of the great challenges of the coming years will be to advance in this area.

Very important advances were made at COP23 in the context of Latin America and the Caribbean. One of the first relates to the approval of an historic work plan for agriculture and an agreement to discuss the following issues at subsequent meetings: implement new strategies for the adaptation of agriculture in the face of climate change; improve carbon capacity in soil, the livestock sector and GHG emissions as well as food safety, among other issues.

The second theme, considered to be a milestone, is the creation of a platform for local knowledge that will provide provide traditional contribution, for example, from indigenous groups who will participate in climate negotiations and a process that will allow them to share their traditional knowledge, best practices and ancestral capabilities.

Results of COP23 to Implement the Paris Agreement

The Talanoa Dialogue activates and sets into motion the plan to accelerate climate action with the goal of limiting a rise in temperature. The Parties have decided that the dialogue will have preparatory phase and another policy that will be led by the presidencies of COP23 and COP24, the latter to be held in Poland from December 3-14, 2018. Throughout the dialogue, the Parties must be in agreement with the 1.5° C limit that will be presented next year by the Intergovernmental Panel on Climate Change (IPCC).  While in the policy stage, which will be held in the presence of COP24 ministers, NDCs will report what they expect in terms of goals achieved and their most ambitious actions taken to reduce emissions, especially from countries with greater historical responsibility in the matter.

In terms of the Adaptation Fund, it exceeded its 2017 target thanks to support from Germany and Italy who contributed €50 million and €7 million euros, respectively.  The fund currently has  $93 million dollars in it.

With regard to the loss and damage mechanism, time is of the essence. The window of opportunity to pressure developed countries to work harder on this issue is closing, especially in view of the urgency to provide necessary tools to vulnerable countries to recover from extreme climactic events.

POSITION OF THE UNITED STATES AND CHALLENGES FOR 2018 

The United States sent a document to the United Nations (UN) on August 4, 2017 to formalize its intention to drop out of the Paris Agreement. The missive also announced that the US would continue to participate in international negotiations on climate change, such as COP23. Indeed, the government of Donald Trump participated in COP23 “to protect U.S. interests and ensure all future policy options remain open to the administration.” However, the community of signatory countries of the Paris Agreement expressed its rejection to renegotiate the agreement, which has taken two decades of negotiations to reach.

The United States’ decision to pull out of the Paris Agreement is a complex matter with various elements to consider. First, the US’s share in greenhouse gas emissions is around 17%. Second, by being unaware of previous climate treaties, the current US administration feels free to abandon commitments therein. In fact, it has already cut the budget of the Environmental Protection Agency (EPA). Everything indicates that the Trump administration will encourage new methods of extraction and production of Greenhouse Gas (GHG) fuels. Thirdly, the US will cut its contributions to the Green Climate Fund, which is earmarked for countries with limited resources so that they can fulfill their GHG reduction commitments and move towards new clean energy. All of this goes in the opposite direction of the clauses enshrined in the Paris Agreement.

The good news is that several regional and local authorities, such as California Governor Jerry Brown have said that cities and states can still make a profound difference on climate change without the support of the Trump administration. New York City’s Mayor Bill de Blasio said that 375 US cities have signed on to reductions of the Paris Agreement, despite the fact that the United States withdrew. Mayor de Blasio also promised, “that New York City would go even farther with dramatic cuts in greenhouse gas emissions through strict improvements in city codes for its main source of emissions.”

After what happened last November in Bonn, 2018 will be another important year for international climate diplomacy as countries move toward implementation of the Paris Agreement on climate change. The international community is determined to move forward despite the position of the United States, just as it did with the Kyoto Protocol. It would seem that history is repeating itself, but with different characteristics.

La economía del cambio climático: Los desafíos de América Latina y el Caribe

Por Geovanny Vicente, Bloggero Invitado
América Latina y el Caribe constituyen áreas del mundo cuya emisión de contaminantes alcanza apenas un 9% de acuerdo a datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL). Sin embargo, América Central y el Caribe son considerablemente vulnerables al impacto del cambio climático. Es una zona que ya empieza a sentir los efectos del cambio climático de manera directa y que es amenazada por el resurgimiento de enfermedades que ya se consideraban erradicadas, así como la persistencia de otros padecimientos tropicales como el dengue y la malaria.

