Semana del clima en la ciudad de Nueva York: El desafío climático

Extraído del blog de la Universidad de Columbia, Estado del Planeta, por Sarah Fecht

 

Es la Semana del Clima en la ciudad de Nueva York. Líderes gubernamentales, empresas y organizaciones no gubernamentales se están reuniendo en la Gran Manzana para dialogar sobre el cambio climático, asistir a eventos (incluyendo unos cuantos organizados por los centros del Instituto de la Tierra), y presionar para tomar acción sobre lo que probablemente es el desafío más apremiante de nuestra generación. Entonces, ¿qué tal si probamos unos cuantos nuevos hábitos ecológicos durante toda una semana? Pruebe introducir estos pequeños ajustes en su estilo de vida y vea si puede incorporar algunos de ellos en su rutina regular. Si usted lo hace y se lo dice a sus amigos, eso podría hacer una gran diferencia…

Día 1: Desconecte los electrodomésticos que no esté utilizando

abstract green energy conceptDurante el primer día, estará matando a los vampiros de la electricidad. Los aparatos electrodomésticos “Vampiros” utilizan electricidad incluso cuando están apagados, y podrían estar agregando un 10 porciento adicional al costo de su factura mensual de electricidad. Para la familia estadounidense promedio, eso equivale a aproximadamente 1.100 kilovatios /hora de energía desperdiciada por año y a casi una tonelada adicional de emisiones de dióxido de carbono por año.

La solución es bastante fácil: Simplemente desconecte estos aparatos cuando no los esté utilizando. Si conecta varios vampiros de energía a una regleta, podría apagarlos todos de una vez. Acabar con los vampiros de la energía tiene una ventaja adicional: podría ahorrarle entre $100 y $200 al año en su factura de electricidad.

Día 2: Ajustar su termostato

Si usted vive en una región caliente, trate de elevar su termostato dos grados. O, si usted vive en una región fría, trate de bajarlo dos grados. Lo más probable es que realmente no note la diferencia, y dado que su calentador o su aire acondicionado tendrán que trabajar menos, usted reducirá tanto su factura de servicios públicos como su huella de carbono. Energy Star ha estimado que en los días calurosos, el subir el termostato sólo dos grados y usar un ventilador puede reducir los costos del aire acondicionado hasta en un 14 por ciento durante todo el verano. Dejar que su casa se caliente un poco más en los días de verano y que esté un poco más fría durante las noches de invierno podría ahorrarle $180 anuales.

Día 3: Deshágase de las botellas plásticas de bebidas

Plastic recycling - wasteEn 2007, los Estados Unidos quemaron un estimado de 32 a 54 millones de barriles de petróleo en la producción de botellas plásticas para agua, resultando en millones de toneladas de emisiones de carbono. Y eso sin contar las botellas de bebidas gaseosas y de otras bebidas, o las emisiones que provienen del transporte de esas bebidas hasta las máquinas expendedoras o a las tiendas de conveniencia locales. Traer su propia botella de agua reutilizable y rellenarla durante todo el día le ayudará a ahorrar dinero, a reducir las emisiones de carbono y a enviar menos basura a los vertederos o a la naturaleza.

Día 4: Sustituya cinco bombillas incandescentes por otras energéticamente eficientes

Las bombillas Energy Star utilizan un 75 por ciento menos de electricidad que las bombillas incandescentes, lo que significa un 75 por ciento menos de emisiones de carbono por lámpara. Son más caras que las bombillas tradicionales, pero le ahorrarán mucho dinero a largo plazo: Energy Star estima que reemplazar las cinco bombillas que usted utiliza más frecuentemente por bombillas de bajo consumo podría reducir su factura de electricidad en $70 anuales y podrían durarle hasta 10 veces más que las bombillas tradicionales.

Día 5: Evite la carne por un día

Dish of vegetarian food with vegetablesLa agricultura genera el nueve porciento de las emisiones de gases de efecto invernadero de los Estados Unidos. Esos gases se desprenden del estiércol y de los fertilizantes, de las máquinas que se utilizan para plantar y cosechar los cultivos, y de los traseros del ganado, principalmente del ganado vacuno. Y, debido a que los animales no son particularmente buenos convirtiendo sus alimentos vegetales en calorías, la carne tiene una huella de carbono mucho mayor que la de los alimentos vegetales. De acuerdo a un estudio, las dietas que dependen en gran medida de los productos cárnicos producen casi el doble de las emisiones de gases de efecto invernadero que las dietas vegetarianas o las veganas. Si usted actualmente es un gran devorador de carne, si evita la carne durante un día a la semana podría reducir sus emisiones en ¡385 libras por año!

Día 6: No conduzca su vehículo durante un día

Todos sabemos que nuestros coches son una fuente enorme de contaminación de carbono. El vehículo de pasajeros promedio anualmente expulsa cerca de cinco toneladas de dióxido de carbono hacia el espacio, por lo que renunciar a conducir su vehículo es una de las mejores cosas que puede hacer para combatir el cambio climático. Durante el sexto día, intente no conducir su coche. En vez de eso, trate de caminar, andar en bicicleta o tomar el transporte público, y utilice ese tiempo para leer un libro, póngase al día con su correo electrónico, vea un programa de televisión, o disfrute de otras actividades ¡que no puede hacer mientras conduce! Y a largo plazo, cuando sea hora de reemplazar su coche, considere invertir en un vehículo híbrido o eléctrico.

Día 7: Comuníquese con sus gobiernos local y estatal

De acuerdo, técnicamente, este desafío no reducirá su huella de carbono, pero al hacer que sus representantes sepan que usted quiere que tomen en serio el cambio climático puede hacer una diferencia. “Los gobiernos locales desempeñan un papel central en varios aspectos relacionados con la solución climática”, dice Michael Gerrard, de la Universidad de Columbia. “Ellos establecen los códigos de construcción. La mayor parte de la energía se consume en los edificios, por lo que la eficiencia energética en la construcción y operación de los edificios es muy importante”. Los gobiernos locales también pueden determinar los códigos de zonificación que pueden o no allanar el camino para el transporte público, y pueden optar por comprar flotas de vehículos gubernamentales eléctricos y de alta eficiencia energética, indica.

Consulte aquí la manera de entrar en contacto con sus representantes estatales y locales.


Climate Week NYC: The Climate Challenge

 

Extracted from Columbia University’s State of the Planet Blog by Sarah Fecht|

It’s Climate Week in New York City. Government leaders, businesses, and NGOs are gathering in the Big Apple to talk about climate change, attend events (including a few hosted by Earth Institute centers), and push for action on what is arguably the most pressing challenge of our generation.

So, how about trying out a few environmentally friendly new habits for a whole week? Try out these little lifestyle tweaks, and see if you can incorporate some into your regular routine. If you do them and tell your friends, it could make a big difference…

Day 1: Unplug the appliances you’re not using

abstract green energy conceptFor the first day, you’ll be slaying energy vampires. “Vampire” appliances use electricity even when they’re turned off, and they could be adding an extra 10 percent to the cost of your monthly electricity bill. For the average American household, that’s about 1,100 kilowatt hours of energy wasted per year, and nearly an extra ton of carbon dioxide emissions per year.

The solution is pretty easy: Just unplug these things when you’re not using them. If you plug multiple energy vampires into one power strip, you could turn them all off with the flip of a switch. Taking out energy vampires has an added bonus: it could save you $100 to $200 a year on your electric bill.

Day 2: Tweak your thermostat

If you live in a hot region, try raising your thermostat by two degrees. Or, if you live in a cool region, try turning it down by two degrees. Chances are you won’t really notice the difference, and because your heater or air conditioners will have to work less, you’ll reduce both your utilities bill as well as your carbon footprint. Energy Star estimates that on hot days, turning up the thermostat by just two degrees and using a fan can lower air conditioning costs by up to 14 percent throughout the summer. Letting your house get a little bit hotter in on summer days and a little bit colder during winter nights could potentially save you $180 per year.

