Las Dietas Sostenibles y el Futuro de la Industria de los Servicios de Alimentación

Tomado de greenbiz.comshutterstock_429259306

Las empresas de servicios de alimentos que promueven la alimentación y las dietas sostenibles disfrutarán de un mayor impulso a su negocio en el largo plazo, de acuerdo con un reciente informe de World Wildlife Fund (WWF – conocido como el Fondo Mundial para la Vida Silvestre en español).

El informe es el resultado de una colaboración de tres años entre WWF-Reino Unido, el Consejo de Ética de Alimentos y la empresa de catering Sodexo. “Catering para un desarrollo sostenible” insta a las empresas de servicios de alimentos a crear y promover menús sostenibles, retirar los ingredientes de origen no sostenible y compartir las mejores prácticas en la industria.

El informe sostiene que implementar dietas sostenibles ayudarán a los proveedores de servicios de alimentación a “prueba de futuro” su negocio, ya que la evidencia sugiere que los consumidores están demandando cada vez más alimentos saludables y sostenibles, así como un mayor conocimiento de la procedencia de los alimentos.

shutterstock_425401063Añadió que con la agricultura responsable del 20 al 30 por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero del mundo, de los cuales el 14 por ciento provienen de la producción ganadera, una mejor promoción de dietas sostenibles ayudará también al sector de servicios de alimentos a frenar algunos de sus impactos del cambio climático.

El informe también sostiene que el sector de servicios de alimentación puede desempeñar un papel importante en los esfuerzos para reducir las emisiones de carbono. En el Reino Unido, el 43 por ciento de todos los gastos en comida y bebida se lleva a cabo a través de catering “fuera de casa” en alguna forma, lo que equivale a un mercado por valor de $ 128 mil millones al año. Por otra parte, la industria de la alimentación emplea a más de 1,6 millones de trabajadores a través de 450,000 sitios, la cual alimenta entre una quinta y una cuarta parte de la población de Reino Unido.

Educar a los consumidores acerca de las dietas sostenibles – por ejemplo, mediante la reducción de los residuos de alimentos, la compra de productos de origen sostenible, y moderar el consumo de carne – puede proporcionar otras ventajas medioambientales, y al mismo tiempo ayudar a asegurar el futuro de la cadena de suministro para el sector de la alimentación, según el informe.

El informe reconoce que la mayoría de las empresas que ofrecen servicios de alimentación parecen no ofrecer menús sostenibles y hay “confusión” sobre el significado preciso de una “dieta sostenible”, con muchos negocios creyendo que el término es sinónimo de “dieta saludable”.

shutterstock_358483355Las tendencias de los consumidores sugieren un aumento en el interés en comer menos carne y más información sobre la trazabilidad de los alimentos, según el informe. Añade que la idea de que los consumidores sólo están interesados en los precios y no la sostenibilidad es un “mito” y, como tal, es “posible hacer un caso fuerte de negocios para las opciones de comida sostenibles extraído principalmente de crecimiento de los ingresos, la rentabilidad y la resiliencia de cadenas de suministro”.

En el informe viene con una encuesta realizada por la encuestadora Populus en nombre de WWF-Reino Unido, el cual encontró que la mitad de la generación del milenio – definida entre los 18 a 34 años de edad – son más propensos a comer en lugares que proporcionan detalles sobre la procedencia de los alimentos.

“Hay una clara tendencia hacia un consumo sostenible en el Reino Unido se – y esto es una gran noticia para nuestra salud y el medio ambiente”, dijo Nick Hughes, Asesor de Sostenibilidad Alimentaria en WWF-Reino Unido. “Las empresas inteligentes estarán tomando medidas para capitalizar la demanda ética de abastecimiento sostenible, opciones sin carne y más información acerca de la salud y la nutrición.”

English version:

Sustainable Diets and the Future
of the Foodservice Industry

Taken from greenbiz.com

Foodservice companies promoting sustainable food and diets will enjoy a greater boost to their business in the longer term, according to a recent World Wildlife Fund (WWF) report.

shutterstock_394632928The report is the result of a three-year partnership between WWF-UK, the Food Ethics Council and catering company Sodexo. “Catering for Sustainability” urges foodservice firms to pilot sustainable menus, remove unsustainably sourced ingredients and share best practices across the industry.

The report argues that embracing sustainable diets will help foodservice providers to “future-proof” their business, as evidence suggests consumers are increasingly demanding healthier and more sustainable food, as well as greater knowledge of where their food is sourced from.

It added that with farming responsible for 20 to 30 percent of the world’s greenhouse gas emissions, of which 14 percent comes from livestock production, better promotion of sustainable diets also will help the foodservice sector curb some of its climate change impacts.

shutterstock_428901367The report also argues the food services sector can play a major role in efforts to cut carbon emissions. In the United Kingdom, 43 percent of all expenditure on food and drink takes place through “out of home” catering in some form, equating to a market worth $128 billion a year. Furthermore, the food service industry employs over 1.6 million workers across 450,000 sites, which feeds between a fifth and a quarter of the U.K. population.

Educating consumers about sustainable diets — for example through cutting food waste, buying sustainably sourced produce, and moderating meat consumption — can therefore provide wider environmental benefits while helping secure the future supply chain for the food sector, the report said.

The report concedes the majority of foodservices companies appear not to offer sustainable menus and there is “confusion” over the precise meaning of a “sustainable diet,” with many businesses believing the term is synonymous with “healthy diet.”

shutterstock_427303249Consumer trends suggest increasing interest in eating less meat and demanding more information on food traceability, according to the report. It adds that the idea consumers are only interested in price and not sustainability is a “myth” and as such it is “possible to make a strong business case for sustainable meal choices based around revenue growth, profitability and supply chain resilience.”

The report comes alongside a survey by polling firm Populus on behalf of WWF-UK, which found that half of millennials — defined as 18- to 34-year-olds — are more likely to eat out in venues which provide details on where their food is sourced.

“There’s a clear trend towards sustainable consumption in the U.K. — and this is great news for our health and the environment,” said Nick Hughes, WWF-UK food sustainability advisor. “Smart businesses will be taking steps to capitalize on the demand for ethical sustainable sourcing, meat-free options and more information about health and nutrition.”

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Sur de la Florida: El 51ero estado climático de los EE.UU.

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Un artículo reciente de Progreso Climático explica cómo una pequeña ciudad en el sur de la Florida está dispuesta a separarse del estado si esto significa que la amenaza del cambio climático inducido por el aumento del nivel del mar, finalmente, se tomará en serio.

La comisión de la ciudad del Sur de Miami, Florida, una ciudad que se encuentra justo al oeste de la Universidad de Miami en Coral Gables – aprobó una resolución esta semana que llama a la Florida para ser dividida en una Florida Norte y Sur de la Florida, una creación de un estado adicional que permitiría al sur de la Florida a tomar la preparación del cambio climático y la adaptación en sus propias manos.