Mientras el mundo sigue luchando por lograr la erradicación de la pobreza, debemos asegurarnos que la producción agrícola de los países no se vea afectada de forma contundente por los fenómenos naturales. En ocasión de la celebración del día de la eliminación de la pobreza, le pregunté a la ex Primera Ministra de Nueva Zelanda, Helen Clark, sobre la fórmula para acabar con este problema. Clark, a través de su cuenta oficial de Twitter @HelenClarkNZ senaló: “Uso de transferencias de efectivo, creación de empleos y educación gratuita”. A esa ecuación de tres, yo agregaría invertir en la seguridad alimentaria. Precisamente eso es lo que representa América Latina, la garantía alimentaria del mundo debido a la vasta extensión de terrenos cultivables que tiene, contando con una cuarta parte del terreno agrícola del planeta y un tercio del agua dulce.

Para algunos, el cambio climático dejó de ser un cuento de fábula ya que se acabaron los argumentos en contra. Los organismos internacionales han planteado hace tiempo la necesidad de actuar inmediatamente. Este efecto generado por las emisiones ya está provocando aumento de temperaturas, inviernos más fríos y veranos más calientes, inundaciones, sequias, huracanes de trayectoria impredecible y más feroces, así como la desaparición de algunas playas.

De acuerdo a datos de la CEPAL de 2014, si la temperatura aumenta en 2,5 grados Celsius respecto del promedio histórico, la carga económica del cambio climático podría representar entre el 1,5% y el 5% del PIB de la región. Sin embargo, los costos generados por las medidas de adaptación al cambio climático podrían representar cifras menores al 0,5% del PIB de la región. Aquí está muy claro que la prevención tiene un costo muy bajo en comparación con el ocasionado por el fenómeno. Con el conocimiento de estos datos urge una mayor inversión en energías renovables e infraestructuras sustentables, unido al cumplimiento del compromiso asumido en el Acuerdo de Paris para un modelo de desarrollo sostenible.

El gran desafío es que el cambio climático es un factor transversal a todos Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), por lo cual nuestra inacción ante este flagelo pone en riesgo el logro de las metas propuestas de cara a la Agenda 2030. El ODS #13 llama a la acción  por el clima, mientras que el #6 exige agua limpia y saneamiento, pero el #7 nos pide invertir en energía asequible y no contaminante. Por otro lado, el #9 aboga por innovación e infraestructura y el #12  por producción y consumo responsable. El Acuerdo de Paris nos enseña lo que dice el último objetivo de la lista, el #17, sin la alianza estratégica de todos es imposible lograr los 16 objetivos anteriores.

En Fiji, en el marco de la COP23, nombre con que se conoce la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático 2017 ((UNFCCC), se hizo el lanzamiento de una iniciativa que proveerá recursos y asistencia técnica a las pequeñas islas que son estados en desarrollo. Es una alianza entre la Organización Mundial de la Salud (OMS), la COP23 y UNFCCC. El Director General de la OMS,  Dr. Tedros Adhanom, indicó que “están lanzando la iniciativa para estas pequeñas islas en desarrollo porque ellas son las que de manera desproporcionada soportarán la carga del cambio climático”. El objetivo es que estas islas aprendan a entender y manejar los efectos negativos en la salud. Islas como Puerto Rico y Dominica son ejemplos de la vulnerabilidad de la región ante fenómenos naturales como los huracanes.

The Economics of Climate Change: Challenges Facing Latin America and the Caribbean

By Geovanny Vicente, Guest Blogger
Latin America and the Caribbean contribute barely 9 percent of air pollutant emissions globally, according to data from the Economic Commission of Latin America and the Caribbean (ECLAC).  However, Central America and the Caribbean are considerably vulnerable to the impact of climate change. The region has begun to feel the direct effects of climate change and is threatened by the resurgence of diseases that were already considered eradicated, as well as the prevalence of other tropical diseases such as dengue and malaria.

Climate change also significantly impacts the region’s economic trajectory. While the world continues to work toward eradicating poverty, we must ensure that the agricultural production of Latin America is not unduly affected by harmful emissions. On the occasion of the International Day for the Eradication of Poverty, I asked the former Prime Minister of New Zealand, Helen Clark, how to end this problem. Clark, through her official Twitter account @HelenClarkNZ replied, “Use of cash transfers, job creation and free education.” To that equation of three, I would add investing in food security—a critical source of future growth for Latin America. The region plays a large role in securing global food security due to the vast expanse of arable land and water—a quarter of the agricultural land on the planet and a third of global sources of fresh water.