Day 3: Ditch your plastic beverage bottles

Plastic recycling - wasteIn 2007, America burned an estimated 32 to 54 million barrels of oil to produce plastic water bottles, resulting in millions of tons of carbon emissions. And that’s not even counting soda and other beverage bottles, or the emissions that come from transporting those drinks to your local vending machine or convenience store. Bringing your own reusable water bottle and refilling it throughout the day will help you save money, cut carbon emissions, and send less trash to landfills or nature.

Day 4: Replace five incandescent lightbulbs with energy-efficient ones

Energy Star light bulbs use 75 percent less electricity than incandescent bulbs, which means 75 percent fewer carbon emissions per lamp. They’re more expensive than traditional bulbs, but they’ll save you a bundle in the long run: Energy Star estimates that replacing the five light bulbs you use most often with energy efficient bulbs could cut your electricity bill by $70 a year, and could last up to 10 times longer than the traditional kind.

Day 5: Go meat-free for a day

Dish of vegetarian food with vegetablesAgriculture generates nine percent of the U.S.’s greenhouse gas emissions. Those gases vent off of manure and fertilizers, the machines used to plant and harvest crops, and the rear-ends of livestock, mainly cattle. And because animals aren’t particularly great at converting their plant-based food into calories, meat has a much larger carbon footprint than plant-based foods. According to one study, diets heavy in meat products produce nearly double the greenhouse gas emissions than vegetarian or vegan diets. If you’re currently a heavy meat eater, going meat-free for one day a week could slash your emissions by 385 pounds a year!

Day 6: Take a day off from driving

We all know our cars are a huge source of carbon pollution. The average passenger vehicle spews about five tons of carbon dioxide into the skies each year, which is why giving up your car is one of the best things you can do to fight climate change. For Day 6 try not to drive your car. Try walking, biking or taking public transportation instead, and use the time to read a book, catch up on email, watch a tv show, or enjoy other activities that you can’t do while driving! And in the long-run, when it’s time to replace your car, consider investing in a hybrid or electric vehicle.

Day 7: Contact your local and state governments

Ok, this challenge won’t technically reduce your carbon footprint, but letting your representatives know that you want them to take climate change seriously can make a difference. “Local governments play a central role in several aspects of the climate solution,” says Michael Gerrard of Columbia University. “They set the building codes. Most energy is consumed in buildings, and so the energy efficiency of building construction and operations is extra important.” Local governments can also determine the zoning codes that may or may not pave the way for public transportation, and can choose to buy fleets of electric and high-efficiency government vehicles, he says.

Find out how to contact your state and local representatives here.

Anuncios

Por qué puede la inversión de impacto ser una herramienta eficaz para el desarrollo social

jenna_headshotPor Jenna Giandoni, bloguera invitada de GRT, investigadora de GFDD y autora de Impact Investing in the Dominican Republic

En abril de este año, la Global Foundation for Democracy and Development organizó y moderó la mesa redonda titulada Por qué la inversión de impacto puede ser una herramienta eficaz para el desarrollo social en el Foro de políticas de la sociedad civil del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional . Como ponente principal, tuve el honor de exponer los resultados de mi investigación, realizada en la República Dominicana, sobre las inversiones de impacto. En noviembre, cuando visite la República Dominicana, tendré la oportunidad de presentar las conclusiones a públicos que no sólo se interesan en entender el universo de la inversión de impacto, sino que también tienen la intención de poner en práctica esta información que tiene posibilidades de impulsar el desarrollo económico de una forma ecológica y socialmente sólida.

Depositphotos_39530373_l-2015

A través de mi investigación y profesión en el campo del desarrollo internacional y de las energías renovables, continúo promoviendo las inversiones de impacto y la necesidad de implementar un criterio de triple resultado. La inversión de impacto y el papel que esta estrategia de inversión debería desempeñar en los países en desarrollo, específicamente en la República Dominicana, es un concepto que podría alterar significativamente el destino no sólo de los individuos en los países en desarrollo, sino también del país a nivel macroeconómico. Las empresas mencionadas en mi investigación fueron identificadas a través de un proceso de divulgación mientras trabajaba como investigadora en la República Dominicana. Las empresas representan un abanico más amplio de compañías que podrían beneficiarse de las inversiones de impacto, que operan principalmente en el sector de medioambiente, un sector bastante relegado en la estrategia tradicional de inversión. Estas empresas sirven para vislumbrar el mundo de las energías renovables y de la agricultura sostenible en la República Dominicana, al tiempo que ofrecen una perspectiva sobre el potencial de la inversión de impacto en todo el país y a nivel global.

Dicho esto, examinemos brevemente la inversión de impacto. Según la Global Impact Investing Network (GIIN), la inversión de impacto incluye “las inversiones realizadas en empresas, organizaciones y fondos con la intención de generar un impacto social y medioambiental cuantificable junto a un retorno financiero”. Marguerite H. Griffin del Northern Trust, clasifica aún más a los inversionistas de impacto en tres categorías: impacto primero, inversión primero y catalizador primero. Esencialmente, lo que estimula a los inversionistas de impacto primero es la maximización del impacto, mientras que los inversionistas de inversión primero están interesados ​​principalmente en los rendimientos del mercado o en una tasa mayor para su inversión. Los inversionistas de catalizador primero son los inversores que buscan aportar o invertir en alianzas para establecer la industria y la infraestructura para la inversión de impacto.

Debido a la esperada transferencia de US$30 billones durante las próximas décadas a manos de aquellos que tienen un enfoque de inversión diferente en comparación con sus predecesores, la inversión de impacto está recibiendo mucha más atención a fin de prepararse para esta transferencia de riqueza y de ideología. Afortunadamente, los fondos de impacto ofrecen rendimientos a tasas de mercado y superiores, según se cuantifican frente a fondos comparativos de inversión sin impacto.

Las inversiones de impacto no sólo están recibiendo atención por parte de los países desarrollados. Muchas organizaciones como la Corporación Financiera Internacional (IFC por sus siglas en inglés) han comenzado a realizar inversiones de impacto en los países en desarrollo, tales como la República Dominicana. En diciembre de 2012, la IFC emitió Bonos Taíno a 5 años y al 10,5%, lo que representa la primera inversión en la República Dominicana de un inversionista internacional con calificación triple A. De nuevo, en 2016, la IFC emitió Bonos Taíno a 6,5 años y al 8,75% para ayudar al desarrollo de microempresas. Otras organizaciones e instituciones financieras, tales como la Corporación de Inversiones Privadas en el Extranjero (OPIC), han manifestado su intención de seguir su ejemplo con futuras inversiones en países de América Latina y del Caribe, específicamente en el sector de medioambiente. Los emprendedores en el área de medioambiente, tales como los que operan en los sectores sostenibles de la agricultura, el ecoturismo y la energía renovable, pueden tener un impacto positivo en el medio ambiente. Los modelos de negocios de estas empresas incluyen un enfoque ambiental, ya que reconocen la gravedad del cambio climático, y tienen el deseo de minimizar los efectos ambientales asociados con la actividad humana.

Beach DR

La República Dominicana, al igual que muchos países en desarrollo, es extremadamente vulnerable a los efectos del cambio climático. El Informe de Evaluación de USAID sobre la Vulnerabilidad al Cambio Climático  describe la vulnerabilidad de islas como la República Dominicana al cambio climático, sirviendo como advertencia para los encargados de formular políticas y para el sector privado que tradicionalmente han desatendido los aspectos de índole medioambiental, especialmente en el sector empresarial. El resultado de estos impactos podría tener efectos abrumadores para las poblaciones locales y la comunidad internacional. Por ejemplo, se espera que los huracanes aumenten en los próximos años, tal como continuamos presenciando en los últimos meses. La revista Nature y el Departamento de Energía de los Estados Unidos han confirmado que los huracanes más fuertes en la región del Caribe probablemente se volverán aún más intensos como resultado del calentamiento global. A medida que el nivel del mar sube, áreas que alguna vez estuvieron secas ahora se encuentran debajo del agua en la República Dominicana y los pescadores locales observan los efectos del cambio climático a medida que ven que los manglares desaparecen y que las inundaciones aumentan. Además, la ineficiencia de las prácticas agrícolas en todo el país en relación con el uso de fertilizantes afecta a toda la industria pesquera, ya que el aumento de la escorrentía en el sistema fluvial mata los arrecifes de coral que protegen a los peces más pequeños. También, se prevén temperaturas más altas en la República Dominicana debido al cambio climático, e incluso los cambios más leves en las temperaturas podrían tener efectos drásticos que abarcan un sinnúmero de industrias, incluyendo pero no limitándose a la agricultura, la energía, la salud, el turismo y el desarrollo de la infraestructura.

