Por qué puede la inversión de impacto ser una herramienta eficaz para el desarrollo social

jenna_headshotPor Jenna Giandoni, bloguera invitada de GRT, investigadora de GFDD y autora de Impact Investing in the Dominican Republic

En abril de este año, la Global Foundation for Democracy and Development organizó y moderó la mesa redonda titulada Por qué la inversión de impacto puede ser una herramienta eficaz para el desarrollo social en el Foro de políticas de la sociedad civil del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional . Como ponente principal, tuve el honor de exponer los resultados de mi investigación, realizada en la República Dominicana, sobre las inversiones de impacto. En noviembre, cuando visite la República Dominicana, tendré la oportunidad de presentar las conclusiones a públicos que no sólo se interesan en entender el universo de la inversión de impacto, sino que también tienen la intención de poner en práctica esta información que tiene posibilidades de impulsar el desarrollo económico de una forma ecológica y socialmente sólida.

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A través de mi investigación y profesión en el campo del desarrollo internacional y de las energías renovables, continúo promoviendo las inversiones de impacto y la necesidad de implementar un criterio de triple resultado. La inversión de impacto y el papel que esta estrategia de inversión debería desempeñar en los países en desarrollo, específicamente en la República Dominicana, es un concepto que podría alterar significativamente el destino no sólo de los individuos en los países en desarrollo, sino también del país a nivel macroeconómico. Las empresas mencionadas en mi investigación fueron identificadas a través de un proceso de divulgación mientras trabajaba como investigadora en la República Dominicana. Las empresas representan un abanico más amplio de compañías que podrían beneficiarse de las inversiones de impacto, que operan principalmente en el sector de medioambiente, un sector bastante relegado en la estrategia tradicional de inversión. Estas empresas sirven para vislumbrar el mundo de las energías renovables y de la agricultura sostenible en la República Dominicana, al tiempo que ofrecen una perspectiva sobre el potencial de la inversión de impacto en todo el país y a nivel global.

Dicho esto, examinemos brevemente la inversión de impacto. Según la Global Impact Investing Network (GIIN), la inversión de impacto incluye “las inversiones realizadas en empresas, organizaciones y fondos con la intención de generar un impacto social y medioambiental cuantificable junto a un retorno financiero”. Marguerite H. Griffin del Northern Trust, clasifica aún más a los inversionistas de impacto en tres categorías: impacto primero, inversión primero y catalizador primero. Esencialmente, lo que estimula a los inversionistas de impacto primero es la maximización del impacto, mientras que los inversionistas de inversión primero están interesados ​​principalmente en los rendimientos del mercado o en una tasa mayor para su inversión. Los inversionistas de catalizador primero son los inversores que buscan aportar o invertir en alianzas para establecer la industria y la infraestructura para la inversión de impacto.

Debido a la esperada transferencia de US$30 billones durante las próximas décadas a manos de aquellos que tienen un enfoque de inversión diferente en comparación con sus predecesores, la inversión de impacto está recibiendo mucha más atención a fin de prepararse para esta transferencia de riqueza y de ideología. Afortunadamente, los fondos de impacto ofrecen rendimientos a tasas de mercado y superiores, según se cuantifican frente a fondos comparativos de inversión sin impacto.

Las inversiones de impacto no sólo están recibiendo atención por parte de los países desarrollados. Muchas organizaciones como la Corporación Financiera Internacional (IFC por sus siglas en inglés) han comenzado a realizar inversiones de impacto en los países en desarrollo, tales como la República Dominicana. En diciembre de 2012, la IFC emitió Bonos Taíno a 5 años y al 10,5%, lo que representa la primera inversión en la República Dominicana de un inversionista internacional con calificación triple A. De nuevo, en 2016, la IFC emitió Bonos Taíno a 6,5 años y al 8,75% para ayudar al desarrollo de microempresas. Otras organizaciones e instituciones financieras, tales como la Corporación de Inversiones Privadas en el Extranjero (OPIC), han manifestado su intención de seguir su ejemplo con futuras inversiones en países de América Latina y del Caribe, específicamente en el sector de medioambiente. Los emprendedores en el área de medioambiente, tales como los que operan en los sectores sostenibles de la agricultura, el ecoturismo y la energía renovable, pueden tener un impacto positivo en el medio ambiente. Los modelos de negocios de estas empresas incluyen un enfoque ambiental, ya que reconocen la gravedad del cambio climático, y tienen el deseo de minimizar los efectos ambientales asociados con la actividad humana.

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La República Dominicana, al igual que muchos países en desarrollo, es extremadamente vulnerable a los efectos del cambio climático. El Informe de Evaluación de USAID sobre la Vulnerabilidad al Cambio Climático  describe la vulnerabilidad de islas como la República Dominicana al cambio climático, sirviendo como advertencia para los encargados de formular políticas y para el sector privado que tradicionalmente han desatendido los aspectos de índole medioambiental, especialmente en el sector empresarial. El resultado de estos impactos podría tener efectos abrumadores para las poblaciones locales y la comunidad internacional. Por ejemplo, se espera que los huracanes aumenten en los próximos años, tal como continuamos presenciando en los últimos meses. La revista Nature y el Departamento de Energía de los Estados Unidos han confirmado que los huracanes más fuertes en la región del Caribe probablemente se volverán aún más intensos como resultado del calentamiento global. A medida que el nivel del mar sube, áreas que alguna vez estuvieron secas ahora se encuentran debajo del agua en la República Dominicana y los pescadores locales observan los efectos del cambio climático a medida que ven que los manglares desaparecen y que las inundaciones aumentan. Además, la ineficiencia de las prácticas agrícolas en todo el país en relación con el uso de fertilizantes afecta a toda la industria pesquera, ya que el aumento de la escorrentía en el sistema fluvial mata los arrecifes de coral que protegen a los peces más pequeños. También, se prevén temperaturas más altas en la República Dominicana debido al cambio climático, e incluso los cambios más leves en las temperaturas podrían tener efectos drásticos que abarcan un sinnúmero de industrias, incluyendo pero no limitándose a la agricultura, la energía, la salud, el turismo y el desarrollo de la infraestructura.

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No teman. No todo es pesimismo y tristeza. La inversión de impacto ofrece una solución integral para el cambio climático. Las empresas mencionadas en mi investigación incluyen productores sostenibles de lácteos, tilapia y cacao además de granjas solares y eólicas. Son estos tipos de empresas las que han reconocido su responsabilidad de mantener un equilibrio en el ecosistema sin sacrificar sus ganancias financieras. Son empresas pioneras que allanan el camino, definiendo y dando forma a lo que será el futuro del sector empresarial. Porque si continuamos por el camino actual, realizando inversiones sin tomar en consideración su impacto social y medioambiental, realmente estaremos perdidos como especie. El mundo va a sobrevivir, pero este es nuestra hora de asumir la responsabilidad y de apoyar a estas prósperas empresas. Ahora es el momento de invertir, de realizar inversiones de impacto.

Descubra la forma de hacerlo aquí: Four Ways to Get Involved with Impact Investing

Para inversionistas, asesores y administradores de fondos: GIIN’s Impact Base


Why Impact Investment Can Be an Effective Tool for Social Development

jenna_headshotBy GRT Guest Blogger Jenna Giandoni, GFDD Fellow and Author of Impact Investing in the Dominican Republic

In April of this year, the Global Foundation for Democracy and Development organized and moderated the panel, Why Impact Investment Can Be an Effective Tool for Social Development, at the World Bank Group/IMF Civil Society Policy Forum. As a keynote speaker, I had the honor of presenting my research on impact investing conducted in the Dominican Republic. In November, while visiting the Dominican Republic, we will be fortunate enough to present the findings for audiences not only interested in understanding the world of impact investing but also who have the intention of applying this information that has the potential to advance economic development in an environmentally and socially sound way.