Al referirse a las disparidades entre el norte y la parte sur del estado, el alcalde del sur de Miami, Philip Stoddard, dijo: “Es muy evidente que la actitud de la parte norte del estado es, vernos divididos por la mitad y simplemente dejarnos flotar hacia el Caribe”.

El tamaño posible del Sur de la Florida

El nuevo Estado abarcaría 24 condados y el total de unos 23.000 kilómetros cuadrados, un área que alberga el 67 por ciento de la población actual de la Florida.

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La necesidad de una declaración sobre la cuestión de cambio climático inducido por el aumento del nivel del mar

Aunque es probable que la resolución  no llegue muy lejos, debido a las posibles objeciones en el Congreso, los tres concejales del sur de Miami que votaron sobre la existencia de la resolución todavía piensan que tema del aumento del nivel del mar es lo suficientemente grave como para solicitar la separación.

La resolución presenta aumentos estimados del nivel del mar de tres a seis pies para el final de este siglo y señala que, debido a que gran parte del sur de la Florida es de baja altitud y se sienta en roca porosa, incluso una pequeña cantidad de aumento del nivel del mar puede causar fácilmente inundaciones y podría representar una amenaza para las aguas subterráneas de la región.

El sur de la Florida no es la única región del país que ha considerado separarse de su estado en los últimos años. El año pasado 11 condados de Colorado, cansados de las regulaciones estatales sobre control de armas, la agricultura y el desarrollo de la energía, también votaron a favor de la creación de un nuevo estado.

Aunque está claro que estas peticiones a menudo fracasan, ciertamente ofrecen la oportunidad de exponer la insatisfacción con el liderazgo regional del estado en temas importantes como el cambio climático.

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South Florida: the 51st climate state of the USA

A recent article by Climate Progress explains how one small city in South Florida is willing to secede from the state if it means the threat of sea level rise will finally be taken seriously.

The city commission of South Miami, Florida a city that sits just west of the University of Miami in Coral Gables — passed a resolution this week that calls for Florida to be split into a North Florida and a South Florida, a creation of an additional state that would allow South Florida to take climate change preparation and adaptation into its own hands.

Referring to the disparities between the north and the south part of the state, South Miami Mayor Philip Stoddard said: “It’s very apparent that the attitude of the northern part of the state is that they would just love to saw the state in half and just let us float off into the Caribbean “.

The possible size of South Florida

The new state would encompass 24 counties and total about 23,000 square miles, an area that houses 67 percent of Florida’s current population.

The need for a statement on the issue of climate change induced sea level rise

Although the resolution isn’t likely to make it very far due to possible objections in Congress, the three South Miami councilmembers who voted the resolution into being still think the subject of sea level rise is serious enough to make the secession statement.

The resolution noted sea level rise estimates of three to six feet by the end of this century, and stated that, because much of South Florida is low-lying and sits on porous bedrock, even a small amount of sea level rise can easily cause flooding and could pose a threat to the region’s groundwater.

South Florida isn’t the only region in recent years to consider secession. Last year, 11 Colorado counties, fed up over state regulations on gun control, agriculture and energy development also voted for the creation of a new state.

Although it is clear that these applications often fail, they still offer local representatives an opportunity to expose regional dissatisfaction with state leadership on important issues such as climate change.

Métodos innovadores para sensibilizar al público sobre el cambio climático


Las cat
ástrofes climáticas son cada vez más acuciantes, por lo que las campañas de sensibilización sobre el cambio climático son en la actualidad una prioridad de las organizaciones internacionales, las ONG y demás entidades involucradas. Iniciativas como la del Banco Mundial, Connect4Climate, una plataforma  de información abierta con más de medio millón de seguidores, o el concurso de cine medioambiental de GFDD/FUNGLODE que se anunció el 1 de noviembre son claros ejemplos.

Connect4Climate

¿Qué es?
Connect4Climate es una plataforma participativa de conocimiento abierto que amplifica, a través de las redes sociales y la web, las voces de diversos actores interesados locales que desean expresarse sobre el
cambio climático.

¿De quién es la iniciativa?
Es una iniciativa del Banco Mundial, el Ministerio de Medio Ambiente de Italia y del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF, por sus siglas en inglés) en colaboración con más de 150 socios de conocimiento. Conne
ct4Climate es un programa global de colaboración dedicado a la comunicación sobre el cambio climático.

¿Qué proyectos abarca?
La plataforma organiza una serie de concursos, conciertos y talleres que utilizan relatos, fotografías y videos para sensibilizar al público sobre diversos temas relacionados con el cambio climático de un modo innovador. Un ejemplo es el Concurso C4C África 2011 de video y fotografía, durante el cual se recibieron 650 presentaciones de todos los países africanos (obsérvese que el 70% de la población total de África es de edad inferior a 30 años y por lo tanto utiliza en gran medida Internet y las redes sociales). Todas los candidatos expusieron temas que observan en sus países.

Concurso de cine:

¿Qué es?
El 1 de Noviembre de 2013, Connect4Climate anunció el lanzamiento de un concurso de cine dedicado a sensibilizar al público sobre el cambio climático.

¿A quién está dirigido?
El concurso ofrece a todo el que tenga menos de 35 años la excelente oportunidad de crear un corto con el objetivo de concienciar al público sobre el cambio climático

¿Qué clase de película?
Cualquier película que sensibilice al público sobre el cambio climático es válida para el propósito de este concurso.

¿Qué clase de equipo puedo utilizar?
Se puede utilizar toda clase de equipos, incluidos los teléfonos celulares.

¿Hay premios?
Los participantes del concurso compiten para ganar diversas clases de premios: dinero, pasantías y cursos especiales para crear videos virales para YOUTUBE  y más. El anuncio de los ganadores se llevará a cabo durante la Cuarta Edición de la Muestra de Cine Medioambiental Dominicana  que tendrá lugar en la República Dominicana del miércoles 10 de septiembre al domingo 14 de septiembre.

De este modo, el concurso se suma al  Concurso Globo Verde Dominicano,  organizado por GFDD/FUNGLODE, el primer concurso de cortometrajes y mensajes de concienciación sobre medio ambiente y desarrollo sostenible en la República Dominicana. El Globo Verde ofrece a cineastas, estudiantes y profesionales de edad inferior a 35 años la excelente oportunidad de sumergirse en una disciplina poco explorada en la República Dominicana: la creación de material audiovisual sobre temas relacionados con el medio ambiente.

Advertencia: pronto habrá más información sobre el concurso Connect4Climate en la página web de la Fundación, por lo que no dejen de revisar las novedades en http://www.globalfoundationdd.org/default.asp.

Innovative methods for climate change awareness raising

In the face of escalating climate disasters, raising awareness about climate change has today become a number one priority for international organizations, NGOs and other relevant stakeholders. Initiatives such as the World Bank’s Connect4Climate open information hub which already has more than half a million online followers, or GFDD/FUNGLODE’s environmental film competition launched on November 1 are clear examples of this.