Wind Farms DR

No teman. No todo es pesimismo y tristeza. La inversión de impacto ofrece una solución integral para el cambio climático. Las empresas mencionadas en mi investigación incluyen productores sostenibles de lácteos, tilapia y cacao además de granjas solares y eólicas. Son estos tipos de empresas las que han reconocido su responsabilidad de mantener un equilibrio en el ecosistema sin sacrificar sus ganancias financieras. Son empresas pioneras que allanan el camino, definiendo y dando forma a lo que será el futuro del sector empresarial. Porque si continuamos por el camino actual, realizando inversiones sin tomar en consideración su impacto social y medioambiental, realmente estaremos perdidos como especie. El mundo va a sobrevivir, pero este es nuestra hora de asumir la responsabilidad y de apoyar a estas prósperas empresas. Ahora es el momento de invertir, de realizar inversiones de impacto.

Descubra la forma de hacerlo aquí: Four Ways to Get Involved with Impact Investing

Para inversionistas, asesores y administradores de fondos: GIIN’s Impact Base


Why Impact Investment Can Be an Effective Tool for Social Development

jenna_headshotBy GRT Guest Blogger Jenna Giandoni, GFDD Fellow and Author of Impact Investing in the Dominican Republic

In April of this year, the Global Foundation for Democracy and Development organized and moderated the panel, Why Impact Investment Can Be an Effective Tool for Social Development, at the World Bank Group/IMF Civil Society Policy Forum. As a keynote speaker, I had the honor of presenting my research on impact investing conducted in the Dominican Republic. In November, while visiting the Dominican Republic, we will be fortunate enough to present the findings for audiences not only interested in understanding the world of impact investing but also who have the intention of applying this information that has the potential to advance economic development in an environmentally and socially sound way.

Depositphotos_39530373_l-2015

Through my research and continued profession in the international development and renewable energy sectors, I continue to promote impact investments and the necessity for implementing a triple bottom line approach. Impact investing and the role this investment strategy should play in developing countries, specifically the Dominican Republic, is a concept that could significantly alter the fate of not only individuals in developing countries but of the country at a macroeconomic level, as well. The highlighted companies in my research were identified through outreach while working as a Fellow in the Dominican Republic. The businesses represent a larger array of companies that could benefit from impact investments, primarily operating in the environmental sector, a sector widely neglected in traditional investment strategy. These businesses serve as a glimpse into the world of renewable energy and sustainable agriculture in the Dominican Republic, while offering insight into the potential of impact investing throughout the country and the globe.

With that said, let us briefly examine impact investing. According to the Global Impact Investing Network (GIIN), impact investing includes “investments made into companies, organizations, and funds with the intention to generate measurable social and environmental impact alongside a financial return”. Marguerite H. Griffin of Northern Trust further categorizes impact investors into three categories: impact first, investment first, and catalyst first. Essentially, impact first investors are driven by maximization of impact, whereas investment first investors are primarily interested in market-rate or premium returns on their investment. Catalyst first investors are investors who seek to give or invest in collaborations to build the impact investing industry and infrastructure.

Because of the expected US$30 trillion transfer of wealth expected over the next several decades into the hands of those who have a different approach to investing compared to their predecessors, impact investing is receiving far more attention in order to prepare for this transfer of wealth and ideology. Fortunately, impact funds provide market rate returns and above as measured against comparative non-impact investment funds.

Impact investments are not only receiving attention in developed countries. Many organizations such as the International Finance Corporation (IFC) have begun to make impact investments in developing countries such as the Dominican Republic. The IFC issued 5-year 10.5% Taino Bonds in December 2012, representing the first domestic placement by an international triple-A rated issuer in the Dominican Republic. Again in 2016, the IFC issued 6.5 year 8.75% Taino Bonds to assist the development of microenterprises. Other organizations and financial institutions, such as the Overseas Private Investment Corporation (OPIC), have stated their intent to follow suit with future investments in Latin American and Caribbean nations, specifically in the environmental sector. Environmental entrepreneurs, such as those operating in sustainable agriculture, ecotourism, and renewable energy, can all have a positive impact on the environment. These businesses have an environmental focus incorporated into their business model, recognizing the severity of climate change, and have a desire to minimize the environmental effects associated with human activity.

Beach DR

The Dominican Republic, like many developing countries, is extremely vulnerable to the effects of climate change. USAID’s Climate Change Vulnerability Assessment Report outlined the vulnerability of islands such as the Dominican Republic to climate change, serving as a warning for policy makers and the private sector that have historically neglected environmental considerations, especially in the business sector. The result of these impacts could have overwhelming effects on local populations and the international community. Hurricanes, for example, are expected to increase in the coming years as we have continued to witness in recent months. The journal, Nature, and the US Department of Energy further confirmed that stronger hurricanes in the Caribbean region are likely to grow even more intense as a result of global warming. As sea levels rise, areas that were once dry are now under water in the Dominican Republic and local fishermen observe the effects of climate change as they watch mangroves disappear and flooding increases. Additionally, inefficient farming practices throughout the country in relation to fertilizer usage affect the entire fishing industry as increased runoff into the waterway system kills coral reefs which protect smaller fish. Higher temperatures are also predicted in the Dominican Republic due to climate change and even the slightest changes in temperature could have drastic effects spanning across countless industries including but not limited to agriculture, energy, health, tourism, and infrastructure development.

FWind Farms DRear not. It is not all doom and gloom. Impact investing provides a comprehensive solution to climate change. The businesses highlighted in my research include sustainable dairy, tilapia, and cacao businesses along with solar and wind farms. It is these types of businesses that have recognized a responsibility to maintain a balance in the ecosystem while not sacrificing financial gain. They are pioneers leading the way, carving in stone, shaping what will be the future of the business sector. For if we continue down the current destructive path, making investments with no consideration for social and environmental impact, we will truly become lost as a species. The world will survive, but it is our time to take responsibility and support these burgeoning businesses. The time is now to invest, impact invest.

Find out how here: Four Ways to Get Involved with Impact Investing

For investors, advisors, and fund managers: GIIN’s Impact Base

 

Cambiando de estrategia y de motores: uso de vehículos eléctricos para salvar al planeta y sus habitantes

Por el gerente de programas y relaciones externas de GFDD ante la ONU, Marc Jourdan

electric-car-1458836_1920En caso de que no lo hubiera escuchado antes, el nuevo presidente francés, Emmanuel Macron, anunció hace dos semanas que su país ¡pondrá fin a la venta de automóviles a gasolina o diésel a más tardar en el año 2040!

Este cambio de posición se produce después de las declaraciones relacionadas con este tema emitidas por países tales como Noruega, que busca efectuar la transición plena a la venta de vehículos eléctricos antes del año 2025, los Países Bajos, que se encuentra discutiendo una ley similar, y la India, que quiere convertirse en una nación cuya totalidad de vehículos automotores sea eléctrica a más tardar en 2030.