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Through my research and continued profession in the international development and renewable energy sectors, I continue to promote impact investments and the necessity for implementing a triple bottom line approach. Impact investing and the role this investment strategy should play in developing countries, specifically the Dominican Republic, is a concept that could significantly alter the fate of not only individuals in developing countries but of the country at a macroeconomic level, as well. The highlighted companies in my research were identified through outreach while working as a Fellow in the Dominican Republic. The businesses represent a larger array of companies that could benefit from impact investments, primarily operating in the environmental sector, a sector widely neglected in traditional investment strategy. These businesses serve as a glimpse into the world of renewable energy and sustainable agriculture in the Dominican Republic, while offering insight into the potential of impact investing throughout the country and the globe.

With that said, let us briefly examine impact investing. According to the Global Impact Investing Network (GIIN), impact investing includes “investments made into companies, organizations, and funds with the intention to generate measurable social and environmental impact alongside a financial return”. Marguerite H. Griffin of Northern Trust further categorizes impact investors into three categories: impact first, investment first, and catalyst first. Essentially, impact first investors are driven by maximization of impact, whereas investment first investors are primarily interested in market-rate or premium returns on their investment. Catalyst first investors are investors who seek to give or invest in collaborations to build the impact investing industry and infrastructure.

Because of the expected US$30 trillion transfer of wealth expected over the next several decades into the hands of those who have a different approach to investing compared to their predecessors, impact investing is receiving far more attention in order to prepare for this transfer of wealth and ideology. Fortunately, impact funds provide market rate returns and above as measured against comparative non-impact investment funds.

Impact investments are not only receiving attention in developed countries. Many organizations such as the International Finance Corporation (IFC) have begun to make impact investments in developing countries such as the Dominican Republic. The IFC issued 5-year 10.5% Taino Bonds in December 2012, representing the first domestic placement by an international triple-A rated issuer in the Dominican Republic. Again in 2016, the IFC issued 6.5 year 8.75% Taino Bonds to assist the development of microenterprises. Other organizations and financial institutions, such as the Overseas Private Investment Corporation (OPIC), have stated their intent to follow suit with future investments in Latin American and Caribbean nations, specifically in the environmental sector. Environmental entrepreneurs, such as those operating in sustainable agriculture, ecotourism, and renewable energy, can all have a positive impact on the environment. These businesses have an environmental focus incorporated into their business model, recognizing the severity of climate change, and have a desire to minimize the environmental effects associated with human activity.

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The Dominican Republic, like many developing countries, is extremely vulnerable to the effects of climate change. USAID’s Climate Change Vulnerability Assessment Report outlined the vulnerability of islands such as the Dominican Republic to climate change, serving as a warning for policy makers and the private sector that have historically neglected environmental considerations, especially in the business sector. The result of these impacts could have overwhelming effects on local populations and the international community. Hurricanes, for example, are expected to increase in the coming years as we have continued to witness in recent months. The journal, Nature, and the US Department of Energy further confirmed that stronger hurricanes in the Caribbean region are likely to grow even more intense as a result of global warming. As sea levels rise, areas that were once dry are now under water in the Dominican Republic and local fishermen observe the effects of climate change as they watch mangroves disappear and flooding increases. Additionally, inefficient farming practices throughout the country in relation to fertilizer usage affect the entire fishing industry as increased runoff into the waterway system kills coral reefs which protect smaller fish. Higher temperatures are also predicted in the Dominican Republic due to climate change and even the slightest changes in temperature could have drastic effects spanning across countless industries including but not limited to agriculture, energy, health, tourism, and infrastructure development.

FWind Farms DRear not. It is not all doom and gloom. Impact investing provides a comprehensive solution to climate change. The businesses highlighted in my research include sustainable dairy, tilapia, and cacao businesses along with solar and wind farms. It is these types of businesses that have recognized a responsibility to maintain a balance in the ecosystem while not sacrificing financial gain. They are pioneers leading the way, carving in stone, shaping what will be the future of the business sector. For if we continue down the current destructive path, making investments with no consideration for social and environmental impact, we will truly become lost as a species. The world will survive, but it is our time to take responsibility and support these burgeoning businesses. The time is now to invest, impact invest.

Find out how here: Four Ways to Get Involved with Impact Investing

For investors, advisors, and fund managers: GIIN’s Impact Base

 

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Edificios Energéticamente Inteligentes en Ascenso

Por GFDD Pasante, Osward Hiraldo

modern city buildings in the afternoonLos rascacielos dominan el horizonte de nuestras principales ciudades en todo el mundo, pero pocos paran para pensar en la cantidad de energía que se necesita para alimentar estas estructuras. “Los edificios son responsables de una enorme cantidad de uso de energía global, consumo de recursos y emisiones de gases de efecto invernadero”, confirma el Consejo de Construcción Verde de Estados Unidos.

¿Por qué los edificios son tan fundamentales para luchar contra el cambio climático? Los edificios de cada categoría representan casi el 40 por ciento de las emisiones de CO2 de los Estados Unidos. El CO2 es un gas de efecto invernadero que contribuye al calentamiento global. Estos números superan a los sectores industrial y de transporte. De acuerdo con DVIRC (Delaware Valley Industrial Resource), los edificios comerciales representan una quinta parte de la energía consumida por los Estados Unidos. Tales edificios incluyen espacios de oficinas, tiendas minoristas e instituciones educativas, pero con espacios de oficinas que consumen la mayor cantidad de energía a pesar de estar en segundo lugar en la cantidad de edificios y el espacio real que ocupan.

Los edificios comerciales consumen la mayor cantidad de energía, pero no tiene por qué ser así. Gracias a la tecnología moderna, existen muchas alternativas para reducir su huella de carbono y, al mismo tiempo, ser económicamente eficientes. Las soluciones actuales incluyen ventanas inteligentes, bombillas de bajo consumo energético e incluso motores eficientes en energía. Los nuevos edificios de todo el mundo se esfuerzan por obtener la certificación LEED (Liderazgo en Energía y Diseño Ambiental), una fuente de atracción para los potenciales inquilinos. Los edificios certificados por LEED tradicionalmente buscan reducir sus emisiones de CO2 en un 34 por ciento, su consumo de energía en un 25 por ciento y su consumo de agua un 11 por ciento menos que los edificios típicos. Se estima que entre 2015 y 2018, los edificios certificados por LEED en los Estados Unidos ahorrarán $ 1.2 mil millones en ahorro de energía, $ 149.5 millones en ahorro de agua, $ 715.2 millones en ahorros de mantenimiento y $ 54.2 millones en ahorro de residuos.

Skyline of Houston, TexasLa eficiencia ecológica en los edificios comerciales no se trata sólo de combatir el cambio climático y de ahorrar dinero, los inquilinos potenciales pueden ver el verde de manera eficiente como proporcionarles un mejor ambiente de trabajo. Las personas que trabajan en edificios con certificación verde piensan y duermen mejor que otras personas que trabajan en edificios que no tienen certificación ecológica. Un estudio de Harvard llegó a la conclusión de que las personas que trabajaban en edificios con certificación verde tenían un 26 por ciento más de puntuaciones de función cognitiva, veían un 30 por ciento menos síntomas de salud y reportaron un 6,4 por ciento de puntuaciones más altas de sueño. Estas cifras apoyan la idea de que el CO2 tiene un impacto directo en el rendimiento de las personas. Los inquilinos querrían trabajadores productivos y, por lo tanto, querrían edificios con eficiencia energética.