International organizations have long advocated for the need to act immediately to reduce the effects of pollutants on the planet. The effect generated by emissions is already causing higher temperatures, colder winters and hotter summers, floods, droughts, hurricanes of unpredictable and more dangerous trajectories, as well as the disappearance of some beaches.

According to ECLAC data for 2014, if the temperature increases by 2.5 degrees Celsius compared to the historical average, the economic burden of climate change could represent between 1.5 percent and 5 percent of GDP in Latin American and the Caribbean. However, the costs generated by adaptation measures to climate change could represent below 0.5 percent of the region’s GDP. Thus, preventing the costly risks that rising emissions present makes good economic sense. With the knowledge of these data, a greater investment in renewable energies and sustainable infrastructure is urgently needed, together with the fulfillment of the commitment assumed in the Paris Agreement for a sustainable development model.

Climate change presents a crosscutting challenge to all 17 Sustainable Development Goals (SDGs) established by the United Nations; insufficient action to combat the negative impact jeopardizes the achievement of the proposed 2030 Agenda. Sustainable Development Goal #13 calls for action to help the environment, while SDG #6 calls for clean water and universal sanitary best practices.  Similarly, SDG #7 urges investment in affordable and clean energy, while SDG #9 advocates for innovation and infrastructure, and SDG #12 promotes responsible production and consumption. The Paris Agreement provides an excellent model and lesson learned related to the 17th, and final, SDG: without a strategic alliance, it is impossible to achieve the 16 previous objectives.

In Fiji, within the framework of COP23, the name of the United Nations Conference on Climate Change 2017 (UNFCCC), an initiative was launched that will provide resources and technical assistance to small, developing islands. This is an alliance between the World Health Organization (WHO), the COP23 and the UNFCCC.  The Director General of WHO, Dr. Tedros Adhanom, indicated that, “they are launching the initiative for these small, developing islands because they are the ones that will disproportionately bear the burden of climate change.” The objective is for these islands to learn to understand, manage, and prevent the negative effects on health and the economy.  Islands such as Puerto Rico and Dominica are prime examples of the region’s vulnerability to natural phenomena, such as hurricanes, which have massively disrupted the economies of both islands.

More international and regional programs, such as the UNFCCC, focused on developing local solutions to shared challenges that multiple countries face can help effectively pool resources to invest in new technologies that will mitigate the long and short-term economic impact of climate change on Latin America and the Caribbean.

Semana del clima en la ciudad de Nueva York: El desafío climático

Extraído del blog de la Universidad de Columbia, Estado del Planeta, por Sarah Fecht

 

Es la Semana del Clima en la ciudad de Nueva York. Líderes gubernamentales, empresas y organizaciones no gubernamentales se están reuniendo en la Gran Manzana para dialogar sobre el cambio climático, asistir a eventos (incluyendo unos cuantos organizados por los centros del Instituto de la Tierra), y presionar para tomar acción sobre lo que probablemente es el desafío más apremiante de nuestra generación. Entonces, ¿qué tal si probamos unos cuantos nuevos hábitos ecológicos durante toda una semana? Pruebe introducir estos pequeños ajustes en su estilo de vida y vea si puede incorporar algunos de ellos en su rutina regular. Si usted lo hace y se lo dice a sus amigos, eso podría hacer una gran diferencia…

Día 1: Desconecte los electrodomésticos que no esté utilizando

abstract green energy conceptDurante el primer día, estará matando a los vampiros de la electricidad. Los aparatos electrodomésticos “Vampiros” utilizan electricidad incluso cuando están apagados, y podrían estar agregando un 10 porciento adicional al costo de su factura mensual de electricidad. Para la familia estadounidense promedio, eso equivale a aproximadamente 1.100 kilovatios /hora de energía desperdiciada por año y a casi una tonelada adicional de emisiones de dióxido de carbono por año.