Entonces, ¿cuál es la razón por la que todos estos países están cambiando repentinamente hacia los automóviles eléctricos? Además de los argumentos medioambientales defendidos por los países arriba mencionados y signatarios del reciente Acuerdo de París sobre el cambio climático, también existen importantes razones relacionadas conla salud pública, incluyendo el hecho de que la población mundial está aumentando rápidamente (la ONU estima que la población mundial alcanzará los 9,8 mil millones en 2050, y 11,2 mil millones en 2100, de los 7,6 mil millones en la actualidad). En 2016, las Naciones Unidas estimaba que el 54,5 por ciento de la población mundial vivía en asentamientos urbanos y prevé que las áreas urbanas alojarán al 60 por ciento de la población mundial en el año 2030 (esto significa que una de cada tres personas vivirá en las ciudades). Esto tendrá un impacto importante en la contaminación del aire, un problema con el que los países en proceso de industrialización rápida, como India y China, enfrentan a diario. China, en particular y como veremos a continuación, es quien marca el rumbo en términos de la evolución del mercado de vehículos eléctricos.

Pero, ¿qué tan grande es el impacto ambiental del sector del transporte? El Banco Mundial informa que la industria del transporte produce alrededor del 23 por ciento de las emisiones globales de CO2 a partir de la quema de combustible. También es el sector con el crecimiento más acelerado en el consumo de combustibles fósiles y la fuente de emisiones de CO2 de más rápido crecimiento. Con la acelerada urbanización en los países en desarrollo, el consumo de energía y las emisiones de CO2 por parte del área del transporte urbano aumentan rápidamente.

En China el tema es muy preocupante ya que un estudio del Banco Mundial sobre 17 ciudades de ese país muestra que China observó que el consumo de energía en el transporte urbano y las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) han crecido entre 4 y 6 por ciento al año en las principales ciudades como Pekín, Shanghai, Guangzhou y Xi’an. En la capital de China, Pekín, el tema de la contaminación del aire en realidad está ahogando lentamente a sus ciudadanos y a la economía, ya que la concentración de partículas de PM 2,5 de la ciudad –las que son lo suficientemente pequeñas para penetrar profundamente en los pulmones y entrar en el torrente sanguíneo- alcanzó recientemente los 505 microgramos por metro cúbico (la Organización Mundial de la Salud recomienda un nivel seguro de 25). El recrudecimiento de la contaminación del aire también ha ocasionado la cancelación de vuelos, ha cerrado carreteras, e incluso evitado que los turistas visiten la Ciudad Prohibida de Pekín cuando cerró sus puertas, ¡impidiendo que 11.200 personas visitaran el lugar!

Entonces, ¿hasta qué punto se generalizará el uso de los vehículos eléctricos (VE) para combatir estos problemas? Existe la creciente convicción de que los VE representan el futuro de los automóviles. La revista Forbes informó recientemente que los costos de la tecnología han disminuido significativamente, dado que el costo de las baterías es aproximadamente el 20% de lo que era hace cinco años. Junto con las innovaciones tecnológicas y la importante capacidad de las nuevas baterías que entran en funcionamiento en China, esto es un buen augurio para que los precios bajen de nuevo. A nivel de la infraestructura, las estaciones de recarga también están siendo instaladas ampliamente a través de China, los Estados Unidos y en otros de los principales países alrededor del mundo. Por último, los costos de operación de los VE son más bajos que los de los vehículos que funcionan con gasolina, incluso considerando los precios actuales del petróleo. A medida que los costos de la tecnología hacen que el precio inicial de los VE sea menor, la paridad de precios con los vehículos a gasolina y los menores costos operativos, plantean un argumento económico convincente a favor de los vehículos eléctricos. Y China está tomando el liderazgo en este tema.

Dado que es el país más poblado del mundo y que espera contar con más de un tercio de las 600 mayores megápolis del mundo a más tardar en el año 2025, China ya se ha adelantado a otros países. En 2016 se vendieron 507.000 VE en China, lo que representa un 53% más que en 2015. Mientras tanto, 222.200 VE fueron vendidos en Europa, un aumento del 14%, y en los Estados Unidos se vendieron 157.130 unidades, lo que significa un aumento del 36% con respecto al año anterior.

climate-change-2254711_1920En el ámbito del medio ambiente, un tema que debe superarse en esta rápida generalización de los nuevos vehículos es el hecho de que la elevada proporción de vehículos eléctricos hará que la producción de electricidad adicional que requiere se incremente de manera sustancial. Ante la falta de coordinación por parte de los países, esto podría ejercer una importante presión sobre la infraestructura de la red eléctrica. La Comisión de la Unión Europea informa que, incluso entre los países que poseen una cuota similar de energías renovables, las estrategias de gestión para adecuar la recarga de un gran número de vehículos eléctricos pueden ser muy diferentes, dependiendo de los tipos de energía renovable y la generación tradicional de energía en cada país. Dicho esto, la Comisión de la Unión Europea también ha confirmado que las emisiones de CO2 que se evitan en el sector del transporte por carretera superan el incremento en las emisiones provocadas por la generación de electricidad. De hecho, esto podría resultar en una reducción neta de 255 megatoneladas de CO2 en 2050, una cantidad equivalente a alrededor del 10% del total de las emisiones provenientes de todos los sectores para ese año en la región.

Por último, en relación al beneficio para la salud pública, las emisiones del sector del transporte por carretera se producen a nivel del suelo y generalmente en áreas donde las personas viven y trabajan, como las ciudades y pueblos, lo que significa que gran parte de la población se encuentra expuesta a ellas. Por el contrario, las centrales eléctricas, en general, se encuentran situadas fuera de las ciudades, en zonas menos pobladas. A causa de esta exposición más baja, un cambio de las emisiones del sector del transporte por carretera hacia el sector de generación de energía puede, por lo tanto, ser beneficioso para la salud.

Aunque están comenzando a contribuir a aliviar la crisis inmediata de la contaminación del aire que padecen países como China e India, los VE sólo son una de las formas en que podemos avanzar hacia una economía más eficiente en el uso de los recursos y hacia un sistema de transporte sin emisiones de carbono para combatir eficazmente el cambio climático. El reemplazo de vehículos que funcionan con gasolina por vehículos eléctricos puede contribuir a reducir las emisiones, aunque cuánto beneficiará al medio ambiente dependerá en gran medida de la fuente que se utilice para recargar los vehículos: ya sea energía renovable, energía nuclear o combustibles fósiles. El reemplazo de la flota de vehículos urbanos no resolverá todos los demás problemas relacionados con el transporte, incluyendo la congestión del tráfico y la demanda de infraestructura vial que va en aumento. De acuerdo a la propuesta de la comunidad internacional durante el reciente Foro Político de Alto Nivel de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible 2017, debemos lograr una “transformación sistemática” que incluya a los biocombustibles renovables, una evolución hacia el transporte público y cambios en el uso de nuestros sistemas de transporte.


Shifting Gears and Engines: Deploying Electric Vehicles to Save the Planet and its People

By Marc Jourdan, GFDD UN Programs & Outreach Manager

electric-car-1458836_1920In case you hadn’t heard, new French President Emmanuel Macron announced two weeks ago that his country will end the sale of gas or diesel-powered cars by 2040!

This move follows related announcements by countries such as Norway, which seeks to fully transition to the sale of electric vehicles by 2025, the Netherlands, which is debating a similar law, and India, which wants to become a fully EV nation by 2030.

So why are all these countries suddenly switching to plug-in cars? In addition to the environmental arguments advocated for by the above-mentioned signatory countries of the recent Paris Agreement on climate change, there are also important public health reasons, including the fact that the world population is rapidly increasing (the UN estimates the world population to reach 9.8 billion in 2050, and 11.2 billion in 2100 from 7.6 billion today). In 2016, the UN estimated that 54.5 percent of the world’s population lived in urban settlements and by 2030 it foresees that urban areas will house 60 percent of people globally (this means that one in every three people will live in cities). This will have a significant impact on air pollution, an issue which rapidly industrializing countries such as India and China are grappling with on a daily basis. China in particular, as we will see below, is the trend setter in terms of the evolution of the electric vehicle market.