¿Qué pasa con edificios antiguos? Desde la década de 1980, los edificios han estado utilizando ventanas de alto grado que controlan el flujo de calor dentro de los edificios. Estos tipos de ventanas pueden tener un efecto drástico en el consumo de energía. El problema es que la mitad de los edificios comerciales actuales se construyeron antes de los años ochenta y no tienen este tipo de paneles. Otras tecnologías que pueden reducir el consumo de energía tampoco están presentes en edificios antiguos. Aunque edificios antiguos están en desventaja que no ha detenido un bloque de edificios en New Wellington, Nueva Zelanda. Un bloque de la ciudad de los edificios que fueron construidos en los años 70 ahora es un super-bloque de energía-elegante. Estos edificios reciclados redujeron sus emisiones en un 30% y se convirtieron en edificio de 5 estrellas de Nabers NZ, una herramienta respaldada por el gobierno que mide la eficiencia energética en el sector comercial. Estos edificios en Nueva Zelanda no son los únicos ejemplos, los propietarios de edificios en todo el mundo han hecho retrofits de edificios antiguos para llevarlos a la norma para el siglo XXI. Esto es importante para mostrar porque un edificio no tiene que ser eviscerado y reconstruido para ser considerado eficiente de la energía, todo lo que necesita es un proyecto de retroadaptación bien pensado.

Las construcciones eficientes en energía serán el estándar que los edificios deberán adoptar en las próximas décadas y las instituciones gubernamentales se están preparando para cuando llegue ese momento. Europa está adoptando nuevos enfoques para promover la eficiencia energética en los edificios mediante el desarrollo de un sistema que pueda medir la “disposición inteligente” de los edificios. Este tipo de sistema aumentaría la sensibilización de los propietarios de edificios y los inquilinos de la eficiencia energética y los posibles ahorros de costes de los sistemas de construcción en toda Europa. Europa está haciendo esto porque la digitalización del sistema energético está cambiando rápidamente el panorama energético. Pensar en el futuro permite una integración más fácil de las energías renovables, las redes inteligentes y el desarrollo de edificios “listos para el uso”. No nos detengamos y nos aseguremos de que todos trabajemos juntos hacia una economía urbana.


Energy Smart Buildings on the Rise

By Osward Hiraldo, GFDD Intern

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Skyscrapers dominate the skyline of our major cities around the world, but few would stop to think about the amount of energy it takes to power these structures. “Buildings are responsible for an enormous amount of global energy use, resource consumption and greenhouse gas emissions” confirms the U.S. Green Building Council.

Why are buildings so fundamental for the fight against climate change? Buildings of every category account for almost 40 percent of CO2 emissions of the United States. CO2 is a greenhouse-gas that contributes to global warming. These numbers outpace the industrial and transportation sectors. According to DVIRC (Delaware Valley Industrial Resource), commercial buildings account for one-fifth of the energy consumed by the United States. Such buildings includes office spaces, retail stores, and educational institutions but with office spaces consuming the most energy despite being second to [please indicate which type of buildings is first] in the amount of buildings and actual floor space they occupy.

Commercial buildings consume the most energy but it does not have to be that way. Thanks to modern technology there are many alternatives to reduce their carbon footprint while at the same time being economically efficient. Today’s solutions include smart windows, energy efficient light bulbs and even energy efficient motors. New buildings around the world strive to gain LEED (Leadership in Energy and Environmental Design) certification, a source of attraction for potential tenants. LEED-certified buildings traditionally seek to reduce their CO2 emissions by 34 percent, their energy consumption by 25 percent, and their water consumption by 11 percent less than typical buildings.  It is estimated that between 2015 and 2018, LEED-certified buildings in the United States will save $1.2 billion in energy savings, $149.5 million in water savings, $715.2 million in maintenance savings, and $54.2 million in waste savings.

Skyline of Houston, TexasGreen efficiency in commercial buildings is not just about combating climate change and saving money, potential tenants see green efficiently as providing them with a better work environment. People working in green-certified buildings think and sleep better than other people working in buildings that are not green-certified. A Harvard study concluded that people that worked in buildings with green certification had 26 percent higher cognitive function scores, saw 30 percent fewer health symptoms, and reported 6.4 percent  of higher sleep scores. These figures support the idea that CO2 has a direct impact on the performance of people. Tenants would want productive workers and therefore would want energy efficient buildings.

What about older buildings? Since the 1980s, buildings have been using high grade windows that control the flow of heat within buildings. These types of windows can have a drastic effect on energy consumption. The problem is that half of current commercial buildings were constructed before the 1980s and do not have these types of panels. Other technologies that can reduce energy consumption are also not present in older buildings. Although older buildings are at a disadvantage that hasn’t stopped a block of buildings in New Wellington, New Zealand. A city block of buildings that were built in the 1970s are now an energy-smart super block. These recycled buildings  reduced their emissions by 30%  and became 5 star building by Nabers NZ, a government-backed tool that measures energy efficiency in the commercial sector. These buildings in New Zealand are not the only examples, building owners around the world have done retrofits of older buildings to bring them up to standard to the 21st century. This is important to show because a building does not have to be gutted and rebuilt to be considered energy efficient, all it needs is a well thought-out retrofit project.

Energy efficient constructions will be the standard for buildings to adopt in the coming decades and government institutions are preparing for when that time comes. Europe is taking new approaches to promoting energy efficiency in buildings by developing a system that can measure the “smart readiness” of buildings. This type of system would raise awareness for building owners and tenants of the energy efficiency and potential cost savings of building systems across Europe.. Europe is doing this because the digitization of the energy system is rapidly changing the energy landscape. Thinking ahead allows for an easier integration of renewable energy, smart grids and the development of “smart-ready” buildings.  Let’s not get behind and ensure we all work together towards a green urban economy.

 

Poder no significa liderazgo: lo que el retiro del acuerdo de París representa en términos del papel que los Estados Unidos juega en el mundo

Por: Maria Victoria Abreu

12 de julio de 2017

arrives at  the 12th Annual HollyRod Foundation DesignCare EventEl 1o de junio de 2017, la Casa Blanca anunció lo que muchos alrededor del mundo temían: el nuevo presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, había decidido retirar a su país del Acuerdo de París. La declaración del presidente fue la siguiente: “… Para cumplir con mi deber solemne de proteger a los Estados Unidos y a sus ciudadanos, Estados Unidos se retirará del Acuerdo Climático de París, pero iniciará negociaciones para volver a formar parte del Acuerdo de París o de algún acuerdo completamente nuevo cuyos términos sean justos para los Estados Unidos, sus empresas, sus trabajadores, sus ciudadanos y sus contribuyentes. Así que nos estamos retirando. Pero comenzaremos a negociar y veremos si podemos llegar un trato justo. Y si lo logramos, eso sería genial. Y si no lo logramos, también está bien”.[1]

Después del anuncio, millones de tweets, protestas y llamamientos para que se tomen medidas al respecto surgieron desde todos los rincones del planeta. El presidente del país más poderoso del mundo no sólo había rechazado un esfuerzo global para reducir las temperaturas y las emisiones de gases de efecto invernadero, sino que realmente cree que trabajar aisladamente del resto del mundo le llevaría muy lejos.

La totalidad de su justificación para retirarse del Acuerdo no tiene sentido. Las verdaderas repercusiones económicas de los “empleos en el sector del carbón” que este enfoque supuestamente va a resguardar, todavía están por verse. La economía de los combustibles fósiles y del carbón no resurgirá. El mundo ahora lo sabe mejor que nadie. Incluso las poderosas corporaciones estadounidenses del petróleo y gas, como ExxonMobil, reconocen los riesgos del cambio climático y apoyan los esfuerzos internacionales para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero[2].