La solución es bastante fácil: Simplemente desconecte estos aparatos cuando no los esté utilizando. Si conecta varios vampiros de energía a una regleta, podría apagarlos todos de una vez. Acabar con los vampiros de la energía tiene una ventaja adicional: podría ahorrarle entre $100 y $200 al año en su factura de electricidad.

Día 2: Ajustar su termostato

Si usted vive en una región caliente, trate de elevar su termostato dos grados. O, si usted vive en una región fría, trate de bajarlo dos grados. Lo más probable es que realmente no note la diferencia, y dado que su calentador o su aire acondicionado tendrán que trabajar menos, usted reducirá tanto su factura de servicios públicos como su huella de carbono. Energy Star ha estimado que en los días calurosos, el subir el termostato sólo dos grados y usar un ventilador puede reducir los costos del aire acondicionado hasta en un 14 por ciento durante todo el verano. Dejar que su casa se caliente un poco más en los días de verano y que esté un poco más fría durante las noches de invierno podría ahorrarle $180 anuales.

Día 3: Deshágase de las botellas plásticas de bebidas

Plastic recycling - wasteEn 2007, los Estados Unidos quemaron un estimado de 32 a 54 millones de barriles de petróleo en la producción de botellas plásticas para agua, resultando en millones de toneladas de emisiones de carbono. Y eso sin contar las botellas de bebidas gaseosas y de otras bebidas, o las emisiones que provienen del transporte de esas bebidas hasta las máquinas expendedoras o a las tiendas de conveniencia locales. Traer su propia botella de agua reutilizable y rellenarla durante todo el día le ayudará a ahorrar dinero, a reducir las emisiones de carbono y a enviar menos basura a los vertederos o a la naturaleza.

Día 4: Sustituya cinco bombillas incandescentes por otras energéticamente eficientes

Las bombillas Energy Star utilizan un 75 por ciento menos de electricidad que las bombillas incandescentes, lo que significa un 75 por ciento menos de emisiones de carbono por lámpara. Son más caras que las bombillas tradicionales, pero le ahorrarán mucho dinero a largo plazo: Energy Star estima que reemplazar las cinco bombillas que usted utiliza más frecuentemente por bombillas de bajo consumo podría reducir su factura de electricidad en $70 anuales y podrían durarle hasta 10 veces más que las bombillas tradicionales.

Día 5: Evite la carne por un día

Dish of vegetarian food with vegetablesLa agricultura genera el nueve porciento de las emisiones de gases de efecto invernadero de los Estados Unidos. Esos gases se desprenden del estiércol y de los fertilizantes, de las máquinas que se utilizan para plantar y cosechar los cultivos, y de los traseros del ganado, principalmente del ganado vacuno. Y, debido a que los animales no son particularmente buenos convirtiendo sus alimentos vegetales en calorías, la carne tiene una huella de carbono mucho mayor que la de los alimentos vegetales. De acuerdo a un estudio, las dietas que dependen en gran medida de los productos cárnicos producen casi el doble de las emisiones de gases de efecto invernadero que las dietas vegetarianas o las veganas. Si usted actualmente es un gran devorador de carne, si evita la carne durante un día a la semana podría reducir sus emisiones en ¡385 libras por año!

Día 6: No conduzca su vehículo durante un día

Todos sabemos que nuestros coches son una fuente enorme de contaminación de carbono. El vehículo de pasajeros promedio anualmente expulsa cerca de cinco toneladas de dióxido de carbono hacia el espacio, por lo que renunciar a conducir su vehículo es una de las mejores cosas que puede hacer para combatir el cambio climático. Durante el sexto día, intente no conducir su coche. En vez de eso, trate de caminar, andar en bicicleta o tomar el transporte público, y utilice ese tiempo para leer un libro, póngase al día con su correo electrónico, vea un programa de televisión, o disfrute de otras actividades ¡que no puede hacer mientras conduce! Y a largo plazo, cuando sea hora de reemplazar su coche, considere invertir en un vehículo híbrido o eléctrico.