Connect4Climate

What is it?
Connect4Climate is an open information knowledge sharing hub which is helping, through social media and the web to amplify the voices of local stakeholders that have stories to tell about climate change.

Who launched it?
Launched by the World Bank, the Italian Ministry of Environment, and the Global Environment Facility (GEF) in collaboration with more than 150 knowledge partners, Connect4Climate is a global partnership program dedicated to climate change communication.

What projects does it have?
The platform showcases a mixture of competitions, concerts and workshops that utilize stories, photos and videos to promote awareness of climate change issues in an innovative way. An example of this is the C4C Africa Competition 2011, a photo video competition during which 650 submissions were received from every African country (note that 70% of the African total population is under the age of 30 and therefore a considerable user of the internet and social media) displaying the various climate issues they encounter in their countries.

The Film Competition:

What is it?
On November 1, 2013, Connect4Climate announced the launch of a film competition dedicated to raising awareness of climate change issues.

Who is it for?
The competition represents a unique opportunity for individual under 35 years old to create short film raising awareness of climate change issues.

What type of film?
Any short film that raises awareness of climate change issues is eligible for the purposes of this competition.

What type of equipment can I use?
The films can be made using any type of equipment, including cell phones.

Are there any prizes?
Successful participants in the competition stand to earn several types of prizes including: money prizes, internships and special courses on how to create viral videos for YOUTUBE and more. The winners will announced during the IV Dominican Republic Environmental Film Festival taking place in the Dominican Republic on Wednesday September 10 to Sunday September 14.

The competition comes in addition to GFDD/FUNGLODE’s Globo Verde Dominicano Award, the first short film and public service announcement competition in the area of environment and sustainable development in the Dominican Republic.  Globo Verde represents a unique opportunity for filmmakers, students and professionals under 35 years old to get involved in a little-explored area in the Dominican Republic: the making of audiovisual material on issues related to the environment.

Please note that more information about the Connect4Climate competition will shortly be posted to the Foundation’s website so please continue to check http://www.globalfoundationdd.org/default.asp

Cine medioambiental y cambio de paradigma

La humanidad atraviesa un momento crítico en todos sus aspectos; lo sentimos a diario en forma de crisis económicas, financieras, sociales y medioambientales, entre otras. Nuestro modo de vivir, producir, consumir, pensar y actuar está cuestionado; se impone una necesidad de cambio de paradigma. El crecimiento de desarrollo del cine medioambiental y el surgimiento de festivales y muestras de cine medioambiental a través del globo corresponde a esta necesidad. La República Dominicana se une a esta inquietud y movimiento internacional a través de su Muestra de Cine Medioambiental. Todos somos parte de la solución.

Medio ambiente
El tema de medio ambiente está presente hoy en día no sólo en conferencias internacionales y programas de gobiernos e instituciones no-gubernamentales; está incluido, resaltado y debatido con mucha pasión y vehemencia en escuelas, universidades, blogs, páginas de Facebook y múltiples formas artísticas.

La verdad incómoda
Creo que recordamos bien cuando en el año 2006 la película La verdad incómoda de repente llevó el tema de calentamiento global a todos los rincones de la Tierra y al epicentro del debate mundial. Aunque el Sr. Gore había estado luchando por promover el conocimiento sobre este tópico y apelando por una acción coordinada para encararlo durante muchos años, una buena película documental de cien minutos parece haber logrado más para crear conciencia y motivar a una mejor actitud que tantas conferencias, debates, diálogos, artículos e informes.

Al Gore mismo en una entrevista confiesa que la película tuvo y sigue teniendo un efecto multiplicador y un impacto transformador incomparable a todo lo que haya hecho antes, incluyendo más de treinta años de trabajo sobre el tema en el gobierno estadounidense y a nivel internacional así como unas mil presentaciones personales a nivel global. Después del lanzamiento de la película, la popularidad del exvicepresidente de los Estados Unidos alcanzó los mayores niveles de toda su carrera y pronto fue honrado con un Premio Nobel y un Óscar.

En cuanto a su efecto en el pensamiento global y las actitudes personales y colectivas, La verdad incómoda representa un momento decisivo después del cual el tema no tan solo de calentamiento global, sino de nuestra actitud hacia medio ambiente y nuestros patrones de producción y consumo, llegan a ocupar el lugar central del debate y ponen en marcha una búsqueda de cambios, la cual está en el proceso.

Jess Search, Director Ejecutivo de la Channel 4 BRITDOC Foundation en su análisis del éxito de dicho filme comenta lo siguiente: “La verdad incómoda, a diferencia de muchas películas, no es el arte por el arte o el entretenimiento por el entretenimiento. La película utiliza el arte para producir un efecto interno sobre la mentalidad del público, lo cual de por sí tiene un efecto externo sobre el mundo debido al cambio en los hábitos y las nuevas acciones de las personas. Una forma artística, la película documental, es usada para afectar cambios en el comportamiento.”

Aunque claramente hay personas que no han visto dicha película, o hasta no han oído de ella, podemos asegurar con certeza que su vida y la vida de todos nosotros ha sido impactada por ella de una manera indirecta. Sir Richard Branson, el gran magnate británico cuyo emporio está compuesto por 400 compañías, afirma en una entrevista claramente que al ver dicho documental su vida ha cambiado y su manera de hacer negocio también. Ahora su conglomerado empresarial Virgin Group tiene como meta ser hasta 70% neutral en emisiones de carbono en el año 2020. Branson dice: “Un día Al Gore vino a verme y me obligó a ver la verdad. Esto me sacudió, no pensé que el problema estaba tan grave. Tengo compañías de aviones y de trenes, y para poder dormir tranquilo, pensé que debo tomar algo de mis beneficios e invertirlo en la búsqueda de una fuente de energía limpia. “ Ejemplos así abundan en todos los sectores: público, privado y no-gubernamental. Los cambios de actitud, producción y consumo se están produciendo a nivel personal y colectivo, lentamente pero seguro.

Cine medioambiental
La película La verdad incómoda es nada más un ejemplo entre tantos del poder que en nuestros tiempos tiene una buena película documental. Los ejemplos siguen en aumento y abundan. En el área de medio ambiente y desarrollo sostenible podemos mencionar, entre otros, The 11th Hour (La última hora), Food, Inc., Wasteland, Chasing Ice (Persiguiendo el hielo), Who Killed the Electric Car (Quién mató al coche eléctrico), Trashed, Flow, Bag It! (¡Basta de bolsas!), Dirt, The Cove (Operación delfín), Vanishing of the Bees (Desaparición de las abejas), Surviving Progress (Sobreviviendo el progreso), The Polar Explorer (El explorador polar).

Los temas van desde el uso sostenible de recursos naturales, conservación de la biodiversidad, manejo de residuos, desarrollo de fuentes de energía renovable y agricultura sostenible hasta el cuestionamiento de los paradigmas sociales y económicos, métodos de manejo y adaptación al calentamiento global y nuevas actitudes hacia los temas de la salud individual y colectiva.