Pero, ¿qué significa esto para el papel que los Estados Unidos juegan en el mundo? ¿Es posible convertir las acciones del presidente Trump en algún tipo de liderazgo poderoso?

La corresponsal sobre Energía y Medio Ambiente del New York Times, Coral Davenport, lo expresa de manera muy sencilla: “La retirada de Trump del Acuerdo de París significa “levantar su dedo medio” para el resto del mundo y darle una bofetada en la cara, además de poner en evidencia el deseo de su administración de aislar a los Estados Unidos”[3]. Davenport también cree que rechazar el multilateralismo y demostrar al mundo que Estados Unidos puede actuar de manera aislada, sin estar sujeto a ninguna presión, simplemente es perjudicial para su posición de líder global.

Depositphotos_130262130_xl-2015Según un artículo de Lisa Viscidi, directora del programa de Energía, Cambio Climático e Industrias Extractivas del Diálogo Interamericano, publicado por The New York Times el 23 de junio de 2017[4], “para los países latinoamericanos, que han manifestado su apoyo decidido a los esfuerzos globales para hacer frente al cambio climático, esta medida hará más difícil el cumplimiento de los objetivos climáticos y será un motivo de tensión en sus relaciones con los Estados Unidos”. Esto no sólo afecta negativamente el liderazgo de los Estados Unidos, sino también su relación con el hemisferio occidental y sus aliados. Durante sus reuniones más recientes, que se llevaron a cabo en Hamburgo, Alemania, a principios de julio de 2017, todos los países del G-20, exceptuando a los Estados Unidos, reforzaron su confianza y compromiso con el Acuerdo de París, considerándolo irreversible[5].

Cuando se habla de liderazgo global, liderar con el ejemplo es clave. Promover el aislamiento, retirarse del consenso internacional, dar la espalda a la cooperación internacional e incitar al uso de fuentes de energía que no son sostenibles, entre otras posiciones, es una fórmula que garantiza el fracaso y la disminución permanente de los índices de aprobación. El “poderío” estadounidense al adoptar esta posición no se traduce en liderazgo; produce el efecto contrario, además de resultar contraproducente en formas inesperadas.

Lo que queda por explicar a los Estados Unidos y al mundo es ¿de qué manera exactamente el presidente Trump está anteponiendo el bienestar de los ciudadanos estadounidenses cuando su propio hábitat, su único hogar, el planeta Tierra, está siendo constantemente atacado? ¿Cómo se podría “devolver su grandeza a los Estados Unidos” si sus recursos naturales y el aire que respira continúan desapareciendo debido a políticas demasiado conservadoras? ¿De qué forma esta retirada del Acuerdo de París contribuye a la seguridad nacional de los Estados Unidos cuando su propio Departamento de Defensa reconoce el cambio climático como un riesgo a la seguridad y como el detonante para una variedad de peligros relacionados[6]?

Renewable EnergyA pesar de que muchas empresas y representantes del sector privado, alcaldes locales, la sociedad civil y líderes estadounidenses y de todo el mundo están avanzando e innovando en cuanto a sus tecnologías de energía limpia, alternativas de transporte eléctrico y otras innovadoras iniciativas empresariales o políticas públicas ecológicas, la negativa de unos pocos sólo les hará daño a ellos mismos.

Cumplir con los desafíos del Acuerdo de París será una tarea monumental para cada uno de los países involucrados. Pero ni siquiera tratar o no adherirse a los esfuerzos globales tendrá consecuencias inimaginables para quienes elijan ese camino. Tener poder no siempre significa ser líder.

[1] https://www.whitehouse.gov/the-press-office/2017/06/01/statement-president-trump-paris-climate-accord

[2] http://corporate.exxonmobil.com/en/current-issues/climate-policy/climate-perspectives/our-position

[3] “El retiro del presidente Trump del Acuerdo de París: Lo que significa a nivel doméstico y en el extranjero”. Presentación de la serie “Más allá de los titulares”, organizada por el Women’s Foreign Policy Group en la embajada de Croatia en Washington, DC., el 11 de julio de 2017.

[4] https://www.nytimes.com/2017/06/23/opinion/paris-agreement-climate-change-latin-america.html

[5] https://www.g20.org/gipfeldokumente/G20-leaders-declaration.pdf

[6] https://www.defense.gov/News/Article/Article/612710/


Power is not Leadership: What the Withdrawal from the Paris Agreement Means to America’s Role in the World.

By: Maria Victoria Abreu

July 12, 2017

arrives at  the 12th Annual HollyRod Foundation DesignCare EventOn June 1, 2017, the White House announced what many around the world were fearing: the new President of the United States, Donald Trump, had decided to withdraw his nation from the Paris Agreement. The President’s words were as follow: “…In order to fulfill my solemn duty to protect America and its citizens, the United States will withdraw from the Paris Climate Accord but begin negotiations to reenter either the Paris Accord or a really entirely new transaction on terms that are fair to the United States, its businesses, its workers, its people, its taxpayers.  So we’re getting out. But we will start to negotiate, and we will see if we can make a deal that’s fair. And if we can, that’s great.  And if we can’t, that’s fine”.[1]

After the announcement, millions of tweets, protests, and calls for action from every corner of the planet started to flourish everywhere. Not only had the President of the most powerful country of the world rejected a global effort to lower temperatures and greenhouse gas emissions, but he truly believed that working isolated from the rest of the world was going to go far.

The whole justification for the withdrawal doesn’t make sense. The real economic effect of the “coal jobs” that this approach is supposedly going to save, is yet to be seen. The fossil-fuel/coal economy is not going to reemerge again. The world now knows better. Even powerful American oil/gas corporations as ExxonMobil acknowledge the risks of climate change and support international efforts to reduce greenhouse gas emissions[2].

But what does this mean for America’s role in the world? Is it possible to translate President’s Trump actions into some sort of powerful leadership?

Depositphotos_130262130_xl-2015Coral Davenport, Energy and Environment Correspondent for The New York Times, puts it very simply: “The Trump’s withdrawal from the Paris Agreement is a ‘middle finger’ to the rest of the world; a slap in the face and the evidence of his administration wanting to isolate America”[3]. Davenport also believes that rejecting multilateralism and proving to the world that the United States can act alone, not subject to any pressure, is only detrimental to its global leadership role.

According to an article by Lisa Viscidi, director of the Energy, Climate Change, and Extractive Industries Program at the Inter-American Dialogue, published by The New York Times in June 23, 2017[4], “For Latin American countries, which overwhelmingly support global efforts to tackle climate change, the move will make it more difficult to meet climate objectives, and it will put a strain on relations with the United States”. Not only is this affecting negatively US’s leadership, but its relationship with the Western Hemisphere and allies all around. During their most recent meetings in Hamburg, Germany, early-July 2017, all the G-20 countries but the United States reinforced their belief and their commitment with the Paris Agreement, assuming it as irreversible[5].

When talking about global leadership, leading by example is key. Promoting isolation, withdrawing from international consensus, turning your back to international cooperation, and inciting the use of non-sustainable sources of energy among other approaches, is a guaranteed path to failure and continuous diminishing rates of approval. The US “power” when assuming this position does not translates into leadership, it causes the opposite effect and might also backfire in unexpected ways.