Día 7: Comuníquese con sus gobiernos local y estatal

De acuerdo, técnicamente, este desafío no reducirá su huella de carbono, pero al hacer que sus representantes sepan que usted quiere que tomen en serio el cambio climático puede hacer una diferencia. “Los gobiernos locales desempeñan un papel central en varios aspectos relacionados con la solución climática”, dice Michael Gerrard, de la Universidad de Columbia. “Ellos establecen los códigos de construcción. La mayor parte de la energía se consume en los edificios, por lo que la eficiencia energética en la construcción y operación de los edificios es muy importante”. Los gobiernos locales también pueden determinar los códigos de zonificación que pueden o no allanar el camino para el transporte público, y pueden optar por comprar flotas de vehículos gubernamentales eléctricos y de alta eficiencia energética, indica.

Consulte aquí la manera de entrar en contacto con sus representantes estatales y locales.


Climate Week NYC: The Climate Challenge

 

Extracted from Columbia University’s State of the Planet Blog by Sarah Fecht|

It’s Climate Week in New York City. Government leaders, businesses, and NGOs are gathering in the Big Apple to talk about climate change, attend events (including a few hosted by Earth Institute centers), and push for action on what is arguably the most pressing challenge of our generation.

So, how about trying out a few environmentally friendly new habits for a whole week? Try out these little lifestyle tweaks, and see if you can incorporate some into your regular routine. If you do them and tell your friends, it could make a big difference…

Day 1: Unplug the appliances you’re not using

abstract green energy conceptFor the first day, you’ll be slaying energy vampires. “Vampire” appliances use electricity even when they’re turned off, and they could be adding an extra 10 percent to the cost of your monthly electricity bill. For the average American household, that’s about 1,100 kilowatt hours of energy wasted per year, and nearly an extra ton of carbon dioxide emissions per year.

The solution is pretty easy: Just unplug these things when you’re not using them. If you plug multiple energy vampires into one power strip, you could turn them all off with the flip of a switch. Taking out energy vampires has an added bonus: it could save you $100 to $200 a year on your electric bill.

Day 2: Tweak your thermostat

If you live in a hot region, try raising your thermostat by two degrees. Or, if you live in a cool region, try turning it down by two degrees. Chances are you won’t really notice the difference, and because your heater or air conditioners will have to work less, you’ll reduce both your utilities bill as well as your carbon footprint. Energy Star estimates that on hot days, turning up the thermostat by just two degrees and using a fan can lower air conditioning costs by up to 14 percent throughout the summer. Letting your house get a little bit hotter in on summer days and a little bit colder during winter nights could potentially save you $180 per year.

Day 3: Ditch your plastic beverage bottles

Plastic recycling - wasteIn 2007, America burned an estimated 32 to 54 million barrels of oil to produce plastic water bottles, resulting in millions of tons of carbon emissions. And that’s not even counting soda and other beverage bottles, or the emissions that come from transporting those drinks to your local vending machine or convenience store. Bringing your own reusable water bottle and refilling it throughout the day will help you save money, cut carbon emissions, and send less trash to landfills or nature.

Day 4: Replace five incandescent lightbulbs with energy-efficient ones

Energy Star light bulbs use 75 percent less electricity than incandescent bulbs, which means 75 percent fewer carbon emissions per lamp. They’re more expensive than traditional bulbs, but they’ll save you a bundle in the long run: Energy Star estimates that replacing the five light bulbs you use most often with energy efficient bulbs could cut your electricity bill by $70 a year, and could last up to 10 times longer than the traditional kind.

Day 5: Go meat-free for a day

Dish of vegetarian food with vegetablesAgriculture generates nine percent of the U.S.’s greenhouse gas emissions. Those gases vent off of manure and fertilizers, the machines used to plant and harvest crops, and the rear-ends of livestock, mainly cattle. And because animals aren’t particularly great at converting their plant-based food into calories, meat has a much larger carbon footprint than plant-based foods. According to one study, diets heavy in meat products produce nearly double the greenhouse gas emissions than vegetarian or vegan diets. If you’re currently a heavy meat eater, going meat-free for one day a week could slash your emissions by 385 pounds a year!

Day 6: Take a day off from driving

We all know our cars are a huge source of carbon pollution. The average passenger vehicle spews about five tons of carbon dioxide into the skies each year, which is why giving up your car is one of the best things you can do to fight climate change. For Day 6 try not to drive your car. Try walking, biking or taking public transportation instead, and use the time to read a book, catch up on email, watch a tv show, or enjoy other activities that you can’t do while driving! And in the long-run, when it’s time to replace your car, consider investing in a hybrid or electric vehicle.