Por primera vez en la historia de cine, el público acude a salas de cine, adquiere DVDs y, cada vez más, descarga películas documentales en sus computadoras, celulares y tablets. En la era donde el medio educativo y comunicacional favorito de todas las audiencias, sin importar la edad, nacionalidad o ubicación geográfica, son la imagen y la película, el poder de los documentales para llevar el conocimiento, presentar un estudio científico, trasmitir un mensaje, inspirar y motivar crece a diario. Las plataformas técnicas han ido acompañando esta tendencias de una manera vertiginosa – las posibilidades de ver, crear y distribuir un producto cinematográfico abruman en su gama y número.

Ejemplos que inspiran
Muchas personalidades de fama cinematográfica están prestando su nombre, tiempo y recursos personales para darle un empuje significativo a la protección del medio ambiente y el uso sostenible de sus recursos. Ellos mismos, con su vida y acciones, abogan por una sociedad que vive con respeto y en armonía a todo lo que representa nuestro hábitat natural: naturaleza, animales, plantas y demás seres humanos. Entre ellos están Leonardo Di Caprio, Brad Pitt, Daryl Hannah, Robert Redford, Orlando Bloom, Emma Watson, Willie Nelson, Bono, Sting, Natalie Portman, y Pierce Brosnan. Muchos de ellos dirigen su propia fundación orientada a promover la conciencia y la mejor acción en el tema de medio ambiente, o prestan sus servicios en una fundación u or ganismo internacional dedicado a estos fines.

La actriz Daryl Hannah comenta en una entrevista: “Antes pensaba que la cosa más importante que podía hacer era simplemente vivir de la manera más ética posible, actuando según mis convicciones. Sin embargo, cuando empecé a entender la magnitud de la crisis en la cual nos encontramos, me di cuenta que era completamente imprescindible que todos nos pongamos a hacer todo lo que esté dentro de nuestro poder… Si no empezamos a vivir de una manera más ética y consciente, usando las soluciones que nos estén accesibles, tenemos un gran problema…”

Un ejemplo brillante en este mundo artístico que dedica sus recursos a la creación de conciencia, educación y promoción de buenas prácticas es Jeff Skoll, primer presidente de eBay y ahora uno de los mayores filántropos en los Estados Unidos, presidente de Participant Productions. Si mencionamos las películas como Syriana, Waiting for Superman (Esperando a Superman), The Visitor (Visita inesperada), Food, Inc., Good Night and Good Luck (Buenas noches, y buena suerte), Darfur Now (Darfur ahora), The Help (Historias cruzadas), Contagion (Contagio), Fast Food Nation (Nación de comida rápida), y The Inconvenient Truth (La verdad incómoda), que son sólo algunas producidas por Participant Media, tenemos una idea clara de qué tipo de filmes crea y apoya esta productora norteamericana creada in 2004.

En la descripción de su misión, Participant dice: “Participant cree que una buena historia bien relatada puede hacer diferencia en cómo vemos el mundo. Participant está aquí para hacer historias interesantes e impactantes, a través de una película de ficción, documental u otro medio de comunicación, que a la vez crean conciencia sobre los temas reales que impactan nuestras vidas. La compañía busca primero ofrecer entretenimiento al público y entonces lo invita a participar y hacer diferencia. Para propiciar esto, Participant crea campañas sociales específicas para cada película dramática o documental que contribuyan al desarrollo de los temas tratados en las películas.” En este sentido, Pariticipant trabaja con más de 600 organizaciones del sector privado y sin fines de lucro que llegan a 75 millones de
personas.

En su evaluación del beneficio que trae cada producción fílmica, Jeff Skoll usa un parámetro diferente al de los estudios convencionales. “Un método de medición de éxito que usamos es evaluar si hay mayor beneficio en hacer la película que poner el dinero directamente en una organización sin fines de lucro que trabaja en esta área. De hecho, hemos tenido casos donde miramos el cuadro de riesgo de la película y dijimos “Es probable que perdamos un millón, o dos, o hasta cinco. Pero es bien posible que obtengamos diez o veinte millones de valor social”. Tomamos riesgo con proyectos que puedan perder dinero porque creemos que el bien producido es mayor que el riesgo. Es una forma diferente de filantropía.” Según su evaluación, las películas que produce Participant crean un retorno social sobre la inversión (SROI – la sigla de “social return on investment”) de entre 2 y 20 dólares estadounidenses por cada dólar invertido.

Hasta la fecha, en nada más nueve años de su existencia, las producciones de Participant han recibido 34 nominaciones al Óscar y han influenciado el debate y las prácticas en las áreas de cambio climático, energía nuclear, migración, relaciones internacionales, reforma del sector financiero, protección de especies en vía de extinción, agricultura sostenible, salud, nutrición, comunicación y educación, entre otras. Nuestro público dominicano se acordará que en el Festival de Cine Global Dominicano y en la Muestra de Cine Medioambiental hemos podido ver Food, Inc., Good Night, and Good Luck (Buenas noches, y buena suerte), The Cove (Operación delfín), Countdown to Zero, Climate of Change y The Inconvenient Truth (La verdad incómoda). La comprensión de nuestro mundo, nuestra conciencia y nuestra actitud serían iguales sin estas películas? No lo creo.

De nuevo, debemos resaltar que aunque no todos hemos visto todas estas películas, nuestras vidas han sido impactadas por ellas. Porque las han visto personas con poder de decisión en sus gobiernos, organismos internacionales, empresas u hogares. Porque muchos han sido motivados a crear una organización de base o sin fines de lucro que ha llevado el tema tratado a los ámbitos de decisión y actuación. Porque muchos han cambiado la manera de cómo perciben el mundo, a los demás seres humanos y la vida. El efecto multiplicador es poderoso, sobre todo en nuestros tiempos de interconexión globalizada.

Festivales y muestras de cine medioambiental
En este contexto mundial es nada más lógico que surja una iniciativa como festivales o muestras de cine medioambiental. Su función no se limita a ofrecer la oportunidad a los cineastas de presentar sus obras sobre el tema de medio ambiente y desarrollo sostenible; ellos representan un lugar ideal de encuentro, intercambio y creación de redes entre los mismos cineastas así como con la audiencia o con posibles distribuidores, patrocinadores y promotores. La simple existencia de estos eventos proporciona el ímpetu para la creación de una mayor cantidad de producciones medioambientales y fomenta una buena calidad fílmica. El valor educativo en el sentido de crear conciencia en la audiencia y fomentar un cambio positivo de hábitos es invaluable.

Aparte de ser encuentros culturales, los festivales de cine medioambiental son eventos de naturaleza científica, social y hasta económica. Numerosos debates, conferencias y talleres acompañan las proyecciones y a menudo sirven de plataforma para varios planes de acción; actores del sector privado, público y no-gubernamental se reúnen e inician programas conjuntos que llegan a tener un valor social y económico.

