Semana del clima en la ciudad de Nueva York: El desafío climático

Extraído del blog de la Universidad de Columbia, Estado del Planeta, por Sarah Fecht

 

Es la Semana del Clima en la ciudad de Nueva York. Líderes gubernamentales, empresas y organizaciones no gubernamentales se están reuniendo en la Gran Manzana para dialogar sobre el cambio climático, asistir a eventos (incluyendo unos cuantos organizados por los centros del Instituto de la Tierra), y presionar para tomar acción sobre lo que probablemente es el desafío más apremiante de nuestra generación. Entonces, ¿qué tal si probamos unos cuantos nuevos hábitos ecológicos durante toda una semana? Pruebe introducir estos pequeños ajustes en su estilo de vida y vea si puede incorporar algunos de ellos en su rutina regular. Si usted lo hace y se lo dice a sus amigos, eso podría hacer una gran diferencia…

Día 1: Desconecte los electrodomésticos que no esté utilizando

abstract green energy conceptDurante el primer día, estará matando a los vampiros de la electricidad. Los aparatos electrodomésticos “Vampiros” utilizan electricidad incluso cuando están apagados, y podrían estar agregando un 10 porciento adicional al costo de su factura mensual de electricidad. Para la familia estadounidense promedio, eso equivale a aproximadamente 1.100 kilovatios /hora de energía desperdiciada por año y a casi una tonelada adicional de emisiones de dióxido de carbono por año.

La solución es bastante fácil: Simplemente desconecte estos aparatos cuando no los esté utilizando. Si conecta varios vampiros de energía a una regleta, podría apagarlos todos de una vez. Acabar con los vampiros de la energía tiene una ventaja adicional: podría ahorrarle entre $100 y $200 al año en su factura de electricidad.

Día 2: Ajustar su termostato

Si usted vive en una región caliente, trate de elevar su termostato dos grados. O, si usted vive en una región fría, trate de bajarlo dos grados. Lo más probable es que realmente no note la diferencia, y dado que su calentador o su aire acondicionado tendrán que trabajar menos, usted reducirá tanto su factura de servicios públicos como su huella de carbono. Energy Star ha estimado que en los días calurosos, el subir el termostato sólo dos grados y usar un ventilador puede reducir los costos del aire acondicionado hasta en un 14 por ciento durante todo el verano. Dejar que su casa se caliente un poco más en los días de verano y que esté un poco más fría durante las noches de invierno podría ahorrarle $180 anuales.

Día 3: Deshágase de las botellas plásticas de bebidas

Plastic recycling - wasteEn 2007, los Estados Unidos quemaron un estimado de 32 a 54 millones de barriles de petróleo en la producción de botellas plásticas para agua, resultando en millones de toneladas de emisiones de carbono. Y eso sin contar las botellas de bebidas gaseosas y de otras bebidas, o las emisiones que provienen del transporte de esas bebidas hasta las máquinas expendedoras o a las tiendas de conveniencia locales. Traer su propia botella de agua reutilizable y rellenarla durante todo el día le ayudará a ahorrar dinero, a reducir las emisiones de carbono y a enviar menos basura a los vertederos o a la naturaleza.

Día 4: Sustituya cinco bombillas incandescentes por otras energéticamente eficientes

Las bombillas Energy Star utilizan un 75 por ciento menos de electricidad que las bombillas incandescentes, lo que significa un 75 por ciento menos de emisiones de carbono por lámpara. Son más caras que las bombillas tradicionales, pero le ahorrarán mucho dinero a largo plazo: Energy Star estima que reemplazar las cinco bombillas que usted utiliza más frecuentemente por bombillas de bajo consumo podría reducir su factura de electricidad en $70 anuales y podrían durarle hasta 10 veces más que las bombillas tradicionales.

Día 5: Evite la carne por un día

Dish of vegetarian food with vegetablesLa agricultura genera el nueve porciento de las emisiones de gases de efecto invernadero de los Estados Unidos. Esos gases se desprenden del estiércol y de los fertilizantes, de las máquinas que se utilizan para plantar y cosechar los cultivos, y de los traseros del ganado, principalmente del ganado vacuno. Y, debido a que los animales no son particularmente buenos convirtiendo sus alimentos vegetales en calorías, la carne tiene una huella de carbono mucho mayor que la de los alimentos vegetales. De acuerdo a un estudio, las dietas que dependen en gran medida de los productos cárnicos producen casi el doble de las emisiones de gases de efecto invernadero que las dietas vegetarianas o las veganas. Si usted actualmente es un gran devorador de carne, si evita la carne durante un día a la semana podría reducir sus emisiones en ¡385 libras por año!

Día 6: No conduzca su vehículo durante un día

Todos sabemos que nuestros coches son una fuente enorme de contaminación de carbono. El vehículo de pasajeros promedio anualmente expulsa cerca de cinco toneladas de dióxido de carbono hacia el espacio, por lo que renunciar a conducir su vehículo es una de las mejores cosas que puede hacer para combatir el cambio climático. Durante el sexto día, intente no conducir su coche. En vez de eso, trate de caminar, andar en bicicleta o tomar el transporte público, y utilice ese tiempo para leer un libro, póngase al día con su correo electrónico, vea un programa de televisión, o disfrute de otras actividades ¡que no puede hacer mientras conduce! Y a largo plazo, cuando sea hora de reemplazar su coche, considere invertir en un vehículo híbrido o eléctrico.

Día 7: Comuníquese con sus gobiernos local y estatal

De acuerdo, técnicamente, este desafío no reducirá su huella de carbono, pero al hacer que sus representantes sepan que usted quiere que tomen en serio el cambio climático puede hacer una diferencia. “Los gobiernos locales desempeñan un papel central en varios aspectos relacionados con la solución climática”, dice Michael Gerrard, de la Universidad de Columbia. “Ellos establecen los códigos de construcción. La mayor parte de la energía se consume en los edificios, por lo que la eficiencia energética en la construcción y operación de los edificios es muy importante”. Los gobiernos locales también pueden determinar los códigos de zonificación que pueden o no allanar el camino para el transporte público, y pueden optar por comprar flotas de vehículos gubernamentales eléctricos y de alta eficiencia energética, indica.

Consulte aquí la manera de entrar en contacto con sus representantes estatales y locales.


Climate Week NYC: The Climate Challenge

 

Extracted from Columbia University’s State of the Planet Blog by Sarah Fecht|

It’s Climate Week in New York City. Government leaders, businesses, and NGOs are gathering in the Big Apple to talk about climate change, attend events (including a few hosted by Earth Institute centers), and push for action on what is arguably the most pressing challenge of our generation.

So, how about trying out a few environmentally friendly new habits for a whole week? Try out these little lifestyle tweaks, and see if you can incorporate some into your regular routine. If you do them and tell your friends, it could make a big difference…

Day 1: Unplug the appliances you’re not using

abstract green energy conceptFor the first day, you’ll be slaying energy vampires. “Vampire” appliances use electricity even when they’re turned off, and they could be adding an extra 10 percent to the cost of your monthly electricity bill. For the average American household, that’s about 1,100 kilowatt hours of energy wasted per year, and nearly an extra ton of carbon dioxide emissions per year.

The solution is pretty easy: Just unplug these things when you’re not using them. If you plug multiple energy vampires into one power strip, you could turn them all off with the flip of a switch. Taking out energy vampires has an added bonus: it could save you $100 to $200 a year on your electric bill.

Day 2: Tweak your thermostat

If you live in a hot region, try raising your thermostat by two degrees. Or, if you live in a cool region, try turning it down by two degrees. Chances are you won’t really notice the difference, and because your heater or air conditioners will have to work less, you’ll reduce both your utilities bill as well as your carbon footprint. Energy Star estimates that on hot days, turning up the thermostat by just two degrees and using a fan can lower air conditioning costs by up to 14 percent throughout the summer. Letting your house get a little bit hotter in on summer days and a little bit colder during winter nights could potentially save you $180 per year.

Day 3: Ditch your plastic beverage bottles

Plastic recycling - wasteIn 2007, America burned an estimated 32 to 54 million barrels of oil to produce plastic water bottles, resulting in millions of tons of carbon emissions. And that’s not even counting soda and other beverage bottles, or the emissions that come from transporting those drinks to your local vending machine or convenience store. Bringing your own reusable water bottle and refilling it throughout the day will help you save money, cut carbon emissions, and send less trash to landfills or nature.

Day 4: Replace five incandescent lightbulbs with energy-efficient ones

Energy Star light bulbs use 75 percent less electricity than incandescent bulbs, which means 75 percent fewer carbon emissions per lamp. They’re more expensive than traditional bulbs, but they’ll save you a bundle in the long run: Energy Star estimates that replacing the five light bulbs you use most often with energy efficient bulbs could cut your electricity bill by $70 a year, and could last up to 10 times longer than the traditional kind.