What remains to be explained to America and to the world is how exactly is President Trump taking the wellbeing of the American citizens first when their own habitat, their only home, planet Earth, is being constantly attacked? How would the United States “be great again” if its natural resources and breathing air will continue to vanish under too-conservative policies? How does this withdrawal from the Paris Agreement helps US national security when its own Department of Defense acknowledges climate change climate change as a security risk, as a trigger to several relevant threats[6]?

Renewable EnergyWhile many corporations and private sector representatives, local Mayors, civil society, and leaders from the US and around the world are moving forward and innovating in clean energy technologies, electric transportation alternatives, and other ground-breaking entrepreneurial initiatives or green public policies, denial by a few will only harm them.

Meeting the challenges of the Paris Agreement will be a monumental task for every nation involved. But not even trying nor joining the global efforts will have unimaginable consequences for those who choose that way. Power is not always leadership.

[1] https://www.whitehouse.gov/the-press-office/2017/06/01/statement-president-trump-paris-climate-accord

[2] http://corporate.exxonmobil.com/en/current-issues/climate-policy/climate-perspectives/our-position

[3] “President’s Trump Withdrawal from the Paris Agreement: What it Means at home and Abroad”. “Beyond the Headlines” series presentation, hosted by the Women’s Foreign Policy Group at the Embassy of Croatia in Washington, DC. July 11, 2017.

[4] https://www.nytimes.com/2017/06/23/opinion/paris-agreement-climate-change-latin-america.html

[5] https://www.g20.org/gipfeldokumente/G20-leaders-declaration.pdf

[6] https://www.defense.gov/News/Article/Article/612710/

Día de celebración en la ONU: Día Mundial de los Océanos

“Nos encontramos aquí hoy para proteger la fuente de vida de nuestro planeta”, declaró el secretario general de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, durante la sesión inaugural de la primera Conferencia de los Océanos de las Naciones Unidas. En los últimos años, con más frecuencia se ha considerado la degradación de los océanos como una amenaza para nuestro planeta.

Esta conferencia es un paso más para lograr sensibilizar a todo el mundo sobre la necesidad urgente de cuidar nuestros océanos, para asegurar el futuro de la humanidad. En el transcurso de una semana, esta histórica conferencia discutirá los desafíos que enfrentan los océanos y examinará qué soluciones pueden encontrarse para lograr el desarrollo sostenible. Los principales temas tratados abarcarán desde la contaminación marina y la conservación del ecosistema marino hasta la acidificación de los océanos y el desarrollo de la tecnología marina.

20170608_102003(1)Mientras la comunidad global se reúne en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York, tendrá la oportunidad de vincularse al movimiento para los océanos el 8 de junio. Este año, el tema del Día Mundial de los Océanos es “Nuestros Océanos, Nuestro Futuro”. Su objetivo es sensibilizar a todo el mundo sobre una emergencia que va en aumento y fomentar el desarrollo de iniciativas locales para lograr que se produzca un cambio a todos los niveles. Al cubrir alrededor de dos tercios de la superficie de la Tierra, los océanos son el fundamento mismo de la vida. Como consecuencia de la sobreexplotación, la contaminación marina, la destrucción del hábitat, el cambio climático y la acidificación marina, los océanos se ven amenazados por la actividad humana.

Este año, el Día Mundial de los Océanos se centra en la prevención de la contaminación por plástico y en la limpieza de los océanos de residuos marinos. Teniendo en cuenta que cada año 9,5 millones de toneladas adicionales de residuos plásticos salen directamente a los océanos, el desafío planteado por los plásticos es más importante que nunca. Además, en el año 2025, por cada tres toneladas de peces que nadan en los océanos podría haber una tonelada de plásticos en las aguas marinas. Para evitar que esto se convierta en una realidad, se están desarrollando soluciones innovadoras para limpiar los océanos. Pero mientras tanto, es responsabilidad de todos cuidar de nuestro medio ambiente.

loggerhead-turtle-123402_1920De hecho, su participación es importante. El 8 de junio participe en un evento que se lleve a cabo cerca de usted o difunda información pertinente a través de las redes sociales, utilizando el hashtag #WorldOceansDay. Tomar medidas sobre temas relacionados con los océanos puede incluir formas muy fáciles. Estimule a las personas para que piensen en lo que los océanos significan para ellos y lo que les ofrecen y aprendan acerca de cómo sus actividades cotidianas afectan la vida marina. Finalmente, realice pequeñas modificaciones a sus hábitos cotidianos y conviértase en un protector de nuestros océanos.

Para conocer más acerca del Día Mundial de los Océanos, por favor visite el sitio web oficial en: http://www.worldoceansday.org/

 

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UN Observance Day: World Oceans Day

 

“We are here today to protect the lifeblood of our planet” stated the Secretary-General of the United Nations Antonio Guterres during the opening session of the first Ocean Conference of the United Nations. Over the last years, there have been an increasing consideration on the degradation of oceans as a threat for our world.

This conference is one more step towards achieving global awareness of the urgent need to take care of our oceans, to secure the future of humanity. Over the course of  a week, this historic conference will discuss the challenges faced by oceans, and bring solutions to achieve sustainable development. The main issues discussed will range from marine pollution and conservation of marine ecosystem to ocean acidification and marine technology development.

20170608_102003(1)While the global community gathers at the United Nations Headquarters in New York City, you will have the opportunity to join the movement for oceans on June 8. This year, the World Oceans Day theme is “Our Oceans, Our Future”. It aims to raise awareness around the world about a rising emergency, and enhance the development of local initiatives to make change happen at all levels. Covering about two-thirds of the surface of the Earth, oceans are the very foundation of life. Through overexploitation, marine pollution, habitat destruction, climate change and ocean acidification, oceans are threatened by human activity.

This year, the World Oceans Day focus on plastic pollution prevention and cleaning the ocean of marine litter. Considering that 9.5 million tons of additional plastic waste flow into the ocean every year, the challenge of plastic is more important than ever. Moreover, for every three tons of fish swimming in the oceans, there could be one ton of plastic in marine waters by 2025. To avoid this becoming a reality, innovative solutions are being developed to clean the oceans. But in the meantime, it belongs to everyone to be careful of our environment.

loggerhead-turtle-123402_1920Indeed, your participation matters. On June 8, join an event near you, or spread the word on social media, using the hashtag #WorldOceansDay. Taking action for oceans can take many easy forms. Encourage individuals to think about what the ocean means to them and what they offer and learn about how your daily actions affect marine life. Finally make small modifications to your everyday habits and become a caretaker of our oceans.

To learn more about the World Oceans Day, please, visit the official website at: http://www.worldoceansday.org/

¿PUEDEN LAS CIUDADES TOMAR LA INICIATIVA EN EL COMBATE CONTRA EL CAMBIO CLIMÁTICO?

Un gran escritor y viajero, Antoine de Saint-Exupéry, autor del célebre libro El Principito, en una ocasión escribió que nuestra tarea no es prever el futuro, sino posibilitarlo”, afirmó Anne Hidalgo, alcaldesa de París y recientemente nombrada presidente del Grupo de 40 Ciudades de Liderazgo Climático (C40), durante la ceremonia de inauguración de la Cumbre de Alcaldes del C40 en diciembre de 2016. Al citar a este autor, la alcaldesa Hidalgo hizo un llamado a sus colegas para que también tomen medidas y allanen el camino en otros centros urbanos para lograr el desarrollo sostenible a nivel global.