Arte, entretenimiento, ciencia, educación, conciencia, buenas prácticas y sinergia de esfuerzo son partes intrínsecas de una muestra de cine medioambiental. La energía positiva y creativa de los cineastas, investigadores y el público fluye, construyendo un mismo río que nos da esperanzas de que existen soluciones, hay voluntad y la implementación, si es un tr abajo en conjunto, no puede ser tan difícil.

Uno de los festivales de cine medioambiental más antiguos y más grandes del mundo tiene lugar en Washington DC, Estados Unidos. “Environmental Film Festival in the Nation’s Capital” (Festival de Cine Medioambiental en la Capital Nacional), como lo llaman, celebró su edición número 21 este año proyectando 190 películas de 50 países frente a una audiencia de 31,000 personas. “Con 115 instituciones socias y 75 salas de proyección, que incluyen museos, embajadas, universidades, bibliotecas y teatros locales en todos los rincones de la capital, el Festival es uno de los eventos colaborativos más grandes en el área metropolitana de Washington D.C.”, afirma su página de Internet. De hecho, la Global Foundation for Democracy and Development, la institución hermana de FUNGLODE en Santo Domingo, se unió este año a este gran evento metropolitano presentando películas dominicanas sobre medio ambiente y apoyando la proyección de las demás películas latinoamericanas en el Gala Hispanic Theater de Washington D.C.

Otro festival de cine medioambiental de gran renombre y magnitud es el de Barcelona que se celebrará este año por vigésima vez. En Torino, Italia, se celebró el mayo pasado la edición número 16 de Cinemambiente. En Portugal ce celebra CineEco; en Toronto, Canada, el festival lleva por nombre Planet in Focus (Planeta en Foco); Festival International du Film d’Environnment tiene lugar cada año en Paris, Francia y Wildscreen Film Festival de Bristol, Reino Unido, goza de gran reputación internacional. En los Estados Unidos existe literalmente un sinnúmero de festivales de cine medioambiental; casi cada estado y cada ciudad de importancia, así como lugares turísticos, organizan uno. Hasta las universidades organizan sus festivales de cine medioambiental y entre ellos se destacan los de la Universidad de Yale y Princeton. Algunos de ellos, como Blue Ocean Film Festival, dirigido por una de las consultoras de la Muestra de Cine Medioambiental Dominicana, Debbie Kinder, viaja a través de los Estados Unidos y del mundo, llegando a tener lugar hasta en China.

A esta lista se suman algunas ciudades de Medio Oriente y Asia como Abu Dhabi, donde justamente el pasado mes de abril se inauguró el primer Abu Dhabi International Environmental Film Festival, New Delhi y Tokyo, entre otros. En América Latina, esta iniciativa ha ido creciendo y expandiéndose; se destacan, entre otros, Cinema Planeta y Festival Ambulante en México así como CRiterio Ambiental de Costa Rica.

Y la República Dominicana?
Inspirada por un creciente y entusiasta movimiento internacional y con apoyo de cineastas y medioambientalistas conocidos durante la organización de las primeras cuatro ediciones del Festival de Cine Global Dominicano, nace en el año 2011 la Muestra de Cine Medioambiental Dominicana. Aprendiendo de los mejores, como la directora ejecutiva del Blue Ocean Film Festival, Debbie Kinder; la directora ,de Google Ocean, Charlotte Vick y el director ejecutivo del DC Environmental Film Festival, Peter O’Brien, el equipo organizador de GFDD/FUNGLODE puso en marcha un sueño, muchas ideas y aún más ejecuciones.

Algunas de las ideas estaban claras desde el principio: presentar películas de calidad que traten temas de relevancia, de manera gratuita, a una gran variedad de público, con énfasis especial en niños y jóvenes; acompañar las proyecciones con paneles y conversatorios; crear muchas oportunidades de interacción entre los cineastas, medioambientalistas, científicos y demás actores con el público; propiciar oportunidades de intercambio entre los actores locales e internacionales; fomentar la creación de proyectos y programas en beneficio del medio ambiente y del desarrollo sostenible; y sobre todo: concienciar, educar, inspirar y transformar!

Como todos los proyectos que nacen de las ideas, la Muestra pronto empezó a vibrar con su propia vida. Gracias a la colaboración de muchas personas e instituciones en el país, iban naciendo nuevas ideas y proyectos. El interés y el entusiasmo que crecía alrededor de cada película, cada invitado y cada discusión, nos llevó a crear programas como las expediciones educativas al Pico Duarte, en colaboración con Karim Mella y su fundación Siempre Más; Ecohuertos, el programa de huertos comunitarios y escolares en colaboración con Global Coallition for Peace de Washington D.C. y numerosas escuelas y centros comunitarios así como con instituciones sin fines de lucro como Centro Perelló, Fundsazurza y Children International; el programa de Recyclarte, liderado por la artista dominicana Bertha Santana, que recorre todo el territorio nacional. Los socios importantes como Centro Cuesta Nacional, Punta Cana Restort and Club, Cluster Turístico del destino de Puerto Plata, Cluster Turístico Santo Domingo Inc., Banco de Reservas, Odebrecht, y Red Nacional de Apoyo Empresarial a la Protección Ambiental aportan ideas, apoyan proyectos, movilizan sus miembros y socios y construyen sus propias iniciativas a partir de las ideas compartidas en el marco de la Muestra.

El número de ciudades anfitrionas y salas de proyección va creciendo cada año; aumenta el número de películas proyectadas, y a la vez, a través del Premio Globo Verde Dominicano se fomenta la creación de películas medioambientales y mensajes de concienciación dominicanos.

Ahora podemos decir con seguridad y orgullo que la República Dominicana está en el mapa mundial de cine medioambiental, en la misma punta de lanza de América Latina. El público, los cineastas dominicanos y aspirantes a cineastas, los educadores e investigadores, los comunicadores, las instituciones del país y los aficionados, todos son hebras vivas de este tejido viviente, todos son partes ineludibles de este ecosistema que vibra y emana energía en círculos amplificadores. El compromiso y el entusiasmo de todos le confiere una buena salud y sostenibilidad.

Hacia un nuevo paradigma
Al final queda una gran pregunta: por qué precisamente el cine medioambiental? De dónde viene tanto fervor e inquietud por el tema?

Porque nuestra civilización atraviesa una crisis de gran magnitud donde su principal y último soporte está bajo amenaza: nuestro planeta, el ecosistema como lo conocemos hoy y que soporta toda la vida.

Es posible que no todos sientan ahora mismo la presión de esta grave situación, aunque migración, pobreza y sufrimiento por causas de desastres medioambientales y cambios de clima son fenómenos ya aceptados a todos los niveles y en el mundo entero. Sin embargo, todos hemos sido afectados por las recientes crisis económicas, financieras, sociales y de seguridad. Todas ellas son parte de un conjunto, de un paradigma de producción y consumo, de interacción social y con el planeta que se está demostrando como inherentemente destructivo e insostenible.