Day 5: Go meat-free for a day

Dish of vegetarian food with vegetablesAgriculture generates nine percent of the U.S.’s greenhouse gas emissions. Those gases vent off of manure and fertilizers, the machines used to plant and harvest crops, and the rear-ends of livestock, mainly cattle. And because animals aren’t particularly great at converting their plant-based food into calories, meat has a much larger carbon footprint than plant-based foods. According to one study, diets heavy in meat products produce nearly double the greenhouse gas emissions than vegetarian or vegan diets. If you’re currently a heavy meat eater, going meat-free for one day a week could slash your emissions by 385 pounds a year!

Day 6: Take a day off from driving

We all know our cars are a huge source of carbon pollution. The average passenger vehicle spews about five tons of carbon dioxide into the skies each year, which is why giving up your car is one of the best things you can do to fight climate change. For Day 6 try not to drive your car. Try walking, biking or taking public transportation instead, and use the time to read a book, catch up on email, watch a tv show, or enjoy other activities that you can’t do while driving! And in the long-run, when it’s time to replace your car, consider investing in a hybrid or electric vehicle.

Day 7: Contact your local and state governments

Ok, this challenge won’t technically reduce your carbon footprint, but letting your representatives know that you want them to take climate change seriously can make a difference. “Local governments play a central role in several aspects of the climate solution,” says Michael Gerrard of Columbia University. “They set the building codes. Most energy is consumed in buildings, and so the energy efficiency of building construction and operations is extra important.” Local governments can also determine the zoning codes that may or may not pave the way for public transportation, and can choose to buy fleets of electric and high-efficiency government vehicles, he says.

Find out how to contact your state and local representatives here.

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Por qué puede la inversión de impacto ser una herramienta eficaz para el desarrollo social

jenna_headshotPor Jenna Giandoni, bloguera invitada de GRT, investigadora de GFDD y autora de Impact Investing in the Dominican Republic

En abril de este año, la Global Foundation for Democracy and Development organizó y moderó la mesa redonda titulada Por qué la inversión de impacto puede ser una herramienta eficaz para el desarrollo social en el Foro de políticas de la sociedad civil del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional . Como ponente principal, tuve el honor de exponer los resultados de mi investigación, realizada en la República Dominicana, sobre las inversiones de impacto. En noviembre, cuando visite la República Dominicana, tendré la oportunidad de presentar las conclusiones a públicos que no sólo se interesan en entender el universo de la inversión de impacto, sino que también tienen la intención de poner en práctica esta información que tiene posibilidades de impulsar el desarrollo económico de una forma ecológica y socialmente sólida.

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A través de mi investigación y profesión en el campo del desarrollo internacional y de las energías renovables, continúo promoviendo las inversiones de impacto y la necesidad de implementar un criterio de triple resultado. La inversión de impacto y el papel que esta estrategia de inversión debería desempeñar en los países en desarrollo, específicamente en la República Dominicana, es un concepto que podría alterar significativamente el destino no sólo de los individuos en los países en desarrollo, sino también del país a nivel macroeconómico. Las empresas mencionadas en mi investigación fueron identificadas a través de un proceso de divulgación mientras trabajaba como investigadora en la República Dominicana. Las empresas representan un abanico más amplio de compañías que podrían beneficiarse de las inversiones de impacto, que operan principalmente en el sector de medioambiente, un sector bastante relegado en la estrategia tradicional de inversión. Estas empresas sirven para vislumbrar el mundo de las energías renovables y de la agricultura sostenible en la República Dominicana, al tiempo que ofrecen una perspectiva sobre el potencial de la inversión de impacto en todo el país y a nivel global.

Dicho esto, examinemos brevemente la inversión de impacto. Según la Global Impact Investing Network (GIIN), la inversión de impacto incluye “las inversiones realizadas en empresas, organizaciones y fondos con la intención de generar un impacto social y medioambiental cuantificable junto a un retorno financiero”. Marguerite H. Griffin del Northern Trust, clasifica aún más a los inversionistas de impacto en tres categorías: impacto primero, inversión primero y catalizador primero. Esencialmente, lo que estimula a los inversionistas de impacto primero es la maximización del impacto, mientras que los inversionistas de inversión primero están interesados ​​principalmente en los rendimientos del mercado o en una tasa mayor para su inversión. Los inversionistas de catalizador primero son los inversores que buscan aportar o invertir en alianzas para establecer la industria y la infraestructura para la inversión de impacto.

Debido a la esperada transferencia de US$30 billones durante las próximas décadas a manos de aquellos que tienen un enfoque de inversión diferente en comparación con sus predecesores, la inversión de impacto está recibiendo mucha más atención a fin de prepararse para esta transferencia de riqueza y de ideología. Afortunadamente, los fondos de impacto ofrecen rendimientos a tasas de mercado y superiores, según se cuantifican frente a fondos comparativos de inversión sin impacto.

Las inversiones de impacto no sólo están recibiendo atención por parte de los países desarrollados. Muchas organizaciones como la Corporación Financiera Internacional (IFC por sus siglas en inglés) han comenzado a realizar inversiones de impacto en los países en desarrollo, tales como la República Dominicana. En diciembre de 2012, la IFC emitió Bonos Taíno a 5 años y al 10,5%, lo que representa la primera inversión en la República Dominicana de un inversionista internacional con calificación triple A. De nuevo, en 2016, la IFC emitió Bonos Taíno a 6,5 años y al 8,75% para ayudar al desarrollo de microempresas. Otras organizaciones e instituciones financieras, tales como la Corporación de Inversiones Privadas en el Extranjero (OPIC), han manifestado su intención de seguir su ejemplo con futuras inversiones en países de América Latina y del Caribe, específicamente en el sector de medioambiente. Los emprendedores en el área de medioambiente, tales como los que operan en los sectores sostenibles de la agricultura, el ecoturismo y la energía renovable, pueden tener un impacto positivo en el medio ambiente. Los modelos de negocios de estas empresas incluyen un enfoque ambiental, ya que reconocen la gravedad del cambio climático, y tienen el deseo de minimizar los efectos ambientales asociados con la actividad humana.

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La República Dominicana, al igual que muchos países en desarrollo, es extremadamente vulnerable a los efectos del cambio climático. El Informe de Evaluación de USAID sobre la Vulnerabilidad al Cambio Climático  describe la vulnerabilidad de islas como la República Dominicana al cambio climático, sirviendo como advertencia para los encargados de formular políticas y para el sector privado que tradicionalmente han desatendido los aspectos de índole medioambiental, especialmente en el sector empresarial. El resultado de estos impactos podría tener efectos abrumadores para las poblaciones locales y la comunidad internacional. Por ejemplo, se espera que los huracanes aumenten en los próximos años, tal como continuamos presenciando en los últimos meses. La revista Nature y el Departamento de Energía de los Estados Unidos han confirmado que los huracanes más fuertes en la región del Caribe probablemente se volverán aún más intensos como resultado del calentamiento global. A medida que el nivel del mar sube, áreas que alguna vez estuvieron secas ahora se encuentran debajo del agua en la República Dominicana y los pescadores locales observan los efectos del cambio climático a medida que ven que los manglares desaparecen y que las inundaciones aumentan. Además, la ineficiencia de las prácticas agrícolas en todo el país en relación con el uso de fertilizantes afecta a toda la industria pesquera, ya que el aumento de la escorrentía en el sistema fluvial mata los arrecifes de coral que protegen a los peces más pequeños. También, se prevén temperaturas más altas en la República Dominicana debido al cambio climático, e incluso los cambios más leves en las temperaturas podrían tener efectos drásticos que abarcan un sinnúmero de industrias, incluyendo pero no limitándose a la agricultura, la energía, la salud, el turismo y el desarrollo de la infraestructura.

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No teman. No todo es pesimismo y tristeza. La inversión de impacto ofrece una solución integral para el cambio climático. Las empresas mencionadas en mi investigación incluyen productores sostenibles de lácteos, tilapia y cacao además de granjas solares y eólicas. Son estos tipos de empresas las que han reconocido su responsabilidad de mantener un equilibrio en el ecosistema sin sacrificar sus ganancias financieras. Son empresas pioneras que allanan el camino, definiendo y dando forma a lo que será el futuro del sector empresarial. Porque si continuamos por el camino actual, realizando inversiones sin tomar en consideración su impacto social y medioambiental, realmente estaremos perdidos como especie. El mundo va a sobrevivir, pero este es nuestra hora de asumir la responsabilidad y de apoyar a estas prósperas empresas. Ahora es el momento de invertir, de realizar inversiones de impacto.

Descubra la forma de hacerlo aquí: Four Ways to Get Involved with Impact Investing

Para inversionistas, asesores y administradores de fondos: GIIN’s Impact Base


Why Impact Investment Can Be an Effective Tool for Social Development

jenna_headshotBy GRT Guest Blogger Jenna Giandoni, GFDD Fellow and Author of Impact Investing in the Dominican Republic

In April of this year, the Global Foundation for Democracy and Development organized and moderated the panel, Why Impact Investment Can Be an Effective Tool for Social Development, at the World Bank Group/IMF Civil Society Policy Forum. As a keynote speaker, I had the honor of presenting my research on impact investing conducted in the Dominican Republic. In November, while visiting the Dominican Republic, we will be fortunate enough to present the findings for audiences not only interested in understanding the world of impact investing but also who have the intention of applying this information that has the potential to advance economic development in an environmentally and socially sound way.