¿Por qué es tan importante que las ciudades actúen ante el cambio climático? Hoy en día más de la mitad de la población mundial vive en zonas urbanas, a medida que la urbanización continúa creciendo. Dado que las ciudades consumen 2/3 de la energía global y generan el 70% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, parece claro que el combate contra el cambio climático debe abordarse en las zonas urbanas. Desde el desarrollo de las ciudades ecológicas hasta la puesta en marcha de nuevas formas de gobernanza, las ciudades tienen muchas oportunidades para actuar y satisfacer tanto la eficiencia medioambiental como la económica.

Históricamente, en los debates sobre políticas climáticas a menudo se ha descrito a las ciudades como pequeños territorios que concentran la contaminación y el consumo intensivo de recursos, los cuales son responsabilidad de los gobiernos nacionales. Más de 400 alcaldes se reunieron durante la Cumbre del Clima para Líderes Locales y suscribieron compromisos audaces a nivel municipal para ayudar a abordar el cambio climático. A partir de 2015, se ha reconocido a nivel global que las ciudades solucionan problemas e impulsan el combate contra el cambio climático.

paris-1836415_1920De hecho, desde 2014 (antes de la aprobación del Acuerdo de París) más de 2.500 ciudades han anunciado sus planes para reducir las emisiones de carbono. Por ser más pequeñas y estar en constante desarrollo, las ciudades son más eficientes que los países para hacer que el cambio ocurra sobre el terreno. En todo el mundo, las ciudades se están comprometiendo a promover el desarrollo sostenible y a establecer metas que superen las puestas en marcha a nivel nacional. En Seúl (Corea del Sur), se ha establecido un plan para convertir la mitad de los 120.000 autobuses alimentados a base de carbono en autobuses eléctricos. Además, las redes urbanas están creciendo con el fin de catalizar los esfuerzos realizados hasta la fecha y elevar la voz de las ciudades en el escenario internacional. Creado en 2007, el Grupo de 40 Ciudades de Liderazgo Climático (C40) se describe a sí mismo como una “red de las megalópolis del mundo que han realizado un compromiso para abordar el cambio climático”. Esta red actualmente reúne a más de 90 ciudades que representan a 650 millones de personas y el 25% de la economía mundial. Desde la perspectiva del financiamiento climático, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, celebrada en 2015, también creó el Mecanismo de Financiación del C40 que marcó el comienzo de una nueva era para las ciudades que ahora cuentan con un sistema de financiación para apoyar sus ambiciosas tareas.

Sin embargo, este nuevo papel que los alcaldes están dispuestos a jugar, puede crear conflictos entre las entidades locales y las nacionales. En la Unión Europea o en los Estados Unidos, los gobiernos comparten jurisdicciones, pero favorecen a las regiones o a los Estados por encima de las ciudades. Otro obstáculo para las ciudades está relacionado con su condición. Los acuerdos internacionales tales como el Acuerdo de París sólo pueden ser firmados por los Estados miembros. En respuesta a la incertidumbre sobre la futura participación de los Estados Unidos en el Acuerdo de París sobre el Cambio Climático, Jerry Brown, gobernador del Estado de California, ha aumentado sus reuniones sobre política climática con líderes extranjeros. Tras un pacto global firmado con Canadá y México y una visita a China para discutir estos temas, Jerry Brown ha demostrado la determinación de su gobierno local para continuar el combate contra el cambio climático. A nivel de ciudad, Eric Garcetti, alcalde de Los Ángeles, también ha confirmado que su ciudad aprobaría el Acuerdo si la Casa Blanca decidiera retirarse de él.

central-park-1804588_1920Así, a través del combate contra el cambio climático, las ciudades están desarrollando nuevas formas de pensar sobre la cooperación global. Este nuevo modelo de gobernanza depende de todas las organizaciones y de sus jurisdicciones para tomar las medidas más eficaces de cara a la creciente crisis global que representa el cambio climático. Desde las gestiones individuales hasta la cooperación global, las ciudades están creando una red de acción mundial, con miras a lograr un desarrollo sostenible con o sin el apoyo nacional. Este movimiento, liderado por el Grupo de 40 Ciudades de Liderazgo Climático (C40), cree en la idea de que, “en el futuro, a medida que la mayoría de los seres humanos viva en las ciudades, tiene sentido que nuestra solución al cambio climático también resida allí”. Apoyando a este concepto se encuentra el argumento de que ganar la lucha contra el cambio climático sólo será posible a través del compromiso de todos.

Para obtener más información sobre el Grupo de 40 Ciudades de Liderazgo Climático (C40), por favor visite: http://www.c40.org/

nasa-140304_1920CAN CITIES TAKE THE LEAD OF THE FIGHT AGAINST CLIMATE CHANGE?

 

A great writer and traveler, Antoine de Saint-Exupery, author of the famous book The Little Prince, once wrote that our task is not to foresee the future, but to enable itstated the mayor of Paris and newly appointed Chair of the C40 Cities Climate Leadership group, Anne Hidalgo, during the opening ceremony of the C40 Mayors Summit in December 2016. In quoting this author, Mayor Hidalgo was calling her peers to also take action and pave the way in other urban centers for achieving global sustainable development.

Why is it so important that cities act against climate change? Nowadays, more than half of the world’s population lives in urban areas while urbanization keeps growing. Given that cities account for 2/3 of the world’s energy consumption, and 70% of the global greenhouse gas emissions, it seems clear that the fight against climate change must be tackled in urban areas. From the development of green cities to the implementation of new ways of governance, cities have many opportunities to act and meet both environmental and economic efficiency.

Historically, climate policy discussions have often described cities as small territories of concentrated pollution and intensive resource consumption, for which national governments are responsible for. More than 400 mayors came together during the Climate Summit for Local leaders and pledged bold commitments at the city level to help address climate change. Since 2015, cities have become globally recognized as problem-solvers and mobilizers in the fight against climate change.

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Indeed, since 2014 (before the adoption of the Paris Agreement) more than 2,500 cities have announced their plans to cut carbon emissions. Smaller, and in constant development, cities are more efficient than countries to make change happen on the ground. Throughout the world, cities commit to promoting sustainable development and setting goals that exceed those taken at the national level. In Seoul (South Korea), a plan has been set up to convert half of the 120,000-carbon-fueled buses into electric-powered buses. Furthermore, urban networks are developing, to catalyze the efforts made to date and raise the voice of cities on the international stage. Created in 2007, the C40 Cities Climate Leadership Group describes itself as a “network of the world’s megacities committed to addressing climate change”. This network currently brings together more than 90 cities, representing 650 million people and 25% of the world economy. From a climate finance perspective, the 2015 United Nations Climate Change Conference also saw the creation of the C40 Cities Finance Facility (CFF), which marked the beginning of a new era for cities which now have a financing system to support their ambitious actions.

Nevertheless, this new role that mayors are willing to play, can create conflicts between local and national entities. In the European Union or in the United States, governments share competencies, but favor regions or states over cities. Another obstacle to cities is related to their status. International agreements such as the Paris agreement can only be signed by Member States. Reacting to uncertainty over the future participation of the United States to the Paris Agreement on Climate Change, Jerrry Brown, governor of the State of California, has increased his climate policy meeting with foreign leaders. With a global pact signed with Canada and Mexico and a visit made to China to discuss these issues, Jerry Brown has shown the determination of his local government to continue the fight against climate change. At the city level, Eric Garcetti, Mayor of Los Angeles has also confirmed that his city would adopt the agreement if the White House decided to withdraw from it.

central-park-1804588_1920Thus, through the fight against climate change, cities are developing new ways of thinking about global cooperation. This new governance model relies on all organizations and their competencies to take the most effective actions in the face of the increasing global crisis that is climate change. From individual actions to global cooperation, cities are creating a global network of action, aiming to achieve sustainable development with or without national support. This movement, led by the C40 Cities Climate Leadership Group, believes in the idea that “as most humans in the future will live in cities, it just makes sense that our solution to climate change will reside there too”. Accompanying this concept lies the argument that winning the fight against climate change will only be possible through the commitment of all.