Los pensadores, científicos, políticos, activistas, artistas y gente común están repensando nuestra manera de vivir, buscando e implementando soluciones. La interconexión planetaria a través de innumerables medios de comunicación y formas de expresión nos permite compartir estas evaluaciones, ideas y soluciones. Las muestras y festivales de cine medioambiental son un importante campo fértil en esta polinización cruzada mundial.

Hemos llegado al punto donde 75% de todos nuestros bosques han desaparecido y 90% de la vida en el océano ha sido exterminada, a punto de que las Naciones Unidas prevén que, a menos de que se produzca un cambio en la actitud, en 2048 no quedará ni un pez en el mar.

Nuestro sistema de producción es ineficiente e insostenible si hacemos las cuentas claras e incluimos los gastos de degradación medioambiental o costos sociales o de salud en los estados de cuenta. Por ejemplo, según el investigador y escritor Michael Pollan, la producción de comida en los Estados Unidos, es tan ineficiente que para producir una caloría de comida se gastan 10 calorías de combustible.

El paradigma de conquista del mundo natural, dominación y explotación no funciona. Hemos llegado al punto que Ronald Wright en su libro A Short Story of Progress (Una Pequeña Historia de Progreso) denomina “trampa de progreso”: las tecnologías y actitudes que nos llevaron al progreso, al ser amplificadas y seguidas a mayor escala, se convierten en nuestra destrucción; lo que a menor escala y hasta cierto punto fue productivo, está a punto de arrasar con todo a menos que seamos capaces de cambiar, transformar y reinventar.

“Una de las lecciones absolutamente claras de la historia y arqueología es que la economía saludable depende de un ambiente saludable. Economía no puede existir sin un ambiente sano debajo de ella, sosteniéndola. El problema es que con nuestro rápido avance tecnológico hemos encontrado maneras de tomar más y más del medio ambiente y hacer creer como si la prosperidad humana no tuviera nada que ver con sistemas naturales. Obviamente, lo contrario es cierto. Lo que hemos estado haciendo con todos estos métodos sofisticados de extracción es tomar cosas que no podremos sustituir nunca.”, dice Wright.

Muchas de las películas medioambientales presentan las ideas y los ejemplos en vía de implementación de cómo hacer una transición hacia “un paradigma de bienestar planetario que entiende que toda la vida es profundamente interconectada.” (del sinopsis de la película Money and Life). Desde la explotación al uso responsable y sostenible, desde la competencia a la cooperación, desde la avidez a la simplicidad y compasión, desde la dominación de la naturaleza al aprendizaje sobre los sistemas naturales y su imitación en ciencias aplicadas.

Las soluciones son múltiples y están emergiendo a todos los niveles. Todos somos responsables de la presente situación y todos somos una parte de la solución. El cine medioambiental nos desvela la verdad, nos pone en contacto con los ejemplos más inspiradores y nos revela una amplia gama de caminos entre los cuales cada uno de nosotros puede encontrar su nicho. ¿Cuál es el suyo?

Biografía del autor
Natasha Despotovic es Directora Ejecutiva de la Global Foundation for Democracy and Development con oficinas en Washington D.C. y Nueva York, Estados Unidos. Graduada en filosofía y literatura y lengua española, francesa e inglesa, Natasha cuenta con una extensa y muy diversa carrera internacional, desempeñando cargos de alta responsabilidad en el sector privado, público, no-gubernamental y multilateral en Europa, República Dominicana y los Estados Unidos. La Lic. Despotovic es Directora de la Muestra de Cine Medioambiental Dominicana. http://editorialfunglode.com/index.php/perfil-revista-global

Environmental Film and a Paradigm Shift

Founder and Director of the Dominican Republic Environmental Film Festival (DREFF), Ms. Natasha Despotovic, felt compelled to express her views about the critical situation the planet finds itself in at this moment in history. Her analysis and suggestions come at a time when fewer and fewer choices are left to slow the inexorable rush towards depleting or destroying the Earth’s vital resources. As GFDD Executive Director, Ms. Despotovic has rendered a thoughtful argument about how to move forward in the hope of achieving a lasting and logical solution to these issues- starting with a paradigm shift.

Humanity is going through a critical period, in all aspects; we are all affected in the form of economic, financial, social and environmental crises, to mention a few. The way we live, produce, consume, think and act is in question; the need for a paradigm shift is obvious. The growth of environmental film and emergence of environmental film festivals around the world are a response to this need. The Dominican Republic shares this concern and is joining this international movement with its Environmental Film Festival. We are all part of the solution.

Environment
Issues surrounding the environment are ubiquitous today not only at international conferences and within government or non-government programs; they are included, emphasized and debated with great passion and vehemence in schools, universities, blogs, Facebook and numerous other art forms.

An Inconvenient Truth
I think we all remember when the film An Inconvenient Truth came out in 2006 and propelled the issue of global warming to all corners of the Earth and onto the center stage of world debate. Although Mr. Gore had already been struggling for many years to promote knowledge about this issue and pleading for coordinated action to deal with it, a good 100-minute documentary seems to have achieved more to raise awareness and encourage a more positive attitude than so many conferences, debates, dialogues, articles and reports.

In an interview, Al Gore himself once confessed that the film had, and continues to have, a multiplier effect and transformative impact, incomparable to anything he’d ever done before, including his thirty-plus years of working on the issue within the US government, on an international level and through the thousand or so presentations he’d given around the world. Following the release of the movie, the former Vice President’s popularity skyrocketed to levels never before achieved in his career. He was soon thereafter awarded the Noble Peace Prize and an Oscar.

In terms of its effect on global thought and attitudes, personal and collective, An Inconvenient Truth represents a decisive moment in how we think about not just global warming but our attitude toward the environment and our production and consumption patterns, which are at the heart of the debate and are driving the search for change, already underway.

Jess Search, Executive Director of Channel 4 BRITDOC Foundation made the following comment on the film’s success: “An Inconvenient Truth, unlike many films, is not art for art’s sake or entertainment for entertainment’s sake. It uses an art form to try to have an internal effect on the viewer’s mentality, which will in itself have an external effect on the world due to the that person’s new actions and changed habitual behavior. It uses an art form, documentary, to affect behavioral change.”

Although there are surely people who have not seen or even heard of the documentary, we are certain that their lives, all of our lives, have been indirectly impacted by it. Sir Richard Branson, the British magnate whose business empire consists of 400 companies, said in an interview that seeing An Inconvenient Truth changed his life and the way he does business. His business conglomerate, the Virgin Group, has a goal of being up to 70% carbon neutral by 2020. “One day Al Gore came to see me and forced me to see the truth. This shook me up; I didn’t realize the problem was so serious. I have airplane and train companies, and to be able to sleep at night, I decided I should take some of my profits and invest them in the search for a clean energy source,” said Mr. Branson. Examples like this abound in all sectors: public, private and non-governmental. Changes in attitude, production and consumption are occurring on a personal as well as collective level, slowly but surely.