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Through my research and continued profession in the international development and renewable energy sectors, I continue to promote impact investments and the necessity for implementing a triple bottom line approach. Impact investing and the role this investment strategy should play in developing countries, specifically the Dominican Republic, is a concept that could significantly alter the fate of not only individuals in developing countries but of the country at a macroeconomic level, as well. The highlighted companies in my research were identified through outreach while working as a Fellow in the Dominican Republic. The businesses represent a larger array of companies that could benefit from impact investments, primarily operating in the environmental sector, a sector widely neglected in traditional investment strategy. These businesses serve as a glimpse into the world of renewable energy and sustainable agriculture in the Dominican Republic, while offering insight into the potential of impact investing throughout the country and the globe.

With that said, let us briefly examine impact investing. According to the Global Impact Investing Network (GIIN), impact investing includes “investments made into companies, organizations, and funds with the intention to generate measurable social and environmental impact alongside a financial return”. Marguerite H. Griffin of Northern Trust further categorizes impact investors into three categories: impact first, investment first, and catalyst first. Essentially, impact first investors are driven by maximization of impact, whereas investment first investors are primarily interested in market-rate or premium returns on their investment. Catalyst first investors are investors who seek to give or invest in collaborations to build the impact investing industry and infrastructure.

Because of the expected US$30 trillion transfer of wealth expected over the next several decades into the hands of those who have a different approach to investing compared to their predecessors, impact investing is receiving far more attention in order to prepare for this transfer of wealth and ideology. Fortunately, impact funds provide market rate returns and above as measured against comparative non-impact investment funds.

Impact investments are not only receiving attention in developed countries. Many organizations such as the International Finance Corporation (IFC) have begun to make impact investments in developing countries such as the Dominican Republic. The IFC issued 5-year 10.5% Taino Bonds in December 2012, representing the first domestic placement by an international triple-A rated issuer in the Dominican Republic. Again in 2016, the IFC issued 6.5 year 8.75% Taino Bonds to assist the development of microenterprises. Other organizations and financial institutions, such as the Overseas Private Investment Corporation (OPIC), have stated their intent to follow suit with future investments in Latin American and Caribbean nations, specifically in the environmental sector. Environmental entrepreneurs, such as those operating in sustainable agriculture, ecotourism, and renewable energy, can all have a positive impact on the environment. These businesses have an environmental focus incorporated into their business model, recognizing the severity of climate change, and have a desire to minimize the environmental effects associated with human activity.

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The Dominican Republic, like many developing countries, is extremely vulnerable to the effects of climate change. USAID’s Climate Change Vulnerability Assessment Report outlined the vulnerability of islands such as the Dominican Republic to climate change, serving as a warning for policy makers and the private sector that have historically neglected environmental considerations, especially in the business sector. The result of these impacts could have overwhelming effects on local populations and the international community. Hurricanes, for example, are expected to increase in the coming years as we have continued to witness in recent months. The journal, Nature, and the US Department of Energy further confirmed that stronger hurricanes in the Caribbean region are likely to grow even more intense as a result of global warming. As sea levels rise, areas that were once dry are now under water in the Dominican Republic and local fishermen observe the effects of climate change as they watch mangroves disappear and flooding increases. Additionally, inefficient farming practices throughout the country in relation to fertilizer usage affect the entire fishing industry as increased runoff into the waterway system kills coral reefs which protect smaller fish. Higher temperatures are also predicted in the Dominican Republic due to climate change and even the slightest changes in temperature could have drastic effects spanning across countless industries including but not limited to agriculture, energy, health, tourism, and infrastructure development.

FWind Farms DRear not. It is not all doom and gloom. Impact investing provides a comprehensive solution to climate change. The businesses highlighted in my research include sustainable dairy, tilapia, and cacao businesses along with solar and wind farms. It is these types of businesses that have recognized a responsibility to maintain a balance in the ecosystem while not sacrificing financial gain. They are pioneers leading the way, carving in stone, shaping what will be the future of the business sector. For if we continue down the current destructive path, making investments with no consideration for social and environmental impact, we will truly become lost as a species. The world will survive, but it is our time to take responsibility and support these burgeoning businesses. The time is now to invest, impact invest.

Find out how here: Four Ways to Get Involved with Impact Investing

For investors, advisors, and fund managers: GIIN’s Impact Base

 

El impacto del cambio climático en las enfermedades

Por el bloguero invitado y presidente/CEO de Angam Scientific, LLC, Richard A. Lutes, MD.

Los humanos siempre han estado encerrados en una carrera armamentista en términos evolutivos con los patógenos. El éxito o fracaso de un agente patógeno depende totalmente de su capacidad para sobrevivir, reproducirse y propagarse a un nuevo portador o entorno. El portador intentará reconocer y posteriormente librar al cuerpo del intruso. La evolución paralela entre el portador y el patógeno ocurre naturalmente debido a estas interacciones y es una batalla que continuará en el futuro previsible. A nivel básico, este concepto sugiere que cuando un portador desarrolla nuevas defensas para frustrar el ataque de un agente patógeno, el patógeno se ve obligado a montar una estrategia de ataque más extraordinaria para penetrar las defensas reforzadas. Como respuesta, el portador debe desarrollar una vez más nuevas defensas para hacer frente al nuevo mecanismo de ataque, y el ciclo continúa.

Un factor que frecuentemente ha alterado la balanza a favor de los agentes patógenos es el medio ambiente. Existen numerosos ejemplos de factores ambientales que se unen para crear pandemias globales como la peste, la viruela, el VIH y la influenza en 1918. Estos acontecimientos fueron los responsables de que se perdieran millones de vidas. Actualmente la mayor amenaza es el cambio climático. El cambio climático ya está teniendo lugar y avanza más rápidamente de lo que se esperaba anteriormente, y ahora estamos viendo los efectos sobre la salud humana a escala mundial.

Los inviernos más cálidos están permitiendo que las garrapatas avancen hacia el norte, acarreando enfermedades como la enfermedad de Lyme, el virus Powassan, los virus Bourbon y otros cuyas consecuencias son letales.  Una de las indicaciones más claras sobre los riesgos para la salud en un mundo en el que existe el calentamiento global ha surgido en una de las economías más avanzadas del mundo, ya que Canadá lucha aunque de manera tardía contra la migración de la enfermedad de Lyme en América del Norte. En los Estados Unidos, los casos registrados de la enfermedad de Lyme han aumentado de menos de 10.000 casos registrados en 1991 a más de 27.000 casos en 2013. Canadá se encontraba en buena posición para verse afectado por la propagación de la enfermedad. Las temperaturas más cálidas permiten que las garrapatas portadoras de la enfermedad de Lyme prosperen más hacia el norte. Ya en el modelo publicado en 2005 por el investigador Nicholas Ogden, quien trabajaba en esa época en la Universidad de Montreal, se indicaba que la distribución geográfica de la garrapata portadora de Lyme podría expandirse hacia el norte de manera significativa durante este siglo debido al cambio climático. No sólo Canadá se encuentra amenazado, sino que hay un número cada vez mayor de garrapatas portadoras de enfermedades que se “trasladan en dirección Norte” hacia Francia, Gran Bretaña y hasta Escocia, e incluso a Rusia.

¿De dónde provendrá la próxima amenaza global? Con el calentamiento del planeta los países tropicales son las áreas de mayor biodiversidad en el planeta y representan las áreas con las mayores probabilidades de ser el origen de la próxima pandemia.

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América del Sur es un hervidero de virus posiblemente mortales, según revela una nueva investigación de la Alianza EcoHealth de Nueva York. Su estudio es la primera investigación exhaustiva de todos los virus conocidos que infectan a los mamíferos y los descubrimientos muestran que los murciélagos son la mayor amenaza, ya que portan un “porcentaje proporcionalmente mayor de virus capaces de infectar a los humanos que cualquier otro grupo de mamíferos”.

Macro of mosquito sucking bloodEl ejemplo más reciente de enfermedades que se han originado en América del Sur es el brote del virus del Zika que comenzó en Brasil. Aunque casi todos los casos que han sido reportados en los Estados Unidos han sido portados por personas que viajaron hacia los Estados Unidos, el calentamiento global puede hacer que el sur de los Estados Unidos se convierta en una fuente potencial de infección.

No es únicamente en los países tropicales donde el cambio climático puede representar una amenaza. En la Antártida y en el Polo Norte el cambio climático está derritiendo el permafrost.