To learn more about the C40 Cities Climate Leadership Group: http://www.c40.org/

NIÑA DE LA INDIA DE NUEVE AÑOS PRESENTA UNA DEMANDA JUDICIAL CONTRA SU GOBIERNO SOLICITANDO TOMAR ACCIÓN CONTRA EL CAMBIO CLIMÁTICO

Mi gobierno no ha tomado medidas para regular y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Esto me afectará tanto a mí como a las generaciones futuras”, subrayó Ridhima Pandley, una niña de la India de nueve años de edad, después de que presentó una demanda judicial contra el gobierno de su país. La intención de Ridhima al tomar este paso extraordinario es obligar a su gobierno a que tome las medidas necesarias para combatir el cambio climático y prevenir cualquier daño adicional a su planeta.

De hecho, la India es actualmente el tercer país más contaminante después de China y Estados Unidos. Esta situación puede explicarse por el hecho de que la India dio prioridad al desarrollo económico, mientras que los problemas medioambientales no fueron considerados. Como resultado, el nivel de contaminantes peligrosos en la India aumentó un 13% entre 2010 y 2015, mientras que disminuyó en un 15% en China, Estados Unidos y Europa. Por lo tanto, esta situación ha traído consigo nuevos desafíos para la India, los cuales incluyen desde problemas para la salud hasta ser un obstáculo para el desarrollo. En enero de 2017, Greenpeace publicó un informe titulado “Airpocalypse: Evaluación de la contaminación del aire en las ciudades de la India”, en el cual se estima que anualmente más de un millón de personas han sido víctimas de la contaminación del aire en la India.

A little bit of street life in Ahmadabad

Ridhima considera que el gobierno de la India no ha cumplido las promesas que hizo durante la 21ª Conferencia de las Partes (COP21) que se llevó a cabo en 2015, cuando firmó y posteriormente ratificó el Acuerdo de París sobre el cambio climático. Mientras que Chennai, una ciudad de la India, se enfrentaba a inundaciones históricas, el gobierno de ese país se comprometió ante la comunidad global a promover el desarrollo sostenible en su propio país, prometiendo obtener al menos el 40% de su electricidad a partir de fuentes renovables.

Un año y medio más tarde, continúa existiendo una necesidad vital de alejarse de las fuentes de combustibles fósiles en la India. Entre las 20 ciudades más contaminadas del mundo, el Banco Mundial confirma que 11 se encuentran en ese país. Más allá de los problemas de salud que causa para la población, el informe de Greenpeace señala que la contaminación también genera gastos adicionales que podrían reducir el PIB del país en un 3%.

SG Inagurates the Canal Top Solar Plant

La renuencia del gobierno a hacer la transición hacia las fuentes de energía renovable es aún más sorprendente dado que en mayo de 2017 los precios de la energía solar bajaron hasta alcanzar un nuevo récord mínimo en el país. Ahora más que nunca es importante considerar el desarrollo de la India a través del prisma de la sostenibilidad, sobre todo porque se prevé que las emisiones de gases de efecto invernadero se duplicarán en la próxima década si continúan los patrones actuales de crecimiento.

La medida que Ridhima ha tomado también representa la voluntad de la generación joven de participar en la lucha contra el cambio climático. Esta generación incluye a las primeras víctimas de la inacción, considerando que tendrán que batallar en el futuro con los efectos del cambio climático. En todo el mundo, desde los Estados Unidos hasta Sudáfrica, los jóvenes están pidiendo que se tomen medidas para proteger el futuro de nuestro planeta y para permitir que las próximas generaciones vivan en un medio ambiente sostenible. El mensaje de Ridhima también tiene por objeto fomentar la educación medioambiental, además de sensibilizar acerca de la emergencia que representa el cambio climático a nivel global, para generar líderes ecológicos para el mañana.sunset-298850_1920

Por lo tanto, la India se encuentra en la encrucijada del desarrollo. Al pedir al gobierno de la India que adopte una posición más activa en la lucha contra el cambio climático, Ridhima ha decidido allanar el camino hacia el desarrollo sostenible para las generaciones futuras. De hecho, esta vía actualmente es accesible y asequible en todo el mundo, y debe ser apoyada por todos. Como dijo Ban Ki-moon, ex secretario general de las Naciones Unidas, si “somos la primera generación que puede poner fin a la pobreza, también somos la última generación que puede retardar el calentamiento global antes de que sea demasiado tarde”.

Para obtener más información sobre la contaminación del aire en las ciudades de la India, por favor lea: https://secured-static.greenpeace.org/india/Global/india/Airpoclypse–Not-just-Delhi–Air-in-most-Indian-cities-hazardous–Greenpeace-report.pdf

ZAMBIA

NINE-YEAR-OLD INDIAN GIRL FILES LAW SUIT AGAINST HER GOVERNMENT CALLING FOR ACTION AGAINST CLIMATE CHANGE

 “My government has failed to take steps to regulate and reduce greenhouse gas emissions. This will impact both me and future generations”, stressed Ridhima Pandley a nine-year-old Indian girl after she filed a court case against the Indian government. In taking this unusual step, Ridhima intends to force her government to take the necessary action to combat climate change and prevent any further damage to her planet.

A little bit of street life in Ahmadabad

Indeed, India is currently the third largest polluter after China and the United States. This situation can be explained by the fact that India gave priority to economic development, while environmental concerns weren’t considered. As a result, the level of dangerous pollutants in India increased by 13% between 2010 and 2015 while it decreased by 15% in China, the United States and Europe. This situation has therefore brought new challenges to India, ranging from health issues to being a barrier to development. In January 2017, Greenpeace released a report titled “Airpocalypse: Assessment of Air pollution in Indian cities”, estimating that more than 1 million people, were victims of air pollution in India every year.

Ridhima considers that the Indian Government has failed to implement the promises it made during the 21st Conference of Parties (COP21) in 2015, when it signed and then ratified the Paris Agreement on Climate Change. While the Indian city of Chennai was facing historic floods, the Indian Government committed before the global community to promote sustainable development in its own country, promising to source at least 40% of its electricity from renewable sources.

SG Inagurates the Canal Top Solar Plant

A year and a half later, there remains a vital need to transition away from fossil fuel sources in India. Among the 20 most polluted cities in the world, the World Bank confirms that 11 are located in the country. Beyond the health challenges it causes for the population, the Greenpeace report notes that pollution also accounts for additional expenses which could cut the country’s GDP by 3%.. The government’s reluctance to transition towards renewable energy is all the more surprising given that  in May 2017, solar prices reached another record low in the country. It is now more important than ever to consider India’s development through the prism of sustainability, particularly as greenhouse gas emissions are forecast to double over the next decade should current growth patterns continue.

Ridhima’s action also represents the will of the young generation to take part in the fight against climate change. They will be the first victims of inaction, considering that they will have to deal with the effects of climate change in the future. Across the world, from the United States to South Africa, young people are calling for action to protect the future of our planet and allow the next generations to live in a sustainable environment. Ridhima’s message is also meant to encourage environmental education, and raise awareness about the global climate change emergency, to create green leaders for tomorrow.

sunset-298850_1920Thus, India is at the crossroads of development. By calling on the Indian Government to take a more active stand in the fight against climate change, Ridhima has decided to pave the way to sustainable development for future generations. Indeed, this route is now accessible and affordable worldwide, and should be supported by all. As the former United Nations Secretary-General Ban Ki-moon said, if “we are the first generation that can end poverty, we are also the last generation that can slow global warming before it is too late”.