Day 7: Contact your local and state governments

Ok, this challenge won’t technically reduce your carbon footprint, but letting your representatives know that you want them to take climate change seriously can make a difference. “Local governments play a central role in several aspects of the climate solution,” says Michael Gerrard of Columbia University. “They set the building codes. Most energy is consumed in buildings, and so the energy efficiency of building construction and operations is extra important.” Local governments can also determine the zoning codes that may or may not pave the way for public transportation, and can choose to buy fleets of electric and high-efficiency government vehicles, he says.

Find out how to contact your state and local representatives here.

Por qué puede la inversión de impacto ser una herramienta eficaz para el desarrollo social

jenna_headshotPor Jenna Giandoni, bloguera invitada de GRT, investigadora de GFDD y autora de Impact Investing in the Dominican Republic

En abril de este año, la Global Foundation for Democracy and Development organizó y moderó la mesa redonda titulada Por qué la inversión de impacto puede ser una herramienta eficaz para el desarrollo social en el Foro de políticas de la sociedad civil del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional . Como ponente principal, tuve el honor de exponer los resultados de mi investigación, realizada en la República Dominicana, sobre las inversiones de impacto. En noviembre, cuando visite la República Dominicana, tendré la oportunidad de presentar las conclusiones a públicos que no sólo se interesan en entender el universo de la inversión de impacto, sino que también tienen la intención de poner en práctica esta información que tiene posibilidades de impulsar el desarrollo económico de una forma ecológica y socialmente sólida.

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A través de mi investigación y profesión en el campo del desarrollo internacional y de las energías renovables, continúo promoviendo las inversiones de impacto y la necesidad de implementar un criterio de triple resultado. La inversión de impacto y el papel que esta estrategia de inversión debería desempeñar en los países en desarrollo, específicamente en la República Dominicana, es un concepto que podría alterar significativamente el destino no sólo de los individuos en los países en desarrollo, sino también del país a nivel macroeconómico. Las empresas mencionadas en mi investigación fueron identificadas a través de un proceso de divulgación mientras trabajaba como investigadora en la República Dominicana. Las empresas representan un abanico más amplio de compañías que podrían beneficiarse de las inversiones de impacto, que operan principalmente en el sector de medioambiente, un sector bastante relegado en la estrategia tradicional de inversión. Estas empresas sirven para vislumbrar el mundo de las energías renovables y de la agricultura sostenible en la República Dominicana, al tiempo que ofrecen una perspectiva sobre el potencial de la inversión de impacto en todo el país y a nivel global.

Dicho esto, examinemos brevemente la inversión de impacto. Según la Global Impact Investing Network (GIIN), la inversión de impacto incluye “las inversiones realizadas en empresas, organizaciones y fondos con la intención de generar un impacto social y medioambiental cuantificable junto a un retorno financiero”. Marguerite H. Griffin del Northern Trust, clasifica aún más a los inversionistas de impacto en tres categorías: impacto primero, inversión primero y catalizador primero. Esencialmente, lo que estimula a los inversionistas de impacto primero es la maximización del impacto, mientras que los inversionistas de inversión primero están interesados ​​principalmente en los rendimientos del mercado o en una tasa mayor para su inversión. Los inversionistas de catalizador primero son los inversores que buscan aportar o invertir en alianzas para establecer la industria y la infraestructura para la inversión de impacto.

Debido a la esperada transferencia de US$30 billones durante las próximas décadas a manos de aquellos que tienen un enfoque de inversión diferente en comparación con sus predecesores, la inversión de impacto está recibiendo mucha más atención a fin de prepararse para esta transferencia de riqueza y de ideología. Afortunadamente, los fondos de impacto ofrecen rendimientos a tasas de mercado y superiores, según se cuantifican frente a fondos comparativos de inversión sin impacto.