En el permafrost oscuro, frío y sin oxígeno, los agentes patógenos pueden sobrevivir en suelos congelados durante millones de años y cuando se descongelan pueden liberar virus y bacterias muy antiguas. Los científicos han logrado reactivar una bacteria de 8 millones de años que yacía dormida en el hielo, debajo de la superficie de un glaciar en los valles Beacon y Mullins de la Antártida. En el mismo estudio, también revivieron antiguas bacterias que yacían bajo el hielo por más de 100.000 años. Estos agentes patógenos pueden regresar a la vida cuando son descongelados. Algunos virus patógenos que podrían infectar a los seres humanos o a los animales podrían encontrarse preservados en las antiguas capas del permafrost, incluyendo algunos que han causado epidemias globales en el pasado. Un ejemplo más reciente ocurrió en 2016 cuando se reportaron múltiples casos de ántrax en Siberia debido al deshielo del permafrost.

Global WarmingSi el mundo continúa como hasta ahora, las concentraciones atmosféricas de CO2 probablemente superarán los 700 ppm en el año 2100, y seguirán aumentando. Esto es casi el doble del nivel actual y mucho más del doble del nivel preindustrial que era de 280 ppm. Los modelos climáticos más modernos sugieren que esto resultará en un aumento de alrededor de 3,5oF en las temperaturas globales durante el próximo siglo. Esto representa un ritmo de cambio climático que no se ha visto en el planeta por lo menos durante los últimos 10.000 años.

En este planeta más caliente, con frecuencia veremos nuevas enfermedades que requerirán una vigilancia constante para identificar y tratar las nuevas enfermedades que surjan.

El Dr. Lutes participó recientemente en un evento de la ONU organizado conjuntamente por GFDD, el United Nations Association of the United States of America Council of Organizations (UNA USA COO) y el Institute for Life Sciences Collaboration. El evento, una conferencia internacional sobre nuevos diagnósticos y tratamiento accesible, tuvo como título Promover el Objetivo de Desarrollo Sostenible 3 de las Naciones Unidas (Buena salud y bienestar) y tuvo lugar en el Church Center de la ONU. Fue una oportunidad inigualable para que los asistentes participaran junto a un grupo diverso de ponentes que incluía a representantes de alto nivel de la Organización Mundial de la Salud, el Banco Mundial y varios médicos. La conferencia, que tuvo lugar ante un público compuesto de 80 personas, se dividió en tres partes, incluyendo dos mesas redondas sobre los Desafíos en el Diagnóstico de Enfermedades que Resurgen y Tratamientos Asequibles Aplicables y una sesión para el establecimiento de redes profesionales. Los panelistas discutieron una amplia gama de temas de actualidad sobre salud pública en los países en desarrollo, desde brotes de virus tropicales y su interrelación con el cambio climático hasta la prevalencia de pandemias como la tuberculosis o la rabia, ofreciendo soluciones eficaces y asequibles para ayudar a abordarlos.

Para obtener más información sobre los resultados de este evento, por favor presione aquí.


The Impact of Climate Change on Disease

 By Guest Blogger Richard A. Lutes, MD, President / CEO of Angam Scientific, LLC

Humans have forever been locked in an evolutionary arms race with pathogens.  The success or failure of a pathogen is entirely dependent on its ability to survive, reproduce, and spread to a new host or environment.  The host will attempt to recognize and subsequently rid the body of the intruder. Co-evolution between host and pathogen naturally occurs because of these interactions and it is a battle that will continue into the foreseeable future. At the basic level, this concept suggests that when a host evolves new defenses to thwart a pathogen’s attack, the pathogen is forced to adapt a more impressive attack strategy to penetrate the heightened defenses. In response, the host must once again develop new defenses to cope with the new attack mechanism, and the cycle continues.

One factor that has frequently upset the scales in favor of the pathogens is the environment.  There are numerous examples of the environment factors coming together to create global pandemics such as the plague, small pox, HIV and influenza in 1918.  These events were responsible for millions of lives lost.  The greatest threat today is from climate change.  Climate change is under way and proceeding more rapidly than anyone previously expected and we are now seeing on a global scale the effects on human health.

Warmer winters are allowing ticks to mover further north carrying diseases such as Lyme Disease, Powassan virus, Bourbon viruses and others with lethal consequences.  One of the clearest signs of health risks in a warming world has emerged in one of the world’s most advanced economies, as Canada belatedly struggles to cope with Lyme disease’s migration in North America.  In the United States, reported cases of Lyme disease have increased from fewer than 10,000 reported cases in 1991 to more than 27,000 cases by 2013. Canada was well-positioned to be affected by the spread of the disease. Warmer temperatures are allowing Lyme-carrying ticks to thrive further north.  As early as 2005 modeling, published by researcher Nicholas Ogden, then at the University of Montreal, indicated that the geographic range of the Lyme-carrying tick could expand northward significantly due to climate change in this century.  It is not just Canada that is threatened but there are a growing numbers of disease-carrying ticks “moving North” to France, Britain and as far as Scotland and even Russia

Where will the next global threat come from? With the planet warming tropical countries are the most biodiverse areas on the planet and are a likely source of the next pandemic.

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South America is a hotbed of potential killer viruses, new research from the EcoHealth Alliance in New York has revealed.  Their study is the first comprehensive look at all viruses known to infect mammals and the findings show bats are the biggest threat, carrying a “significantly higher proportion of viruses able to infect people than any other group of mammals”.

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The most recent example of diseases originating in South America is the Zika virus outbreak which started in Brazil.  Although almost all US cases today are from travel to the US, global warming may make southern US a potential source of infection.

It is not just in tropical countries where climate change may pose a threat.  In Antarctica and the North Pole climate change is melting the permafrost.

In the cold dark permafrost, with no oxygen, pathogens can survive in soils frozen for millions of years and when thawed may release ancient viruses and bacteria.  Scientists have managed to revive an 8 million-year-old bacterium that had been lying dormant in ice, beneath the surface of a glacier in the Beacon and Mullins valleys of Antarctica. In the same study, bacteria were also revived from ice that was over 100,000 years old.  These pathogens can spring back to life as they thaw.  Pathogenic viruses that can infect humans or animals might be preserved in old permafrost layers, including some that have caused global epidemics in the past.  A most recent example occurred in 2016 when multiple anthrax cases were reported in Siberia due to permafrost thaw.

Global WarmingIf the world proceeds on a “business as usual” path, atmospheric CO2 concentrations will likely be more than 700 ppm by 2100, and they will still be rising. This is nearly double the current level and much more than double the preindustrial level of 280 ppm. State-of-the-art climate models suggest that this will result in an increase of about 3.5oF in global temperatures over the next century. This would be a rate of climate change not seen on the planet for at least the last 10,000 years.

In this hotter planet, we will see new diseases frequently which will require constant surveillance to identify and treat the new emerging diseases.

Dr. Lutes recently participated in a UN event co-organized by GFDD, the United Nations Association of the United States of America Council of Organizations (UNA USA COO) and the Institute for Life Sciences Collaboration. The event, an International Conference on Novel Diagnostics & Affordable Treatment, was titled Advancing UN Sustainable Development Goal 3 (Good Health & Well-being) and took place at the UN Church Center. It was a unique opportunity for attendees to engage with a diverse panel of speakers that included high-level representatives from the World Health Organization, the World Bank and several medical practitioners. The conference, which took place before an audience of 80 people, was split into three parts including two panel discussions on Diagnostic Challenges of Resurging Diseases and Applicable Affordable Treatments and a networking session. The panelists discussed a wide range of ongoing public health issues in developing countries, from tropical virus outbreaks and their interrelation with climate change, to the prevalence of pandemics such as tuberculosis or rabies, offering effective yet affordable solutions to help tackle them.

To find out more about the outcomes of this event, please click here.

 

 

 

 

Cambiando de estrategia y de motores: uso de vehículos eléctricos para salvar al planeta y sus habitantes

Por el gerente de programas y relaciones externas de GFDD ante la ONU, Marc Jourdan

electric-car-1458836_1920En caso de que no lo hubiera escuchado antes, el nuevo presidente francés, Emmanuel Macron, anunció hace dos semanas que su país ¡pondrá fin a la venta de automóviles a gasolina o diésel a más tardar en el año 2040!

Este cambio de posición se produce después de las declaraciones relacionadas con este tema emitidas por países tales como Noruega, que busca efectuar la transición plena a la venta de vehículos eléctricos antes del año 2025, los Países Bajos, que se encuentra discutiendo una ley similar, y la India, que quiere convertirse en una nación cuya totalidad de vehículos automotores sea eléctrica a más tardar en 2030.

Entonces, ¿cuál es la razón por la que todos estos países están cambiando repentinamente hacia los automóviles eléctricos? Además de los argumentos medioambientales defendidos por los países arriba mencionados y signatarios del reciente Acuerdo de París sobre el cambio climático, también existen importantes razones relacionadas conla salud pública, incluyendo el hecho de que la población mundial está aumentando rápidamente (la ONU estima que la población mundial alcanzará los 9,8 mil millones en 2050, y 11,2 mil millones en 2100, de los 7,6 mil millones en la actualidad). En 2016, las Naciones Unidas estimaba que el 54,5 por ciento de la población mundial vivía en asentamientos urbanos y prevé que las áreas urbanas alojarán al 60 por ciento de la población mundial en el año 2030 (esto significa que una de cada tres personas vivirá en las ciudades). Esto tendrá un impacto importante en la contaminación del aire, un problema con el que los países en proceso de industrialización rápida, como India y China, enfrentan a diario. China, en particular y como veremos a continuación, es quien marca el rumbo en términos de la evolución del mercado de vehículos eléctricos.