To learn more about air pollution in Indian cities, please, read: https://secured-static.greenpeace.org/india/Global/india/Airpoclypse–Not-just-Delhi–Air-in-most-Indian-cities-hazardous–Greenpeace-report.pdf

Islas flotantes: ¿De la ficción a la realidad?

Los sueños pertenecen a aquellos que quieren avanzar y hacerlos realidad“, dijo el ministro de vivienda de la Polinesia francesa, Jean-Christophe Bouissou, durante una ceremonia que tuvo lugar en San Francisco. En enero de 2017, la Polinesia francesa se convirtió en el primer país en firmar un acuerdo para desarrollar la iniciativa de las islas flotantes frente a sus costas. Preocupada por las consecuencias que se derivarían en el futuro de la elevación del nivel del mar, la nación del Pacífico tomó la decisión de allanar el camino para resistir el cambio climático prestando su apoyo a iniciativas ambiciosas y sin precedentes.

Promovida por el Instituto Seasteading, la iniciativa de las islas flotantes consiste en el desarrollo de islas artificiales en el océano para combatir el problema de la elevación del nivel del mar. Estas islas representan una oportunidad para eliminar los riesgos de sufrir inundaciones, a la vez que se crean espacios fértiles para las poblaciones y las empresas. Esta iniciativa futurista es considerada por muchos como una mera fantasía, mientras que el Instituto la describió como una “visión audaz que tardará décadas para realizarse plenamente”.

bora-bora-680120_1920Sin embargo, los países insulares se sitúan a la vanguardia para contrarrestar las repercusiones del cambio climático, de ahí la necesidad de encontrar soluciones alternativas para crear resistencia al cambio climático. A finales del siglo, el nivel del mar subirá en unos 50 centímetros hasta alcanzar los 2 metros, de acuerdo a una diversidad de escenarios sobre el calentamiento global. En un estudio realizado en 2013 en el que se tomó en cuenta a más de 1.200 islas bajo el control de Francia, los investigadores de la Universidad Paris-Sud descubrieron que, en el peor de los casos, el 12% de estas islas podrían quedar totalmente sumergidas. Pero antes de que se llegue a esta situación extrema, las poblaciones de las islas tendrían que hacer frente a desastres naturales progresivos, tales como las inundaciones.

De hecho, el acuerdo de la Polinesia francesa representa un momento crucial para que esta nueva tecnología se convierta en una realidad. Sin embargo, el primer desafío que enfrentará el Instituto será la forma de financiar la construcción que se espera que cueste entre $10 y $50 millones. Uno de los principales objetivos actuales del Instituto es aportar pruebas de que la iniciativa es sostenible desde el punto de vista tecnológico, jurídico y financiero. A continuación, el desarrollo de la iniciativa podría comenzar a partir del año 2018 y situaría a la Polinesia francesa al centro de los esfuerzos internacionales para mitigar las repercusiones del cambio climático. “No vamos a solicitar ningún dinero a la Polinesia francesa. Si la iniciativa falla, absorberemos los riesgos”, explicó Joe Quirk, portavoz del Instituto Seasteading.

Sin embargo, otros desafíos podrían retrasar el desarrollo de la iniciativa. En primer lugar, su objetivo es también traer nuevas oportunidades económicas, aunque nadie puede saber si este nuevo entorno atraerá a empresas y poblaciones. En segundo lugar, actualmente la iniciativa se enfrenta a diversas oposiciones, ya que existen dudas sobre las repercusiones medioambientales que producirán estas islas artificiales. El director del Centro Sabin de Derecho sobre el Cambio Climático de la Universidad de Columbia en la ciudad de Nueva York, Michael Gerrard, advirtió sobre el riesgo de que estas iniciativas tecnológicas desvíen la atención de tratar las causas fundamentales que produjeron el cambio climático.

globe-140051_1920De esta forma, la iniciativa polinesia francesa representa una oportunidad única para que en los próximos años se experimente con las capacidades de las nuevas tecnologías y para abordar las repercusiones del cambio climático. Por lo tanto, se debería considerar a las islas flotantes como una nueva oportunidad para que los países insulares desarrollen una resistencia eficaz frente al cambio climático. Más allá de la noción de emergencia, las islas flotantes también pueden contribuir a la estabilidad y seguridad en países que a menudo son las víctimas inocentes de las contaminaciones producidas por los países continentales. Por consiguiente, esta iniciativa sólo será pertinente si la comunidad global se compromete a invertir en nuestro futuro sostenible y trata de limitar, en la medida de lo posible, las repercusiones del cambio climático, tales como la elevación del nivel del mar.

Para obtener más información acerca de la iniciativa de las islas flotantes, por favor consulte: https://www.seasteading.org/

flood-642586_1920Floating islands: From fiction to reality?

Dreams belong to those who want to move forward and make them happen” said Jean-Christophe Bouissou, housing minister of French Polynesia, at a San Francisco ceremony. In January 2017, French Polynesia became the first country to sign an agreement to deploy floating islands off its coast. Worried about the future consequences of sea-level rise, the Pacific nation decided to pave the way for climate resilience by making the ambitious choice of supporting an unprecedented initiative.

Promoted by the Seasteading Institute, the floating islands project consists in the construction of artificial islands on the ocean to combat the issue of sea-level rise. These islands represent an opportunity to get rid of flood risks, and set up prosperous spaces for populations and enterprises. This futuristic project is considered by many as pure fiction, while the Institute described it as an “audacious vision that will take decades to fully realize”.

bora-bora-680120_1920Nevertheless, islands countries are at the forefront of the effects of climate change, hence the need for alternative solutions to build climate resilience. By the end of the century, sea-level will rise by an estimated 50 centimeters to 2 meters depending on the different global warming scenarios. In a 2013 study including more than 1,200 French-controlled islands, researchers at the Paris-Sud University found that in the worst case scenario, 12% of these islands could be entirely submerged. But before we reach this extreme situation, island populations would have to face increasing natural disasters such as floods.

Indeed, the French Polynesian Agreement is a turning point for this new technology to become a reality. However, the first challenge for the institute will be to fund the construction which is expected to cost from $10 to $50 million. One of the main goals of the institute is now to bring the proof that the project is sustainable, technologically, legally and financially. Then, the project could begin as early as 2018, and place French Polynesia at the center of international efforts to mitigate the effects of climate change. “We’re not going to ask for any money from French Polynesia. If it fails, we will absorb the risks”, explained Joe Quirk, a spokesman for the Seasteading Institute.

Yet, other challenges could slow down the project’s development. First, the goal of the project is also to bring new economic opportunities, while no one can tell if this new environment will attract enterprises and populations. Second, it is currently facing opposition, as the environmental impact of this artificial island is questioned. Also, Michael Gerrard, director of the Sabin Center for Climate Change Law at Columbia University in New York City, warned about the risk that these technological initiatives will divert attention from dealing with the root causes of climate change.

globe-140051_1920Thus, the French Polynesian project will be a unique opportunity over the next few years to experiment the capacities of new technology and tackle the effects of climate change. The floating islands should therefore be considered as a new opportunity for islands countries to build an effective climate change resilience. Beyond the notion of emergency, floating islands could also bring stability and security in countries which are often the innocent victims of pollutions made by land countries. Consequently, this initiative will only be relevant if the global community commits to invest in our sustainable future, and try to limit as much as possible the effects of climate change, such as sea-level rise.

To learn more about the floating islands project: https://www.seasteading.org/