Las inversiones de impacto no sólo están recibiendo atención por parte de los países desarrollados. Muchas organizaciones como la Corporación Financiera Internacional (IFC por sus siglas en inglés) han comenzado a realizar inversiones de impacto en los países en desarrollo, tales como la República Dominicana. En diciembre de 2012, la IFC emitió Bonos Taíno a 5 años y al 10,5%, lo que representa la primera inversión en la República Dominicana de un inversionista internacional con calificación triple A. De nuevo, en 2016, la IFC emitió Bonos Taíno a 6,5 años y al 8,75% para ayudar al desarrollo de microempresas. Otras organizaciones e instituciones financieras, tales como la Corporación de Inversiones Privadas en el Extranjero (OPIC), han manifestado su intención de seguir su ejemplo con futuras inversiones en países de América Latina y del Caribe, específicamente en el sector de medioambiente. Los emprendedores en el área de medioambiente, tales como los que operan en los sectores sostenibles de la agricultura, el ecoturismo y la energía renovable, pueden tener un impacto positivo en el medio ambiente. Los modelos de negocios de estas empresas incluyen un enfoque ambiental, ya que reconocen la gravedad del cambio climático, y tienen el deseo de minimizar los efectos ambientales asociados con la actividad humana.

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La República Dominicana, al igual que muchos países en desarrollo, es extremadamente vulnerable a los efectos del cambio climático. El Informe de Evaluación de USAID sobre la Vulnerabilidad al Cambio Climático  describe la vulnerabilidad de islas como la República Dominicana al cambio climático, sirviendo como advertencia para los encargados de formular políticas y para el sector privado que tradicionalmente han desatendido los aspectos de índole medioambiental, especialmente en el sector empresarial. El resultado de estos impactos podría tener efectos abrumadores para las poblaciones locales y la comunidad internacional. Por ejemplo, se espera que los huracanes aumenten en los próximos años, tal como continuamos presenciando en los últimos meses. La revista Nature y el Departamento de Energía de los Estados Unidos han confirmado que los huracanes más fuertes en la región del Caribe probablemente se volverán aún más intensos como resultado del calentamiento global. A medida que el nivel del mar sube, áreas que alguna vez estuvieron secas ahora se encuentran debajo del agua en la República Dominicana y los pescadores locales observan los efectos del cambio climático a medida que ven que los manglares desaparecen y que las inundaciones aumentan. Además, la ineficiencia de las prácticas agrícolas en todo el país en relación con el uso de fertilizantes afecta a toda la industria pesquera, ya que el aumento de la escorrentía en el sistema fluvial mata los arrecifes de coral que protegen a los peces más pequeños. También, se prevén temperaturas más altas en la República Dominicana debido al cambio climático, e incluso los cambios más leves en las temperaturas podrían tener efectos drásticos que abarcan un sinnúmero de industrias, incluyendo pero no limitándose a la agricultura, la energía, la salud, el turismo y el desarrollo de la infraestructura.

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No teman. No todo es pesimismo y tristeza. La inversión de impacto ofrece una solución integral para el cambio climático. Las empresas mencionadas en mi investigación incluyen productores sostenibles de lácteos, tilapia y cacao además de granjas solares y eólicas. Son estos tipos de empresas las que han reconocido su responsabilidad de mantener un equilibrio en el ecosistema sin sacrificar sus ganancias financieras. Son empresas pioneras que allanan el camino, definiendo y dando forma a lo que será el futuro del sector empresarial. Porque si continuamos por el camino actual, realizando inversiones sin tomar en consideración su impacto social y medioambiental, realmente estaremos perdidos como especie. El mundo va a sobrevivir, pero este es nuestra hora de asumir la responsabilidad y de apoyar a estas prósperas empresas. Ahora es el momento de invertir, de realizar inversiones de impacto.

Descubra la forma de hacerlo aquí: Four Ways to Get Involved with Impact Investing

Para inversionistas, asesores y administradores de fondos: GIIN’s Impact Base


Why Impact Investment Can Be an Effective Tool for Social Development

jenna_headshotBy GRT Guest Blogger Jenna Giandoni, GFDD Fellow and Author of Impact Investing in the Dominican Republic

In April of this year, the Global Foundation for Democracy and Development organized and moderated the panel, Why Impact Investment Can Be an Effective Tool for Social Development, at the World Bank Group/IMF Civil Society Policy Forum. As a keynote speaker, I had the honor of presenting my research on impact investing conducted in the Dominican Republic. In November, while visiting the Dominican Republic, we will be fortunate enough to present the findings for audiences not only interested in understanding the world of impact investing but also who have the intention of applying this information that has the potential to advance economic development in an environmentally and socially sound way.