But how big is the environmental impact of the transportation industry? The World Bank reports that transportation produces around 23 percent of the global CO2 emissions from fuel combustion. It is also the industry with the fastest growing consumption of fossil fuels and the fastest growing source of CO2 emissions. With rapid urbanization in developing countries, energy consumption and CO2 emissions by urban transport are therefore increasing rapidly.

In China, the issue is very worrying, as a World Bank study of 17 sample cities in China noted that urban transport energy use and greenhouse gas (GHG) emissions have recently grown between 4 and 6 percent a year in major cities such as Beijing, Shanghai, Guangzhou, and Xi’an. In China’s capital city, Beijing, the issue of air pollution is in fact slowly choking its citizens and the economy, as the city’s concentration of PM 2.5 particles – those small enough to penetrate deep into the lungs and enter the bloodstream – recently hit 505 micrograms per cubic meter (The World Health Organisation recommends a safe level of 25). The worsening air pollution has also grounded flights, closed highways, and even kept tourists from visiting Beijing’s Forbidden City when it closed its doors, preventing 11,200 people from visiting the site!

So, to what extent will electric vehicles (EVs) be rolled out to combat these issues? There is a growing belief that EVs represent the future of automobiles. Forbes magazine recently reported that technology costs have declined significantly, with battery costs approximately 20% of what they were five years ago. Together with technological innovations and substantial new battery capacity coming on stream in China, this bodes well for further price declines. At the infrastructure level, charging stations are also being extensively deployed in China, the United States and other major countries around the world. Finally, EVs have lower operating costs than gas-powered vehicles, even at today’s oil prices. As technology costs drive the initial price of EVs lower, price parity with gas-powered vehicles and lower operating costs will make a compelling economic case for EVs. And China is taking the lead on this.

Being the most populous country in the world and expecting to host over one-third of the world’s 600 largest mega cities by 2025, China has now pulled ahead of other countries. In 2016, 507,000 EVs were sold there, a 53% increase from 2015. Meanwhile, 222,200 EVs were sold in Europe, a 14% increase; and 157,130 units were sold in the United States, a 36% increase from the prior year.

climate-change-2254711_1920At the environmental level, one issue to overcome in this rapid new vehicle deployment is the fact that the high shares of EVs will require significant additional electricity generation. In the absence of coordination by countries this may put significant stress on electricity infrastructure. The EU Commission reports that even between countries with a similar share of renewable energy, management strategies to accommodate the charging of a large number of electric vehicles can be very different, depending on the types of renewable energy and conventional power generation in each country. That being said, the EU Commission has also confirmed that the avoided CO2 emissions in the road transport sector would outweigh the higher emissions from electricity generation. Indeed, a net reduction of 255 megatons of CO2 could be delivered in 2050, an amount equivalent to around 10% of the total emissions from all sectors for that year in the region.

Finally, turning to the public health benefit, emissions from road transport occur at ground level and generally in areas where people live and work, such as cities and towns, meaning that much of the population is exposed to them. In contrast, power stations are generally outside cities, in less populated areas. Because of this lower exposure, a shift of emissions from the road transport sector to the power generation sector can therefore be beneficial for health.

Although they are starting to help alleviate the immediate air pollution crisis experienced in countries like China and India, EVs are just one way in which we can move toward a more resource-efficient economy and decarbonized transportation system to effectively combat climate change. Replacing gas-powered vehicles with electric vehicles can help reduce emissions, although how much it will benefit the environment depends significantly upon the source used to charge vehicles: whether renewable, nuclear power or fossil fuel sources. Replacing the fleet of urban vehicles will not solve all the other transport-related problems which include traffic congestion and increasing demand for road infrastructure. As advocated by the international community during the recent 2017 UN High Level Political Forum on Sustainable Development, we need to achieve “systematic transformation,” that includes renewable biofuels, a shift towards public transport and changes to how we use our transport systems.

 

Observación de Ballenas en la República Dominicana

Por Aireona Bonnie Raschke, 2016 GFDD  Fellow y autora de la Observación de Ballenas en la República Dominicana.

Screen Shot 2017-06-13 at 4.45.19 PM

Mi nombre es Aireona Bonnie Raschke y yo soy la GFDD Fellow 2016, y ahora me encuentro escribiendo hoy para compartir mi experiencia del estudio de investigación que he realizado en la República Dominicana. Actualmente soy una estudiante aspirando a mi Doctorado y me encuentro estudiando Relaciones Humanas con el Medio Ambiente y la percepción en los esfuerzos de conservación. Estas cosas son importantes, porque la conservación de la biología radica en trabajar para preservar un mundo saludable para todos nosotros, pero estos esfuerzos en proteger el medio ambiente puede en ocasiones causar dificultad en la vida cotidiana de las personas. Entender las razones por que las personas entran en conflicto con la conservación del medio ambiente es el primer paso para poder tratar la problemática que enfrenta tantos desafíos.

El trabajo que he realizado para GFDD se acopla perfectamente a esto, porque he investigado sobre las percepciones de la observación de ballenas en la República Dominicana. Yo estaba interesado en trabajar con personas nativas del área que conocen a fondo la industria de la observación de las ballenas; Porque es muy usual que se venda la imagen a organizaciones no gubernamentales (ONG), como Greenpeace y la Fundación de Preservación Animal, como una herramienta que permite el desarrollo económico de las comunidades que habitan en las costas alrededor del mundo, mientras se apoyan otras especies como (Ballenas, Delfines, Marsopas) para su debida conservación atreves de la educación.

Esto suena como una victoria para las personas y el medio ambiente, pero el turismo sufre un impacto negativo a su vez, algunos ejemplos de esto son: sobre población habitacional, incremento en los niveles de delincuencia e incremento en el costo de vida. Datos de habitantes de la zona y sus percepciones ayudan a identificar donde están los problemas que afectan a los locales y a su vez provee un análisis exhaustivo de cómo manejar el problema. Si bien es cierto que la observación de ballenas tiene efectos negativos en la ballena y los delfines, el cambio de comportamiento y socialización entre ellas es más. Estos cambios, a largo plazo entre un periodo de tiempo especifico, tienen un impacto en la habilidad de estos animales reproducirse y sobrevivir. Regularizaciones en la administración de observación de la ballena son necesarias para prevenir que esta forma de turismo afecte a los animales por las personas que vienen a verlo. El apoyo de los habitantes locales a estas regularizaciones son claves para el desarrollo y el mantenimiento de la medida.

Mi estudio busca encontrar los beneficios asociados y los costos a los habitantes locales por la observación de ballenas. Este tipo de información puede apoyar al turismo y ayudar a la ciencia a entender más la relación entre la observación de ballenas y el efecto en los habitantes locales, en especial aquellos que residen en el Caribe, y también la industria de desarrollo que los maneja en la República Dominicana. Segundo, yo he investigado el punto de vista de los habitantes locales que trabajan en la observación de ballenas y de otros profesionales que se dedican a las Marsopas, estudio de cerca los factores que amenazan su habita y las acciones necesarias que se deben tomar para proteger futuras generaciones.

whale coverEn orden para lograr esto, GFDD me ha ayudado a viajar a la Republica Dominicana, en donde he trabajado en colaboración al biólogo Omar Shamir quien me ha ayudado a encontrar participantes para mis estudios en Samana, Bayahibe y Santo Domingo. Durante este tiempo, tuve la oportunidad de entrevistar a operadores de observación de las ballenas, habitantes locales y una variedad de profesionales de distintas áreas, incluyendo oficiales gubernamentales, científicos marítimos e historiadores.

Una vez concluido mis conversaciones con expertos y habitantes locales en este campo, Yo hize mis entrevistas y analicé los códigos de análisis y teoría de interacción social. Los código de análisis ayudan a los científicos a identificar importantes temas basado a entrevistas, interacción teórica social es usada por científicos turísticos como un lapso de tiempo para entender porque y como los habitantes reciben el desarrollo y su impacto en sus comunidades. Esta percepción de la industria nos ayuda a entender como las personas piensan acerca de los beneficios e impactos negativos de la industria en sus comunidades.