Environmental Film
An Inconvenient Truth is yet another example among many of the power of a good documentary. There are more and more such examples. In the area of environment and sustainable development, we can mention, among others: The 11th Hour, Food, Inc., Wasteland, Chasing Ice, Who Killed the Electric Car, Trashed, Flow, Bag It!, Dirt, The Cove, Vanishing of the Bees, Surviving Progress and The Polar Explorer.

The topics range from sustainable use of natural resources, conservation of biodiversity, waste management, development of renewable energy resources and sustainable agriculture to questioning social and economic paradigms, methods for managing and adapting to global warming and new attitudes towards individual and collective health issues.

For the first time in history, viewers can go to theaters, buy films on DVD and download documentaries onto their computers, cell phones and tablets. In a time when the preferred educational source and communication method among all audiences, regardless of age, nationality or geographic location, is the still and moving image, the power of documentary films to raise awareness, disseminate scientific studies, transmit a message, inspire and motivate is increasing everyday. The technical platforms are keeping up with this trend at a dizzying pace – the possibilities for viewing, creating and distributing a film product are overwhelming in their sheer diversity and number.

Examples that Inspire
Many famous film personalities are lending their names, time and personal resources to significantly boost environmental protection and sustainable use of resources. They themselves, in their lives and actions, are advocating for a society that coexists with respect and in harmony with all that our natural habitat represents: nature, animals, plants and other human beings. Among these people are Leonardo Di Caprio, Brad Pitt, Daryl Hannah, Robert Redford, Orlando Bloom, Emma Watson, Willie Nelson, Bono, Sting, Natalie Portman and Pierce Brosnan. Many set up their own foundations, which are aimed at promoting awareness and relevant environmental actions. Others offer their services to a foundation or international organization with these same goals.

Actress, Daryl Hannah said in an interview: “I used to think that the most important thing I could do was to simply live the most ethical life possible, behave according to my convictions. However, when I began to understand the magnitude of the crisis we now find ourselves in, I realized that it was completely essential for all of us to do everything within our power…if we don’t begin to live in a more ethical and conscientious way, using the solutions that are accessible to us, we have a huge problem.”

A brilliant example of someone in the art world who has dedicated his resources to creating awareness, education and promoting good practices is Jeff Skoll, the first president of eBay, one of the leading philanthropists in the United States and founder and president of Participant Media. Mentioning just some of the films produced by Participant Media, such as Syriana, Waiting for Superman, The Visitor, Food, Inc., Good Night and Good Luck, Darfur Now, The Help, Contagion, Fast Food Nation and An Inconvenient Truth, gives us a clear idea about the type of movies Participant Media has created and supported since its founding in 2004.

In its mission statement, Participant Media says: “Participant believes that a good story well told can truly make a difference in how one sees the world. Whether it is a feature film, documentary, television or other form of media, Participant exists to tell compelling, entertaining stories that also create awareness of the real issues that shape our lives. The company seeks to entertain audiences first, then to invite them to participate in making a difference. To facilitate this, Participant creates specific social action campaigns for each film and documentary designed to give a voice to issues that resonate in the films.” To date, Participant has developed active, working relationships with 600 non-profits, which collectively have the potential of reaching over 75 million people.

In his own analysis of the benefits of every film production, Jeff Skoll uses a different parameter from the conventional film studios. “One metric of success that we use is whether more good comes from the film than just putting the money directly to work in a non-profit organization involved in the same issue. We’ve actually had cases where we looked at the risk profile of a film and said, the way this looks, chances are we’re going to lose a million, 2 million, even 5 million dollars. But maybe we’ll get 10 million or 20 million worth of social value from it. We will take risks on projects where we think we might lose money, because we hope that the good that comes from that outweighs the risk. It’s a different kind of philanthropy.” According to his evaluation, films produced by Participant create a social return on investment (SROI) of between $2 and $20 dollars for each $1 dollar invested.

To date, in its nine years, Participant Media has received 34 Oscar nominations and has influenced debates and practices in the areas of climate change, nuclear energy, immigration, international relations, financial sector reform, protection of species in danger of extinction, sustainable agriculture, health, nutrition, communication and education, among other issues. Our Dominican audiences have had the opportunity to see Food, Inc., Good Night and Good Luck, The Cove, Countdown to Zero, Climate of Change and An Inconvenient Truth at the Dominican Global Film Festival and the DR Environmental Film Festival. Would comprehension of our world, our awareness and our attitudes be the same without these films? I don’t think so.

Once again, we must stress that not all of us have seen these films, but our lives have been impacted by them because people with decision-making power in governments, international organizations, businesses and homes have been influenced. Because many have been motivated to create grassroots organizations or non-profits that have introduced the issue into spheres where decisions and actions are taken. Because many have changed how they perceive the world, other human beings and life in general. The multiplier effect is powerful, especially in this day and age of globalized interconnection.

Environmental Film Festivals
In this world context, there is nothing more logical than the emergence of environmental film festivals and exhibitions whose function is not limited to providing filmmakers with an opportunity to show their movies about the environment and sustainable development. Festivals are indeed the ideal place to meet, exchange ideas, form networks with filmmakers as well as viewers, potential distributors, sponsors and promoters. The simple existence of these events provides the impetus to create a larger number of environmental film productions while encouraging high quality cinema. The educational value that comes from creating awareness among viewers and encouraging positive change is invaluable.

Apart from being cultural events, environmental film festivals are natural science, social and even economic events. Numerous debates, conferences and workshops accompany the screenings and often serve as a platform for various plans of action. In addition, actors from the private, public and non-governmental sector often meet and undertake joint programs that acquire social and economic value.

Art, entertainment, science, education, awareness, best practices and synergy of effort are intrinsic elements of an environmental film festival. The positive and creative energy of filmmakers, researchers and the general public flow together as one river that gives us hope for solutions, willingness and the possibility of achieving something. If we all work together, it cannot be that difficult.

One of the oldest and largest environmental film festivals in the world is in Washington DC. The Environmental Film Festival in the Nation’s Capital, as it is called, just held its 21st edition this year with a screening of 190 films from 50 countries to an audience of 31,000 people. “With 115 organizational partners and 75 venues, including museums, embassies, universities, libraries and local theaters in all four quadrants, the Festival is one of the leading collaborative events in the Washington D. C. metropolitan area,” according to its webpage. In fact, the Global Foundation for Democracy and Development, the sister organization of FUNGLODE in Santo Domingo, joined this year’s metropolitan festival with Dominican environmental films and provided support for other Latin American films shown at the Gala Hispanic Theater of Washington D.C.