Pero, ¿qué tan grande es el impacto ambiental del sector del transporte? El Banco Mundial informa que la industria del transporte produce alrededor del 23 por ciento de las emisiones globales de CO2 a partir de la quema de combustible. También es el sector con el crecimiento más acelerado en el consumo de combustibles fósiles y la fuente de emisiones de CO2 de más rápido crecimiento. Con la acelerada urbanización en los países en desarrollo, el consumo de energía y las emisiones de CO2 por parte del área del transporte urbano aumentan rápidamente.

En China el tema es muy preocupante ya que un estudio del Banco Mundial sobre 17 ciudades de ese país muestra que China observó que el consumo de energía en el transporte urbano y las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) han crecido entre 4 y 6 por ciento al año en las principales ciudades como Pekín, Shanghai, Guangzhou y Xi’an. En la capital de China, Pekín, el tema de la contaminación del aire en realidad está ahogando lentamente a sus ciudadanos y a la economía, ya que la concentración de partículas de PM 2,5 de la ciudad –las que son lo suficientemente pequeñas para penetrar profundamente en los pulmones y entrar en el torrente sanguíneo- alcanzó recientemente los 505 microgramos por metro cúbico (la Organización Mundial de la Salud recomienda un nivel seguro de 25). El recrudecimiento de la contaminación del aire también ha ocasionado la cancelación de vuelos, ha cerrado carreteras, e incluso evitado que los turistas visiten la Ciudad Prohibida de Pekín cuando cerró sus puertas, ¡impidiendo que 11.200 personas visitaran el lugar!

Entonces, ¿hasta qué punto se generalizará el uso de los vehículos eléctricos (VE) para combatir estos problemas? Existe la creciente convicción de que los VE representan el futuro de los automóviles. La revista Forbes informó recientemente que los costos de la tecnología han disminuido significativamente, dado que el costo de las baterías es aproximadamente el 20% de lo que era hace cinco años. Junto con las innovaciones tecnológicas y la importante capacidad de las nuevas baterías que entran en funcionamiento en China, esto es un buen augurio para que los precios bajen de nuevo. A nivel de la infraestructura, las estaciones de recarga también están siendo instaladas ampliamente a través de China, los Estados Unidos y en otros de los principales países alrededor del mundo. Por último, los costos de operación de los VE son más bajos que los de los vehículos que funcionan con gasolina, incluso considerando los precios actuales del petróleo. A medida que los costos de la tecnología hacen que el precio inicial de los VE sea menor, la paridad de precios con los vehículos a gasolina y los menores costos operativos, plantean un argumento económico convincente a favor de los vehículos eléctricos. Y China está tomando el liderazgo en este tema.

Dado que es el país más poblado del mundo y que espera contar con más de un tercio de las 600 mayores megápolis del mundo a más tardar en el año 2025, China ya se ha adelantado a otros países. En 2016 se vendieron 507.000 VE en China, lo que representa un 53% más que en 2015. Mientras tanto, 222.200 VE fueron vendidos en Europa, un aumento del 14%, y en los Estados Unidos se vendieron 157.130 unidades, lo que significa un aumento del 36% con respecto al año anterior.

climate-change-2254711_1920En el ámbito del medio ambiente, un tema que debe superarse en esta rápida generalización de los nuevos vehículos es el hecho de que la elevada proporción de vehículos eléctricos hará que la producción de electricidad adicional que requiere se incremente de manera sustancial. Ante la falta de coordinación por parte de los países, esto podría ejercer una importante presión sobre la infraestructura de la red eléctrica. La Comisión de la Unión Europea informa que, incluso entre los países que poseen una cuota similar de energías renovables, las estrategias de gestión para adecuar la recarga de un gran número de vehículos eléctricos pueden ser muy diferentes, dependiendo de los tipos de energía renovable y la generación tradicional de energía en cada país. Dicho esto, la Comisión de la Unión Europea también ha confirmado que las emisiones de CO2 que se evitan en el sector del transporte por carretera superan el incremento en las emisiones provocadas por la generación de electricidad. De hecho, esto podría resultar en una reducción neta de 255 megatoneladas de CO2 en 2050, una cantidad equivalente a alrededor del 10% del total de las emisiones provenientes de todos los sectores para ese año en la región.

Por último, en relación al beneficio para la salud pública, las emisiones del sector del transporte por carretera se producen a nivel del suelo y generalmente en áreas donde las personas viven y trabajan, como las ciudades y pueblos, lo que significa que gran parte de la población se encuentra expuesta a ellas. Por el contrario, las centrales eléctricas, en general, se encuentran situadas fuera de las ciudades, en zonas menos pobladas. A causa de esta exposición más baja, un cambio de las emisiones del sector del transporte por carretera hacia el sector de generación de energía puede, por lo tanto, ser beneficioso para la salud.

Aunque están comenzando a contribuir a aliviar la crisis inmediata de la contaminación del aire que padecen países como China e India, los VE sólo son una de las formas en que podemos avanzar hacia una economía más eficiente en el uso de los recursos y hacia un sistema de transporte sin emisiones de carbono para combatir eficazmente el cambio climático. El reemplazo de vehículos que funcionan con gasolina por vehículos eléctricos puede contribuir a reducir las emisiones, aunque cuánto beneficiará al medio ambiente dependerá en gran medida de la fuente que se utilice para recargar los vehículos: ya sea energía renovable, energía nuclear o combustibles fósiles. El reemplazo de la flota de vehículos urbanos no resolverá todos los demás problemas relacionados con el transporte, incluyendo la congestión del tráfico y la demanda de infraestructura vial que va en aumento. De acuerdo a la propuesta de la comunidad internacional durante el reciente Foro Político de Alto Nivel de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible 2017, debemos lograr una “transformación sistemática” que incluya a los biocombustibles renovables, una evolución hacia el transporte público y cambios en el uso de nuestros sistemas de transporte.


Shifting Gears and Engines: Deploying Electric Vehicles to Save the Planet and its People

By Marc Jourdan, GFDD UN Programs & Outreach Manager

electric-car-1458836_1920In case you hadn’t heard, new French President Emmanuel Macron announced two weeks ago that his country will end the sale of gas or diesel-powered cars by 2040!

This move follows related announcements by countries such as Norway, which seeks to fully transition to the sale of electric vehicles by 2025, the Netherlands, which is debating a similar law, and India, which wants to become a fully EV nation by 2030.

So why are all these countries suddenly switching to plug-in cars? In addition to the environmental arguments advocated for by the above-mentioned signatory countries of the recent Paris Agreement on climate change, there are also important public health reasons, including the fact that the world population is rapidly increasing (the UN estimates the world population to reach 9.8 billion in 2050, and 11.2 billion in 2100 from 7.6 billion today). In 2016, the UN estimated that 54.5 percent of the world’s population lived in urban settlements and by 2030 it foresees that urban areas will house 60 percent of people globally (this means that one in every three people will live in cities). This will have a significant impact on air pollution, an issue which rapidly industrializing countries such as India and China are grappling with on a daily basis. China in particular, as we will see below, is the trend setter in terms of the evolution of the electric vehicle market.

But how big is the environmental impact of the transportation industry? The World Bank reports that transportation produces around 23 percent of the global CO2 emissions from fuel combustion. It is also the industry with the fastest growing consumption of fossil fuels and the fastest growing source of CO2 emissions. With rapid urbanization in developing countries, energy consumption and CO2 emissions by urban transport are therefore increasing rapidly.

In China, the issue is very worrying, as a World Bank study of 17 sample cities in China noted that urban transport energy use and greenhouse gas (GHG) emissions have recently grown between 4 and 6 percent a year in major cities such as Beijing, Shanghai, Guangzhou, and Xi’an. In China’s capital city, Beijing, the issue of air pollution is in fact slowly choking its citizens and the economy, as the city’s concentration of PM 2.5 particles – those small enough to penetrate deep into the lungs and enter the bloodstream – recently hit 505 micrograms per cubic meter (The World Health Organisation recommends a safe level of 25). The worsening air pollution has also grounded flights, closed highways, and even kept tourists from visiting Beijing’s Forbidden City when it closed its doors, preventing 11,200 people from visiting the site!

So, to what extent will electric vehicles (EVs) be rolled out to combat these issues? There is a growing belief that EVs represent the future of automobiles. Forbes magazine recently reported that technology costs have declined significantly, with battery costs approximately 20% of what they were five years ago. Together with technological innovations and substantial new battery capacity coming on stream in China, this bodes well for further price declines. At the infrastructure level, charging stations are also being extensively deployed in China, the United States and other major countries around the world. Finally, EVs have lower operating costs than gas-powered vehicles, even at today’s oil prices. As technology costs drive the initial price of EVs lower, price parity with gas-powered vehicles and lower operating costs will make a compelling economic case for EVs. And China is taking the lead on this.