En mis entrevistas encontré que la observación de ballenas es una gran industria en el area de Samana, muchas personas hablan de los beneficios de esta industria, pero no logran percibir los impactos negativos de la misma. Los participantes identificaron conflictos sobre la observación de ballenas; Mas sin embargo, los habitantes locales pensaron que era más conveniente invertir en la comunidad por parte de la industria y el gobierno. Algunos operadores de la observación de ballenas, admitieron que hay conflictos sobre regulaciones que fueron adoptadas para proteger la observación de ballenas de daños por terceros. Incluso, hay casos en donde el gobierno y operadores de observación de ballenas están enfrentando dificultad para trabajar juntos en la creación de santuario de ballenas que es donde se concentran la mayor cantidad en la República Dominicana.

Yo tuve la oportunidad de asistir este junio a la conferencia sobre los océanos en Naciones Unidades, en donde los resultados de los beneficios de la observación de ballenas fueron presentados, mientras fue también resaltada la importancia de mejorar las relaciones entre esta actividad y la comunidad. Una de las mejores formas de apoyar la comunidad es educando a las personas sobre la conservación de las ballenas y su conservación. A su vez apoyando el desarrollo de la capacidad humana y la diversidad económica. Para más información sobre es estudio de la Señorita Raschke y su presentación durante la conferencia de océano de la Naciones Unidades, el panel de discusión en ecoturismo y su impacto en ambos partes el medio ambiente y los miembros y las comunidades, por favor visita nuestra información de nota de prensa oficial disponible aquí.


Whale Watching in the Dominican Republic

By Guest Blogger Aireona Bonnie Raschke, 2016 GFDD Fellow and author of Whale Watching in the Dominican Republic

Screen Shot 2017-06-13 at 4.45.19 PM

My name is Aireona Bonnie Raschke and I am a 2016 FUNGLODE/GFDD Fellow, and I’m writing today to share my experience doing research in the Dominican Republic. By way of background, I am currently a PhD student studying human relationships with the environment and perceptions of conservation efforts. These things are important, because conservation biology is working to preserve a healthy world for all of us, but efforts to protect the environment can sometimes cause hardships for local people. Understanding the reasons that people do come into conflict with conservation is the first step to helping to address the problems that lead to such struggles.

The work that I did with GFDD fits right into this, because I investigated resident perceptions of whale watching in the Dominican Republic. I was interested in knowing what local people thought about the whale watching industry, because it is often sold by environmental non-governmental organizations (NGOs), like Greenpeace and the International Fund for Animal Welfare, as a tool for bringing economic support to coastal communities around the world, while also enhancing cetacean (whales, dolphins and porpoises) conservation through education.

This sounds like a win for people and the environment, but tourism can have negative impacts on residents. Some examples of this are overcrowding, increased levels of crime, and increasing costs of living. Data on resident perceptions can help identify where these problems have become bothersome to local people, and provide insight into how to address these issues. Likewise, whale watching can have negative effects one whales and dolphins, changing their behaviors so that they rest less, play less, and socialize less. These changes, over a long enough period of time, can then impact the ability of these animals to reproduce and survive. Restrictions on whale watch operator behavior is needed to prevent this form of tourism from hurting the animals that people are coming to see. The support of local people is needed for such regulations to be developed and maintained.

whale cover

My study sought to look at what kinds of benefits and costs local people perceived as coming from whale watching. This kind of information can help tourism science understand more about the relationship that whale watching really has with residents, especially in the context of the Caribbean, and with an industry as well developed and managed as that of the Dominican Republic. Second, I investigated the perceptions that locals both working in whale watching and in other professions thought about cetaceans, the threats facing them, and the actions needed to be taken in order to protect them for future generations.

In order to do this, GFDD helped me travel to the Dominican Republic, where I got to work with biologist Omar Shamir who helped me find participants for my study in Samaná, Bayahibe, and Santo Domingo. During this time, I was able to interview whale watching operators, local people in a variety of other professions, government officials, marine scientists, and historic informants.

Once I was done talking to the experts and locals in the field, I took my interviews and analyzed them using something called coding analysis and social exchange theory. Coding analysis helps scientists identify important themes in interview data, and social exchange theory is used in tourism science as a framework to understand why and how resident perceptions develop. This says that perceptions of an industry come from how people think that the good and bad impacts of said industry on them and their communities balance out.

My interviews found that whale watching appears to be a great industry for the Samaná area, as people there talked a lot about the benefits of the industry, and didn’t seem to perceive many negative impacts. Participants did identify conflict within whale watching, however, which can be a challenge to attaining economic and environmental sustainability goals. Local people thought that there could be more investment in the community by the industry and the government. Some whale watch operators, on the other hand, admitted that there was conflict over regulations that were used to protect whales from harassment. Furthermore, there were indications that the government and whale watching operators were struggling to work together to manage the humpback whale sanctuary where most of the whale watching in the Dominican Republic is done.

As I was able to present about this June at the UN Ocean Conference, these results illustrate the beneficial nature of whale watching, while also highlighting areas in need of improvement. Specifically, the government and the whale watching industry need to work on maintaining good relations with one another, while also giving back to the community. One of the best ways to support the community, in turn, is to help educated local people about cetaceans and conservation, and to develop human capacity and a diverse economy.

For further information about Ms. Raschke’s study launch at the United Nations during the UN Ocean Conference, and the panel discussion on eco-tourism and its impact on both the environment and the local communities, please read our official press release available here.

Día de celebración en la ONU: Día Mundial de los Océanos

“Nos encontramos aquí hoy para proteger la fuente de vida de nuestro planeta”, declaró el secretario general de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, durante la sesión inaugural de la primera Conferencia de los Océanos de las Naciones Unidas. En los últimos años, con más frecuencia se ha considerado la degradación de los océanos como una amenaza para nuestro planeta.

Esta conferencia es un paso más para lograr sensibilizar a todo el mundo sobre la necesidad urgente de cuidar nuestros océanos, para asegurar el futuro de la humanidad. En el transcurso de una semana, esta histórica conferencia discutirá los desafíos que enfrentan los océanos y examinará qué soluciones pueden encontrarse para lograr el desarrollo sostenible. Los principales temas tratados abarcarán desde la contaminación marina y la conservación del ecosistema marino hasta la acidificación de los océanos y el desarrollo de la tecnología marina.

20170608_102003(1)Mientras la comunidad global se reúne en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York, tendrá la oportunidad de vincularse al movimiento para los océanos el 8 de junio. Este año, el tema del Día Mundial de los Océanos es “Nuestros Océanos, Nuestro Futuro”. Su objetivo es sensibilizar a todo el mundo sobre una emergencia que va en aumento y fomentar el desarrollo de iniciativas locales para lograr que se produzca un cambio a todos los niveles. Al cubrir alrededor de dos tercios de la superficie de la Tierra, los océanos son el fundamento mismo de la vida. Como consecuencia de la sobreexplotación, la contaminación marina, la destrucción del hábitat, el cambio climático y la acidificación marina, los océanos se ven amenazados por la actividad humana.

Este año, el Día Mundial de los Océanos se centra en la prevención de la contaminación por plástico y en la limpieza de los océanos de residuos marinos. Teniendo en cuenta que cada año 9,5 millones de toneladas adicionales de residuos plásticos salen directamente a los océanos, el desafío planteado por los plásticos es más importante que nunca. Además, en el año 2025, por cada tres toneladas de peces que nadan en los océanos podría haber una tonelada de plásticos en las aguas marinas. Para evitar que esto se convierta en una realidad, se están desarrollando soluciones innovadoras para limpiar los océanos. Pero mientras tanto, es responsabilidad de todos cuidar de nuestro medio ambiente.

loggerhead-turtle-123402_1920De hecho, su participación es importante. El 8 de junio participe en un evento que se lleve a cabo cerca de usted o difunda información pertinente a través de las redes sociales, utilizando el hashtag #WorldOceansDay. Tomar medidas sobre temas relacionados con los océanos puede incluir formas muy fáciles. Estimule a las personas para que piensen en lo que los océanos significan para ellos y lo que les ofrecen y aprendan acerca de cómo sus actividades cotidianas afectan la vida marina. Finalmente, realice pequeñas modificaciones a sus hábitos cotidianos y conviértase en un protector de nuestros océanos.