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Through my research and continued profession in the international development and renewable energy sectors, I continue to promote impact investments and the necessity for implementing a triple bottom line approach. Impact investing and the role this investment strategy should play in developing countries, specifically the Dominican Republic, is a concept that could significantly alter the fate of not only individuals in developing countries but of the country at a macroeconomic level, as well. The highlighted companies in my research were identified through outreach while working as a Fellow in the Dominican Republic. The businesses represent a larger array of companies that could benefit from impact investments, primarily operating in the environmental sector, a sector widely neglected in traditional investment strategy. These businesses serve as a glimpse into the world of renewable energy and sustainable agriculture in the Dominican Republic, while offering insight into the potential of impact investing throughout the country and the globe.

With that said, let us briefly examine impact investing. According to the Global Impact Investing Network (GIIN), impact investing includes “investments made into companies, organizations, and funds with the intention to generate measurable social and environmental impact alongside a financial return”. Marguerite H. Griffin of Northern Trust further categorizes impact investors into three categories: impact first, investment first, and catalyst first. Essentially, impact first investors are driven by maximization of impact, whereas investment first investors are primarily interested in market-rate or premium returns on their investment. Catalyst first investors are investors who seek to give or invest in collaborations to build the impact investing industry and infrastructure.

Because of the expected US$30 trillion transfer of wealth expected over the next several decades into the hands of those who have a different approach to investing compared to their predecessors, impact investing is receiving far more attention in order to prepare for this transfer of wealth and ideology. Fortunately, impact funds provide market rate returns and above as measured against comparative non-impact investment funds.

Impact investments are not only receiving attention in developed countries. Many organizations such as the International Finance Corporation (IFC) have begun to make impact investments in developing countries such as the Dominican Republic. The IFC issued 5-year 10.5% Taino Bonds in December 2012, representing the first domestic placement by an international triple-A rated issuer in the Dominican Republic. Again in 2016, the IFC issued 6.5 year 8.75% Taino Bonds to assist the development of microenterprises. Other organizations and financial institutions, such as the Overseas Private Investment Corporation (OPIC), have stated their intent to follow suit with future investments in Latin American and Caribbean nations, specifically in the environmental sector. Environmental entrepreneurs, such as those operating in sustainable agriculture, ecotourism, and renewable energy, can all have a positive impact on the environment. These businesses have an environmental focus incorporated into their business model, recognizing the severity of climate change, and have a desire to minimize the environmental effects associated with human activity.

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The Dominican Republic, like many developing countries, is extremely vulnerable to the effects of climate change. USAID’s Climate Change Vulnerability Assessment Report outlined the vulnerability of islands such as the Dominican Republic to climate change, serving as a warning for policy makers and the private sector that have historically neglected environmental considerations, especially in the business sector. The result of these impacts could have overwhelming effects on local populations and the international community. Hurricanes, for example, are expected to increase in the coming years as we have continued to witness in recent months. The journal, Nature, and the US Department of Energy further confirmed that stronger hurricanes in the Caribbean region are likely to grow even more intense as a result of global warming. As sea levels rise, areas that were once dry are now under water in the Dominican Republic and local fishermen observe the effects of climate change as they watch mangroves disappear and flooding increases. Additionally, inefficient farming practices throughout the country in relation to fertilizer usage affect the entire fishing industry as increased runoff into the waterway system kills coral reefs which protect smaller fish. Higher temperatures are also predicted in the Dominican Republic due to climate change and even the slightest changes in temperature could have drastic effects spanning across countless industries including but not limited to agriculture, energy, health, tourism, and infrastructure development.

FWind Farms DRear not. It is not all doom and gloom. Impact investing provides a comprehensive solution to climate change. The businesses highlighted in my research include sustainable dairy, tilapia, and cacao businesses along with solar and wind farms. It is these types of businesses that have recognized a responsibility to maintain a balance in the ecosystem while not sacrificing financial gain. They are pioneers leading the way, carving in stone, shaping what will be the future of the business sector. For if we continue down the current destructive path, making investments with no consideration for social and environmental impact, we will truly become lost as a species. The world will survive, but it is our time to take responsibility and support these burgeoning businesses. The time is now to invest, impact invest.

Find out how here: Four Ways to Get Involved with Impact Investing

For investors, advisors, and fund managers: GIIN’s Impact Base