Being the most populous country in the world and expecting to host over one-third of the world’s 600 largest mega cities by 2025, China has now pulled ahead of other countries. In 2016, 507,000 EVs were sold there, a 53% increase from 2015. Meanwhile, 222,200 EVs were sold in Europe, a 14% increase; and 157,130 units were sold in the United States, a 36% increase from the prior year.

climate-change-2254711_1920At the environmental level, one issue to overcome in this rapid new vehicle deployment is the fact that the high shares of EVs will require significant additional electricity generation. In the absence of coordination by countries this may put significant stress on electricity infrastructure. The EU Commission reports that even between countries with a similar share of renewable energy, management strategies to accommodate the charging of a large number of electric vehicles can be very different, depending on the types of renewable energy and conventional power generation in each country. That being said, the EU Commission has also confirmed that the avoided CO2 emissions in the road transport sector would outweigh the higher emissions from electricity generation. Indeed, a net reduction of 255 megatons of CO2 could be delivered in 2050, an amount equivalent to around 10% of the total emissions from all sectors for that year in the region.

Finally, turning to the public health benefit, emissions from road transport occur at ground level and generally in areas where people live and work, such as cities and towns, meaning that much of the population is exposed to them. In contrast, power stations are generally outside cities, in less populated areas. Because of this lower exposure, a shift of emissions from the road transport sector to the power generation sector can therefore be beneficial for health.

Although they are starting to help alleviate the immediate air pollution crisis experienced in countries like China and India, EVs are just one way in which we can move toward a more resource-efficient economy and decarbonized transportation system to effectively combat climate change. Replacing gas-powered vehicles with electric vehicles can help reduce emissions, although how much it will benefit the environment depends significantly upon the source used to charge vehicles: whether renewable, nuclear power or fossil fuel sources. Replacing the fleet of urban vehicles will not solve all the other transport-related problems which include traffic congestion and increasing demand for road infrastructure. As advocated by the international community during the recent 2017 UN High Level Political Forum on Sustainable Development, we need to achieve “systematic transformation,” that includes renewable biofuels, a shift towards public transport and changes to how we use our transport systems.

 

Poder no significa liderazgo: lo que el retiro del acuerdo de París representa en términos del papel que los Estados Unidos juega en el mundo

Por: Maria Victoria Abreu

12 de julio de 2017

arrives at  the 12th Annual HollyRod Foundation DesignCare EventEl 1o de junio de 2017, la Casa Blanca anunció lo que muchos alrededor del mundo temían: el nuevo presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, había decidido retirar a su país del Acuerdo de París. La declaración del presidente fue la siguiente: “… Para cumplir con mi deber solemne de proteger a los Estados Unidos y a sus ciudadanos, Estados Unidos se retirará del Acuerdo Climático de París, pero iniciará negociaciones para volver a formar parte del Acuerdo de París o de algún acuerdo completamente nuevo cuyos términos sean justos para los Estados Unidos, sus empresas, sus trabajadores, sus ciudadanos y sus contribuyentes. Así que nos estamos retirando. Pero comenzaremos a negociar y veremos si podemos llegar un trato justo. Y si lo logramos, eso sería genial. Y si no lo logramos, también está bien”.[1]

Después del anuncio, millones de tweets, protestas y llamamientos para que se tomen medidas al respecto surgieron desde todos los rincones del planeta. El presidente del país más poderoso del mundo no sólo había rechazado un esfuerzo global para reducir las temperaturas y las emisiones de gases de efecto invernadero, sino que realmente cree que trabajar aisladamente del resto del mundo le llevaría muy lejos.

La totalidad de su justificación para retirarse del Acuerdo no tiene sentido. Las verdaderas repercusiones económicas de los “empleos en el sector del carbón” que este enfoque supuestamente va a resguardar, todavía están por verse. La economía de los combustibles fósiles y del carbón no resurgirá. El mundo ahora lo sabe mejor que nadie. Incluso las poderosas corporaciones estadounidenses del petróleo y gas, como ExxonMobil, reconocen los riesgos del cambio climático y apoyan los esfuerzos internacionales para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero[2].

Pero, ¿qué significa esto para el papel que los Estados Unidos juegan en el mundo? ¿Es posible convertir las acciones del presidente Trump en algún tipo de liderazgo poderoso?

La corresponsal sobre Energía y Medio Ambiente del New York Times, Coral Davenport, lo expresa de manera muy sencilla: “La retirada de Trump del Acuerdo de París significa “levantar su dedo medio” para el resto del mundo y darle una bofetada en la cara, además de poner en evidencia el deseo de su administración de aislar a los Estados Unidos”[3]. Davenport también cree que rechazar el multilateralismo y demostrar al mundo que Estados Unidos puede actuar de manera aislada, sin estar sujeto a ninguna presión, simplemente es perjudicial para su posición de líder global.

Depositphotos_130262130_xl-2015Según un artículo de Lisa Viscidi, directora del programa de Energía, Cambio Climático e Industrias Extractivas del Diálogo Interamericano, publicado por The New York Times el 23 de junio de 2017[4], “para los países latinoamericanos, que han manifestado su apoyo decidido a los esfuerzos globales para hacer frente al cambio climático, esta medida hará más difícil el cumplimiento de los objetivos climáticos y será un motivo de tensión en sus relaciones con los Estados Unidos”. Esto no sólo afecta negativamente el liderazgo de los Estados Unidos, sino también su relación con el hemisferio occidental y sus aliados. Durante sus reuniones más recientes, que se llevaron a cabo en Hamburgo, Alemania, a principios de julio de 2017, todos los países del G-20, exceptuando a los Estados Unidos, reforzaron su confianza y compromiso con el Acuerdo de París, considerándolo irreversible[5].

Cuando se habla de liderazgo global, liderar con el ejemplo es clave. Promover el aislamiento, retirarse del consenso internacional, dar la espalda a la cooperación internacional e incitar al uso de fuentes de energía que no son sostenibles, entre otras posiciones, es una fórmula que garantiza el fracaso y la disminución permanente de los índices de aprobación. El “poderío” estadounidense al adoptar esta posición no se traduce en liderazgo; produce el efecto contrario, además de resultar contraproducente en formas inesperadas.

Lo que queda por explicar a los Estados Unidos y al mundo es ¿de qué manera exactamente el presidente Trump está anteponiendo el bienestar de los ciudadanos estadounidenses cuando su propio hábitat, su único hogar, el planeta Tierra, está siendo constantemente atacado? ¿Cómo se podría “devolver su grandeza a los Estados Unidos” si sus recursos naturales y el aire que respira continúan desapareciendo debido a políticas demasiado conservadoras? ¿De qué forma esta retirada del Acuerdo de París contribuye a la seguridad nacional de los Estados Unidos cuando su propio Departamento de Defensa reconoce el cambio climático como un riesgo a la seguridad y como el detonante para una variedad de peligros relacionados[6]?

Renewable EnergyA pesar de que muchas empresas y representantes del sector privado, alcaldes locales, la sociedad civil y líderes estadounidenses y de todo el mundo están avanzando e innovando en cuanto a sus tecnologías de energía limpia, alternativas de transporte eléctrico y otras innovadoras iniciativas empresariales o políticas públicas ecológicas, la negativa de unos pocos sólo les hará daño a ellos mismos.

Cumplir con los desafíos del Acuerdo de París será una tarea monumental para cada uno de los países involucrados. Pero ni siquiera tratar o no adherirse a los esfuerzos globales tendrá consecuencias inimaginables para quienes elijan ese camino. Tener poder no siempre significa ser líder.

[1] https://www.whitehouse.gov/the-press-office/2017/06/01/statement-president-trump-paris-climate-accord

[2] http://corporate.exxonmobil.com/en/current-issues/climate-policy/climate-perspectives/our-position

[3] “El retiro del presidente Trump del Acuerdo de París: Lo que significa a nivel doméstico y en el extranjero”. Presentación de la serie “Más allá de los titulares”, organizada por el Women’s Foreign Policy Group en la embajada de Croatia en Washington, DC., el 11 de julio de 2017.

[4] https://www.nytimes.com/2017/06/23/opinion/paris-agreement-climate-change-latin-america.html

[5] https://www.g20.org/gipfeldokumente/G20-leaders-declaration.pdf

[6] https://www.defense.gov/News/Article/Article/612710/


Power is not Leadership: What the Withdrawal from the Paris Agreement Means to America’s Role in the World.