Para conocer más acerca del Día Mundial de los Océanos, por favor visite el sitio web oficial en: http://www.worldoceansday.org/

 

LiteratureRetrieve.aspx

UN Observance Day: World Oceans Day

 

“We are here today to protect the lifeblood of our planet” stated the Secretary-General of the United Nations Antonio Guterres during the opening session of the first Ocean Conference of the United Nations. Over the last years, there have been an increasing consideration on the degradation of oceans as a threat for our world.

This conference is one more step towards achieving global awareness of the urgent need to take care of our oceans, to secure the future of humanity. Over the course of  a week, this historic conference will discuss the challenges faced by oceans, and bring solutions to achieve sustainable development. The main issues discussed will range from marine pollution and conservation of marine ecosystem to ocean acidification and marine technology development.

20170608_102003(1)While the global community gathers at the United Nations Headquarters in New York City, you will have the opportunity to join the movement for oceans on June 8. This year, the World Oceans Day theme is “Our Oceans, Our Future”. It aims to raise awareness around the world about a rising emergency, and enhance the development of local initiatives to make change happen at all levels. Covering about two-thirds of the surface of the Earth, oceans are the very foundation of life. Through overexploitation, marine pollution, habitat destruction, climate change and ocean acidification, oceans are threatened by human activity.

This year, the World Oceans Day focus on plastic pollution prevention and cleaning the ocean of marine litter. Considering that 9.5 million tons of additional plastic waste flow into the ocean every year, the challenge of plastic is more important than ever. Moreover, for every three tons of fish swimming in the oceans, there could be one ton of plastic in marine waters by 2025. To avoid this becoming a reality, innovative solutions are being developed to clean the oceans. But in the meantime, it belongs to everyone to be careful of our environment.

loggerhead-turtle-123402_1920Indeed, your participation matters. On June 8, join an event near you, or spread the word on social media, using the hashtag #WorldOceansDay. Taking action for oceans can take many easy forms. Encourage individuals to think about what the ocean means to them and what they offer and learn about how your daily actions affect marine life. Finally make small modifications to your everyday habits and become a caretaker of our oceans.

To learn more about the World Oceans Day, please, visit the official website at: http://www.worldoceansday.org/

Los mecanismos legales de “no dejar a nadie atrás” – El papel del derecho internacional en la consecución de los objetivos de desarrollo sostenible

Bloguera invitada Inna Amesheva, Investigadora de doctorado, Universidad de Hong Kong

Sustainable development

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), aprobados en septiembre de 2015, marcaron un momento decisivo en la consolidación de la gobernanza y la ciudadanía globales. Los ODS demuestran que la comunidad internacional puede unirse cuando se enfrenta a desafíos sin precedentes, tales como combatir la exclusión social de los más vulnerables y la degradación del medioambiente. Sin embargo, los Objetivos representan en gran medida un mecanismo “blando” del derecho internacional, lo que significa que no son vinculantes y que no existen mecanismos jurídicos concretos que puedan promover o fomentar su aplicación. Sin embargo, a pesar de su carácter ambicioso y no vinculante, los Objetivos de Desarrollo Sostenible tienen la posibilidad de estimular el impulso y lograr un impacto tangible al movilizar una serie de partes interesadas tales como los gobiernos, las empresas y la sociedad civil. En efecto, se reconoce que el mayor esfuerzo en la realización de la agenda de los ODS está por venir.

Global Governance concept, 3D renderingDado su alcance, el enfoque de los ODS se centra naturalmente en mejorar la situación de los más vulnerables a nivel global, lo que queda en evidencia en el lema del esfuerzo: “no dejar a nadie atrás”, el cual se refiere a las personas desfavorecidas tanto en los países desarrollados como en los en desarrollo. Sin embargo, existe una inmensa dificultad para poner en práctica este colosal esfuerzo, ya que los 17 Objetivos deben ser evaluados frente a otros 169 sub-objetivos más específicos. El grado de movilización de la comunidad internacional que este proyecto requerirá no tiene precedentes y sólo podría compararse con un “Programa Apolo para la Tierra”. Lo que es más, la amplitud de los ODS plantea el riesgo de que algunos de los objetivos pudieran ser mutuamente contradictorios, si no son interpretados o aplicados sistemáticamente. Por lo tanto, no está demás recalcar la adecuada supervisión y aplicación del proceso de los ODS, si lo que se quiere es que salgan del ámbito de las aspiraciones y se logre los resultados deseados.

 

En este sentido, cabe señalar que 7 de los 17 Objetivos están explícita o implícitamente relacionados con el medio ambiente, a saber:

  • Agua limpia y saneamiento (Objetivo 6)
  • Energía asequible y limpia (Objetivo 7)
  • Ciudades y comunidades sostenibles (Objetivo 11)
  • Patrones de producción y consumo responsables (Objetivo 12)
  • Lucha por el cambio climático (Objetivo 13)
  • Protección de los océanos y de los recursos marinos (Objetivo 14)
  • Salvaguardia de la Biodiversidad y la gestión del territorio (Objetivo 15)

depositphotos_8009199_originalPor lo tanto, los principales instrumentos y mecanismos jurídicos internacionales que ponen de relieve el imperativo del desarrollo sostenible forman parte de los Acuerdos Internacionales sobre Medioambiente tales como la Convención de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) de 1992 con el recientemente aprobado Acuerdo de París (2015), la Agenda de Acción de Addis Abeba sobre Financiamiento para el Desarrollo aprobada en julio de 2015, así como el Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres, presentado en marzo de 2015. Todas estas disposiciones jurídicas, junto con los ODS, están orientadas al logro de un orden internacional más dinámico y sostenible posterior a 2015. Además, todos se refieren a la necesidad de lograr la sostenibilidad del medio ambiente y a detener el cambio climático, haciendo ‘énfasis en la interconexión entre los mandatos de sostenibilidad, financiación y resiliencia, que radican al centro del esfuerzo para lograr el Desarrollo Sostenible Global.

Sin embargo, aún quedan algunos desafíos importantes antes de lograr el mandato de un desarrollo realmente inclusivo y sostenible. Entre ellos están:

  • Lograr un equilibrio entre la explotación de recursos y la conservación responsable
  • Participar en un intenso replanteamiento de la sociedad actual orientada al consumismo y del sistema de libre mercado
  • Crear un enfoque más integrado del desarrollo institucional y la formulación de políticas a nivel global
  • Participar en un enfoque socio-ambiental integrado para lograr el progreso económico
  • Encontrar una interpretación consistente y coherente de los ODS para evitar conflictos
  • Adecuada supervisión y revisión del proceso general de los ODS

También es importante señalar que si bien los ODS están destinados a ser los “Objetivos Globales” y los puntos de referencia para el accionar de la comunidad internacional, su aplicación depende en gran medida de las políticas nacionales que quedan fuera del ámbito del derecho internacional y de la formulación de políticas. Por lo tanto, las etapas nacionales e internacionales de la ejecución de los ODS deben estar unidas para alcanzar el nivel óptimo de resultados prácticos para lograr un futuro sostenible post-2015.


The Legal Mechanisms of ‘Leaving No One Behind’ – International Law’s Role in Achieving the Sustainable Development Goals[1]

Guest blogger Inna Amesheva, Doctoral Researcher, The University of Hong Kong

Sustainable development

The Sustainable Development Goals (SDGs), adopted in September 2015 marked a watershed moment in consolidating global governance and citizenship. The SDGs evidenced that the international community can come together when faced with unprecedented challenges such as tackling the social exclusion of the most vulnerable and environmental degradation. Yet, the Goals represent largely a ‘soft’ instrument of international law, meaning that they are non-binding and that there are no concrete legal mechanisms that can promote or encourage their implementation. Despite their aspirational and non-legally binding character, however, the Sustainable Development Goals have the possibility to spur momentum and achieve a tangible impact by mobilizing a range of stakeholders such as governments, businesses and civil society. Indeed, it is recognized that the greatest effort in realizing the SDGs’ agenda is yet to come.