Another important and renowned environmental film festival is in Barcelona, which this year it will hold its twentieth. Torino, Italy held the 16th edition of its Cinemambiente last May. Portugal has CineEco; Toronto, Canada, Planet in Focus; Festival International du Film d’Environnment takes place annually in Paris, France and Wildscreen Film Festival in Bristol, United Kingdom has a broad international reputation. In the United States, there are literally countless environmental film festivals – almost every state and every important city and tourist venue are organizing festivals. Even universities are having their own film festivals; some of the big ones are at Yale and Princeton. Some festivals, like the Blue Ocean Film Festival, directed by Debbie Kinder, one of the consultants of the DR Environmental Film Festival, travels throughout the United States and the world and has even been held in China.

Other cities to add to this list are in the Middle East and Asia, such as Abu Dhabi, where just last April they held their first – the Abu Dhabi International Environmental Film Festival. Then there is New Delhi and Tokyo, among others. In Latin America, this initiative has grown and expanded with such festivals as Cinema Planeta and the Traveling Festival in Mexico as well as CRiterio Ambiental of Costa Rica, to name a few.

And the Dominican Republic?
Inspired by a growing and enthusiastic international movement and support from well-known filmmakers and environmentalists during the first four years of the Dominican Global Film Festival, the DR Environmental Film Festival was born in 2011. Learning from the best, like Executive Director of the Blue Ocean Film Festival, Debbie Kinder; Charlotte Vick, Director of Google Ocean and Peter O’Brien, Executive Director of the DC Environmental Film Festival, the GFDD/FUNGLODE organizing team launched the dream, many ideas and even more projects.

Some of the ideas were clear from the beginning: show good films about relevant issues, free of charge, to a large cross-section of the public, with a special emphasis on children and young people; offer panels and roundtable discussions with each film; create lots of opportunities for interaction between the public and filmmakers, environmentalists, scientists and others relevant participants; create opportunities for exchange among local and international actors in the field; encourage the creation of projects and programs that benefit the environment and sustainable development and, above all, raise awareness, educate, inspire and change!
 

Like all projects that originate from ideas, the Festival soon began to take on a life of its own. Thanks to the collaboration of many people and institutions in the country, more and more ideas and projects are being born. The interest and enthusiasm that grew around every film, every guest and every conversation inspired us to create programs such as the Educational Expeditions to Pico Duarte in collaboration with Karim Mella and his Siempre Más Foundation; Ecohuertos, the community and school gardens program in collaboration with Washington D.C.’s Global Coalition for Peace and numerous schools and community centers such as the non-profit Perelló Center, Fundsazurza and Children International; the Recyclarte Program, underway in the entire country under the guidance of Dominican artist, Bertha Santana. Important partners like the Centro Cuesta Nacional, Punta Cana Resort and Club, Tourism Cluster of Puerto Plata, Tourism Cluster of Santo Domingo, Inc., Banco de Reservas, Odebrecht, and the National Business Support Network for Environmental Protection all contribute ideas, support projects, mobilize their members and partners and design their own initiatives based on ideas shared within the framework of the Festival.

The number of cities hosting the Festival and screening venues is growing every year, as is the number of films being shown. The Globo Verde Dominicano Award has encouraged the production of environmental films and public service announcements made in the Dominican Republic.

Now we can safely and proudly say that the Dominican Republic is on the world environmental film map, in the forefront with the rest of Latin America. The general public, Dominican filmmakers, aspiring filmmakers, educators, researchers, media people, institutions and film enthusiasts around the country are all threads in this cultural quilt; they are all inevitable parts of this ecosystem that vibrates and emanates energy in ever expanding circles. This shared commitment and enthusiasm confers a sense of good health and sustainability upon the Festival.

Toward a New Paradigm
In the end, the big question arises: Why exactly an environmental film festival? From where does such fervor and concern about this issue arise?

Because our civilization is going through a major crisis wherein its very foundations and main source of support are threatened: our planet, the ecosystem as we know it today, which supports all life.

It is possible that not everyone, at the moment, is under the same pressure as a result of this serious situation although immigration, poverty and suffering from the results of environmental disasters and climate change are phenomena now widely accepted around the entire world. Nevertheless, we have all been affected by the recent economic, financial, social and security crises. These are all part of a combination, a paradigm of production and consumption of social interaction as well as interaction with the planet that is being shown to be inherently destructive and unsustainable.

Thinkers, scientists, politicians, activists, artists and regular people are rethinking the way we all live our lives; they are searching for and implementing solutions. Global interconnection, through countless media sources and forms of expression, enables us to share these evaluations, ideas and solutions. Environmental film festivals are important and fertile ground for this global cross-pollination.

We have reached the point where 75% of all our forests have disappeared and 90% of life in the ocean has been killed off, to the point that the United Nations estimates that, unless there is a change in attitude, by 2048 there will be no more fish in the sea.

If we take into account the cost of environmental degradation, including social and health costs, it is clear that our system of production is inefficient and unsustainable. For example, according to researcher and writer, Michael Pollan, food production in the United States is so inefficient that to produce just one calorie of food, 10 calories of fuel are used.

The paradigm of conquering the natural world, of domination and exploitation is not working. We have reached the point that Ronald Wright, in his book A Short Story of Progress, calls “the progress trap.” Technology and attitudes that led us to progress, once amplified and followed on a major scale, are becoming our destruction. On a smaller scale, that which was once productive to a certain extent is now about to destroy everything unless we are capable of changing, transforming and reinventing.

“One of the absolutely clear lessons of history and archeology is that a healthy economy depends on a healthy environment. There is no economy without a sound environment beneath it, sustaining it. The problem is that with our rapid technological advance, we have found ways to get more and more out of the environment and make it seem as though human prosperity is detached from natural systems. Of course, the reverse is true. What we’ve been doing by these very sophisticated means of extracting things is actually taking out stuff that can never be replaced,” says Wright.

Many environmental films put forth ideas and examples on how to implement a transition toward “a paradigm of planetary wellbeing that understands that everything in life if profoundly interconnected” (from the synopsis of the film Money and Life). From exploitation to responsible and sustainable use, from competition to cooperation, from greed to simplicity and compassion, from dominating nature to learning about natural systems and their imitation in applied sciences.

There are many solutions and they are emerging at all levels. We are all responsible for the present situation and we are all part of the solution. Environmental film reveals the truth to us, puts us into contact with the most inspiring examples; it reveals a wide range of paths from which each of us can choose and find one’s own niche. What is yours?

Biography of the Author
Natasha Despotovic is the Executive Director of the Global Foundation for Democracy and Development with offices in Washington D.C. and New York. She is a graduate of philosophy, literature, Spanish, French and English. Natasha has had an extensive and diverse international career in which she has held-high level positions in the private, public, non-governmental and multilateral sectors in Europe, the Dominican Republic and the United States. Ms. Despotovic is the Director of the Dominican Environmental Film Festival. http://editorialfunglode.com/index.php/perfil-revista-global