By: Maria Victoria Abreu

July 12, 2017

arrives at  the 12th Annual HollyRod Foundation DesignCare EventOn June 1, 2017, the White House announced what many around the world were fearing: the new President of the United States, Donald Trump, had decided to withdraw his nation from the Paris Agreement. The President’s words were as follow: “…In order to fulfill my solemn duty to protect America and its citizens, the United States will withdraw from the Paris Climate Accord but begin negotiations to reenter either the Paris Accord or a really entirely new transaction on terms that are fair to the United States, its businesses, its workers, its people, its taxpayers.  So we’re getting out. But we will start to negotiate, and we will see if we can make a deal that’s fair. And if we can, that’s great.  And if we can’t, that’s fine”.[1]

After the announcement, millions of tweets, protests, and calls for action from every corner of the planet started to flourish everywhere. Not only had the President of the most powerful country of the world rejected a global effort to lower temperatures and greenhouse gas emissions, but he truly believed that working isolated from the rest of the world was going to go far.

The whole justification for the withdrawal doesn’t make sense. The real economic effect of the “coal jobs” that this approach is supposedly going to save, is yet to be seen. The fossil-fuel/coal economy is not going to reemerge again. The world now knows better. Even powerful American oil/gas corporations as ExxonMobil acknowledge the risks of climate change and support international efforts to reduce greenhouse gas emissions[2].

But what does this mean for America’s role in the world? Is it possible to translate President’s Trump actions into some sort of powerful leadership?

Depositphotos_130262130_xl-2015Coral Davenport, Energy and Environment Correspondent for The New York Times, puts it very simply: “The Trump’s withdrawal from the Paris Agreement is a ‘middle finger’ to the rest of the world; a slap in the face and the evidence of his administration wanting to isolate America”[3]. Davenport also believes that rejecting multilateralism and proving to the world that the United States can act alone, not subject to any pressure, is only detrimental to its global leadership role.

According to an article by Lisa Viscidi, director of the Energy, Climate Change, and Extractive Industries Program at the Inter-American Dialogue, published by The New York Times in June 23, 2017[4], “For Latin American countries, which overwhelmingly support global efforts to tackle climate change, the move will make it more difficult to meet climate objectives, and it will put a strain on relations with the United States”. Not only is this affecting negatively US’s leadership, but its relationship with the Western Hemisphere and allies all around. During their most recent meetings in Hamburg, Germany, early-July 2017, all the G-20 countries but the United States reinforced their belief and their commitment with the Paris Agreement, assuming it as irreversible[5].

When talking about global leadership, leading by example is key. Promoting isolation, withdrawing from international consensus, turning your back to international cooperation, and inciting the use of non-sustainable sources of energy among other approaches, is a guaranteed path to failure and continuous diminishing rates of approval. The US “power” when assuming this position does not translates into leadership, it causes the opposite effect and might also backfire in unexpected ways.

What remains to be explained to America and to the world is how exactly is President Trump taking the wellbeing of the American citizens first when their own habitat, their only home, planet Earth, is being constantly attacked? How would the United States “be great again” if its natural resources and breathing air will continue to vanish under too-conservative policies? How does this withdrawal from the Paris Agreement helps US national security when its own Department of Defense acknowledges climate change climate change as a security risk, as a trigger to several relevant threats[6]?

Renewable EnergyWhile many corporations and private sector representatives, local Mayors, civil society, and leaders from the US and around the world are moving forward and innovating in clean energy technologies, electric transportation alternatives, and other ground-breaking entrepreneurial initiatives or green public policies, denial by a few will only harm them.

Meeting the challenges of the Paris Agreement will be a monumental task for every nation involved. But not even trying nor joining the global efforts will have unimaginable consequences for those who choose that way. Power is not always leadership.

[1] https://www.whitehouse.gov/the-press-office/2017/06/01/statement-president-trump-paris-climate-accord

[2] http://corporate.exxonmobil.com/en/current-issues/climate-policy/climate-perspectives/our-position

[3] “President’s Trump Withdrawal from the Paris Agreement: What it Means at home and Abroad”. “Beyond the Headlines” series presentation, hosted by the Women’s Foreign Policy Group at the Embassy of Croatia in Washington, DC. July 11, 2017.

[4] https://www.nytimes.com/2017/06/23/opinion/paris-agreement-climate-change-latin-america.html

[5] https://www.g20.org/gipfeldokumente/G20-leaders-declaration.pdf

[6] https://www.defense.gov/News/Article/Article/612710/

¿Quién salvará a la Antártida?

Habiéndosele menospreciado por mucho tiempo como nada más que un desierto hostil y congelado, la Antártida ha sido finalmente reconocida como el continente que determinará el destino del mundo”, declaró a principios de esta semana el director ejecutivo de la Antártida de Nueva Zelandia, Peter Beggs, ante un grupo de 150 científicos durante la sesión inaugural de la Conferencia sobre la Antártida, que se realizó en Nueva Zelandia. Durante los últimos años, la investigación científica sobre la Antártida y su impacto a nivel global han puesto en evidencia la importancia que tiene para la humanidad el proteger el desierto helado.

En la actualidad, la Antártida se está volviendo más verde, según explican los investigadores. Lamentablemente, no se refieren al medio ambiente. De hecho, el hielo se está derritiendo y la cobertura de nieve está disminuyendo, lo cual permite que cada año los visitantes descubran más y más espacios verdes sin cobertura ni de hielo ni de nieve. Y las cifras son alarmantes. A finales de marzo de este año, el hielo había alcanzado su nivel más bajo de los últimos 40 años. Esto podría deberse a una serie de tormentas que tuvieron lugar a finales del año pasado y que trajeron consigo aire caliente y fuertes vientos, ¡derritiendo 75.000 kilómetros cuadrados de hielo por día! Según la Organización Meteorológica Mundial (OMM), tanto el Ártico como la Antártida se están calentando el doble de rápido que el resto del mundo. Mientras la comunidad mundial busca soluciones para combatir el calentamiento global, se debería dar prioridad a adoptar medidas audaces con respecto a los territorios polares.

glacier-277425_1920Sin embargo, en lo que respecta a la situación específica de la Antártida, tomar acción parece difícil a nivel internacional. En primer lugar, si bien la Antártida es un entorno prístino, sólo el 1,5% de su superficie tiene protección medioambiental. Por otra parte, el Sistema del Tratado Antártico (STA) firmado en 1959, el cual dividió la Antártida entre varios países, todavía no ha logrado asegurar la cooperación global en los temas que conciernen la protección medioambiental. En cambio, muchos países pusieron en marcha misiones científicas con el fin de enarbolar sus propias banderas sobre el continente helado. Para ilustrar estas maniobras internacionales, 23 países han adjudicado nombres a un total de 37.557 localidades. Esta situación ha permitido que el turismo, la pesca y los proyectos de bioprospección avancen, amenazando de esta forma al continente a causa de la actividad humana. Entre los años 2013 y 2014, cerca de 28.000 turistas visitaron el continente.

argentinian-station-277430_1920De hecho, la mayoría de las personas piensan que la Antártida es un entorno completamente prístino. Si no hay pueblos indígenas, sólo pingüinos y albatros que viven lejos de los peligros que enfrentan los animales salvajes en otros continentes, ¿por qué debemos preocuparnos por el continente? De acuerdo con Peter Beggs, “en la actualidad es obvio y alarmante que somos una especie que depende del hielo”. Se considera a la Antártida como un regulador para nuestro planeta. El derretimiento del hielo primero sería responsable por el aumento del nivel del mar y, por lo, tanto amenazaría las islas pequeñas y los territorios costeros. Pero el papel de la Antártida podría ser mucho más importante. Las masas antárticas de aire afectan la circulación de los océanos, las corrientes rápidas, y podrían estar vinculadas a fenómenos extremos como los períodos de frío extremo, las olas de calor y las sequías. Es un impacto enorme que debería convencer a la comunidad global para que cuide la Antártida.

De esta forma, la Antártida desempeña un papel crucial para lograr el desarrollo sostenible. Por lo tanto, debe ser protegida para garantizar que nuestro planeta está bien reglamentado. Teniendo en cuenta la situación especial del continente, garantizar su futuro sólo será posible si se cuenta con la cooperación internacional. Aumentar el número de las áreas ecológicamente protegidas debe ser una prioridad para lograr preservar la Antártida. Además, debido a que la protección del medio ambiente no conoce fronteras, todas las medidas que se tomen alrededor del mundo también contribuirán a salvar la Antártida.

Para obtener más información sobre el tratado internacional sobre la Antártida, visite: https://www.weforum.org/agenda/2017/03/antarctica-claimed-unprotected-environment

 

penguins-429136_1920Who will save Antarctica?

 

For so long dismissed as nothing more than a hostile and frozen desert, Antarctica is finally recognized as the continent which will determine the fate of the world” stated Peter Beggs, Chief executive of Antarctica New Zealand, before an audience of 150 leading scientists during the opening session of the Antarctica Conference, in New Zealand earlier this week. Over the last few years, scientific research about Antarctica and its global impact have brought to light evidence as to how important it is for humankind to protect this frozen desert.

Antarctica is currently getting greener, researchers explain. Sadly, they are not speaking about the environment. Indeed, ice is melting and snow coverage is shrinking, allowing visitors to discover every year more and more green spaces without any ice or snow. And figures are alarming. By late March this year, the ice had reached its lowest level of the past 40 years. This could be due to a series of storms at the end of last year that brought warm air and strong wind, melting 75.000 square kilometers of ice per day! According to the World Meteorological Organization (WMO), both the Arctic and Antarctica are warming twice as fast as the rest of the world. While the global community is looking for solutions to combat global warming, bold actions concerning polar territories should be a priority.

glacier-277425_1920However, regarding the specific status of Antarctica, acting seems difficult at the international level. First, even though Antarctica is a pristine environment, only 1.5% of its surface is environmentally protected. Moreover, the International Antarctic Treaty System (ATS) signed in 1959, dividing Antarctica between several countries, has not yet managed to achieve global cooperation on environmental protection issues. Instead, many countries initiated scientific missions to fly their national flag over the iced continent. Illustrating these international moves, 23 countries have assigned a total of 37.557 places names. This situation has enabled tourism, fishing and bioprospecting to gain ground, thereby threatening the continent through human activity. In 2013-2014, nearly 28.000 tourists landed on the continent.

argentinian-station-277430_1920Indeed, most people think of Antarctica as a completely pristine environment. If there are no indigenous people, only penguins and albatrosses living far away from the dangers faced by wildlife on other continents, why should we worry about the continent? According to Peter Beggs, “it is now alarmingly obvious that we are an ice-dependent species”. Antarctica is seen as a regulator for our planet. Ice melting first would be responsible for sea level rise, and thereby threaten small islands and coastal territories. But the role of Antarctica could be much more important. Antarctic air masses affect ocean circulation, jet stream, and could be linked to extreme phenomena such as cold spell, heat waves and droughts. A huge impact that should convince the global community to take care of Antarctica.

Thus, Antarctica plays a key role on the road to sustainable development. It should therefore be protected to ensure that our planet is well regulated. Considering the special status of the continent, ensuring its future will only be possible through international cooperation. Increasing the establishment of environmentally protected areas should be a priority in the quest to preserve Antarctica.  Moreover, because environmental protection knows no borders, every action around the world will also contribute to save Antarctica.

To learn more regarding the international treaty on Antarctica, please, visit: https://www.weforum.org/agenda/2017/03/antarctica-claimed-unprotected-environment

¿Como llegar a la seguridad alimentaria para el 2030?

Con la inseguridad alimentaria, debemos añadir la inseguridad económica”, expresó Antonio Guterres, Secretario-General de los Naciones Unidas, durante la reunión de alto nivel sobre el Cambio Climático y el Agenda para el Desarrollo Sostenible en el marzo 2017, para explicar porque la seguridad alimentaria para todos es una prioridad.

Entonces, más de 790 millones de personas en el mundo todavía no tienen acceso regular a los alimentos, amenazando sus vidas, desafiando la estabilidad, y subiendo la migración. Para asegurar nadie se queda atrás, la comunidad global decidió hacer de la seguridad alimentaria una prioridad, creando un objetivo específico en el Agenda de las Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible 2030 (SDG2).  ¿Pero que significa la seguridad alimentaria? Según la Organización para la Alimentación y la Agricultura la seguridad alimentaria es “un estado en el cual todas las personas gozan, en forma oportuna y permanente, de acceso físico, económico y social a los alimentos que necesitan, en cantidad y calidad, para su adecuado consumo y utilización biológica, garantizándoles un estado de bienestar general que coadyuve al logro de su desarrollo”. En otras palabras, algunos aspectos de la seguridad alimentaria incluyen la disponibilidad alimentaria, el acceso a los alimentos, la utilización de los alimentos y la estabilidad alimentaria.

fruits-2431861_1920¿Así que cuales son los desafíos para lograr la seguridad alimentaria? Primero, la inseguridad alimentaria afecta principalmente los países en desarrollo, en África o en Asia. Aunque el Sudan del Sur ya no está sufriendo de hambruna, la seguridad alimentaria está lejos de alcanzar, explica la FAO en un reciente reporte. Además, las personas viviendo en áreas rurales son los más expuestas a la inseguridad alimentario a causa de un acceso limitado a los alimentos y los recursos finánciales. Entre las más vulnerables personas, 50% de las personas afectadas por la inseguridad alimentaria son pequeños propietarios. En el futuro, el cambio climático se espera que amenazar la seguridad alimentaria, a través de la aumentación de los eventos climáticos, y golpeara las comunidades peores primero. Al mismo tiempo, una aumentación de la población, la urbanización y la evolución de los hábitos alimentarios son fenómenos que han ayudado crecer la inseguridad alimentaria.

A pesar de esta amenaza, numerosas soluciones existen, y pueden poner fin al hambre para el 2030. Gracias a las nuevas tecnologías, se parece hoy posible aumentar la productividad de las culturas, o endurecer la resiliencia al cambio climático sin dañar al ambiente. Durante el Fórum de las Naciones Unidas sobre Ciencia, Tecnología e Innovación (STI Forum) que tuvo lugar en el mayo de 2017, un reporte fue publicada por el Secretario-General, promoviendo la innovación y la seguridad alimentaria. El reporte explica que los organismos mejorado genéticamente no se podría aumentar rendimientos si las restricciones cómo baja fertilidad no están superando.  El reporte insiste en una mejora administración del suelo para aumentar los rendimientos y preservar las tierras. Otra solución averiguada en el reporte es la promoción de las tecnologías de irrigación, para salvar agua, pero también mejorar el acceso para todos. En una era de revolución digital el reporte finalmente anima el uso del grandes datos para desarrollar las técnicas de precisión agrícolas, y preservar los recursos naturales.

peasantry-1037227_1920.jpgCon una población que se espera que alcance 8.6 billones de personas para el 2030, la seguridad alimentaria aparece como uno de los más importantes desafíos a venir. Soluciones están disponibles para poner fin al hambre en el mundo. Con la ayuda de las tecnologías, estamos hoy capaz de desarrollar resiliencia en contra el cambio climático, aumentar la productividad de las culturas, y usar las tierras sosteniblemente. Sin embargo, solo es con la movilización de todos para financiar y promover el cambio hasta las practicas sostenibles que podremos administrar el desarrollo de los métodos de producción sostenibles.

Para aprender más sobre el Objetivo de Desarrollo Sostenible 2 que tiene por objetivo poner fin al hambre para el 2030, por favor, visite: https://sustainabledevelopment.un.org/sdg2

countryside-2326787_1920How to achieve food security for all by 2030?

“With food insecurity, we must add economic insecurity”, stated Antonio Guterres, Secretary-General of the United Nations during the High-Level Meeting on Climate Change and the Sustainable Development Agenda on March 2017, to describe why ensuring food security for all is a priority.

Indeed, more than 790 million people worldwide still lack regular access to food, threatening life, challenging stability, and encouraging migration. To ensure no one is left behind, the global community decided to make food security a key priority, by making it a specific goal of the 2030 United Nations Agenda for Sustainable Development (SDG2). But what does food security mean? According to the Food and Agriculture Organization (FAO), food security exists when “all people at all times have physical, social and economic access to sufficient safe and nutritious food which meets their dietary needs and preferences for an active and healthy life”. In other words, certain aspects of food security include food availability, access to food, food utilization and food stability.

fruits-2431861_1920So what are the challenges to achieving food security? First, food insecurity affects mainly developing regions, notably Africa and Asia. Even though South Sudan is no longer suffering from famine, food security is far from achieved, explains the FAO in a recent report. Moreover, people in rural areas are the most exposed to food insecurity because of a limited access to food and financial resources. Among the most vulnerable populations, 50% of people affected by food insecurity are smallholders farmers. In the future, climate change is likely to threaten food security through rising climate hazards, and will hit poor communities first. At the same time, an increasing rate of population, urbanization and the evolution of food habits are phenomenon that encourage food insecurity.

Despite these threats, many solutions exist which can end hunger by 2030. Thanks to new technology, it seems now possible to improve crop productivity or strengthen their resilience to climate change without damaging the environment. During the Science, Technology and Innovation Forum of the United Nations (STI Forum) which was held in May 2017, a report was launched by the Secretary-General, promoting innovation for food security. The report first explained that genetically improved organisms might not increase yields if constraints such as low fertility are not overcome. The report therefore insists on better soil management technique to increase yields and preserve the lands. Another key solution ascertained in the report is to promote irrigation technologies, to save water but also to make it available for all. In an era of digital revolution, the report finally encourages the use of big data to develop precision agricultural techniques and preserve natural resources.

peasantry-1037227_1920With a population expected to reach 8.6 billion in 2030, food security appears as one of the greatest challenge to come. Solutions are available to end hunger around the world. With the help of technology, we are now able to develop resilience against climate change, increase crop productivity and sustainably use lands. Nevertheless, it is only with the commitment of all to financing and supporting the shift to sustainable practices that we will manage to develop sustainable production methods.

To learn more about Sustainable Development Goal 2 which seeks to end hunger by 2030 please visit: https://sustainabledevelopment.un.org/sdg2