Global Governance concept, 3D renderingGiven their scope, the SDGs’ focus naturally falls on bettering the situation of the world’s most vulnerable, evident through the slogan of the endeavor: ‘leave no one behind’, meaning deprived individuals in both developed and developing countries. However, there is immense difficulty in implementing this colossal effort in practice, given that the 17 goals are to be gauged against 169 further, more specific, sub-targets. The degree of mobilization by the international community this project will require is unprecedented and could only be compared to an ‘Apollo Programme for the Earth’. What is more, the breadth of the SDGs poses the danger that some of the goals could be mutually conflicting, if not interpreted or applied consistently. Thus, the adequate monitoring and implementation of the SDG process cannot be overemphasized, if they are to leave the realm of the aspirational and achieve their intended outcomes.

 

It is noteworthy in this respect that 7 out of 17 Goals explicitly or implicitly involve environmental-related targets, namely:

  • Clean Water and Sanitation (Goal 6)
  • Affordable and Clean Energy (Goal 7)
  • Sustainable Cities and Communities (Goal 11)
  • Responsible Consumption and Production Patterns (Goal 12)
  • Tackling Climate Change (Goal 13)
  • Protecting Oceans and Marine Resources (Goal 14)
  • Safeguarding Biodiversity and Land Management (Goal 15)

depositphotos_8009199_originalTherefore, the main international legal instruments and mechanisms that underscore the imperative of sustainable development comprise of International Environmental Agreements, such as the 1992 UN Climate Change Convention (UNFCCC) with the recently adopted Paris Agreement (2015), the Addis Ababa Agenda on Development Financing adopted in July 2015, as well as the Sendai Framework for Disaster Risk Reduction, introduced in March 2015. All of these legal provisions, together with the SDGs, are geared towards the achievement of a more resilient and sustainable post-2015 international order. In addition, all refer to the need to achieve environmental sustainability and halt climate change, stressing the interconnectedness between the mandates of sustainability, financing and resilience, which stand at the heart of realizing the Global Sustainable Development effort.

Still, there are some major challenges that remain before achieving the mandate of truly inclusive and sustainable development. Among these are:

  • Achieving an equilibrium between resource exploitation and responsible conservation
  • Engaging in a deep rethink of the current consumer-driven society and free market system
  • Shaping a more integrated approach of global institution-building and policy-making
  • Engaging in an integrated, socio-environmental pathway for achieving economic progress
  • Finding a consistent and coherent interpretation of the SDGs to avoid conflict
  • Adequate Monitoring and Review of the overall SDG process.

It is also important to note that while the SDGs are intended to be the international community’s ‘Global Goals’ and benchmarks for action, their implementation to a large extent depends on national policies, which fall outside the remit of international law and policy-making. The national and the international stages of SDG execution thus need to be united so as to reach the optimal level of actionable outcomes for a sustainable post-2015 future.

[1] This article is based on a paper delivered at the Fourth International Conference on Sustainable Development at Columbia University, New York, September 2016.

 

Cuándo inicia el cambio verdadero

jake-kheelJake Kheel, bloguero invitado, Co-director y Productor de Muerte Por Mil Cortes

El pasado mes de julio tuve la oportunidad de presentar en el almuerzo mensual de la Cámara Americana de Comercio, algunos de los hallazgos de nuestro documental “Muerte Por Mil Cortes, respecto a la aceleración de la deforestación y la producción de carbón vegetal ilegal en el sur de la República Dominicana. La presentación provocó la indignación de la sociedad dominicana, resultando en que la deforestación lograra un verdadero protagonismo en los medios nacionales durante todo un mes. La charla también incito la respuesta inmediata y directa de numerosos funcionarios del Ministerio de Medio Ambiente, en su mayoría negando que hubiese un problema de  deforestación generalizada en el país o que la producción autorizada de carbón vegetal representara una amenaza real.

Pese al rechazo de nuestros hallazgos, la presión pública contribuyó a que el Presidente Danilo Medina realizara importantes cambios dentro del Ministerio de Medio Ambiente y recalcara la existencia de problemas ambientales en sus discursos públicos. Incluso, uno de los temas centrales de su discurso de juramentación fue la protección de los recursos de agua del país. Como parte de los cambios de su gabinete, el Presidente Medina colocó a la cabeza del Ministro de Medio Ambiente a  Francisco Domínguez Brito, ex Procurador General de la República. En dos visitas “visitas sorpresas” consecutivas a las comunidades rurales, Medina manifestó la importancia de frenar la deforestación y amenazó con penas de cárcel a quienes talaran bosques ilegalmente. En un mes, el tono del gobierno pasó de negación a reconocimiento del problema que representa la desforestación y la necesidad de realizar mejoras en el sistema.

coal-burning-2

El Ministro Domínguez Brito ha demostrado la clara intención de emprender un cambio creíble. Una semana tras que asumiera el cargo, tuve la oportunidad de presentarle “Muerte Por Mil Cortes” y debatimos posibles soluciones. Domínguez Brito se ha tomado el tiempo de buscar y escuchar las opiniones de grupos ambientales, organizaciones sin fines de lucro y miembros de la sociedad civil en relación a los distintos retos ambientales que enfrenta el país. En más de una ocasión, el Ministro ha viajado hasta Valle Nuevo en compañía de actores interesados locales, científicos y defensores del medio ambiente. Incluso, hace muy poco anunció importantes cambios en la política de uso del suelo del parque nacional Valle Nuevo, a fines de erradicar las invasiones agrícolas a gran escala y otros problemas del parque. En sólo unos meses, el Ministro ha incluido en su toma de decisiones  voces de distintos actores, generado una sensación de cauto optimismo, fruto de sus iniciativas.

Sin embargo, a pesar de los prometedores pasos del Ministro, aún falta mucho por cambiar. Si bien la comunidad ambiental aplaude, con razón, las iniciativas del nuevo Ministro, también resulta evidente que son muy pocos, por no decir ninguno, los cambios estructurales y sistemáticos que ha habido dentro del Ministerio de Medio Ambiente.

Por ejemplo, pese a la escasez evidente de recursos disponibles, cada vez son más los  retos anuales que debe afrontar el ministerio y menor la dotación económica de que dispone. Desde hace varios años, el presupuesto operativo anual del Ministerio de Medio Ambiente tiende a reducirse. En el 2015, el presupuesto del Ministerio era de 5.9 millones de pesos y en el 2016 se redujo a 5.6 millones de pesos. No sólo hay una marcada debilidad para monitorizar, controlar y resguardar las zonas protegidas de país, sus cuencas hidrográficas principales y llevar a término los objetivos más básicos de la Ley Medioambiental No. 64-00, sino que además el Ministerio se ve obligado a afrontar todos estos retos con recursos cada vez más limitados.

coal-burning-3

Basta una breve visita a las zonas protegidas del país para apreciar la alarmante falta de empleados, vehículos, materiales básicos o infraestructura adecuada que serían razonables y necesarios para proteger esas áreas. Las amenazas son múltiples: agricultores poderosos, carboneros, cazadores furtivos, minería e intereses de desarrollo, además del asentamiento de nuevas comunidades dentro de los límites del parque. A pesar de las diversas organizaciones locales e internacionales, hasta que las áreas protegidas del país no sean una prioridad real para el gobierno dominicano, con un presupuesto que respalde su gestión, estas zonas seguirán languideciendo. En noviembre salen los planes presupuestarios del 2017 ofreciéndonos la oportunidad de comparar el nuevo interés gubernamental en la protección ambiental, con los recursos necesarios para lograrlo.

Por otra parte, muchos de los funcionarios —entre ellos, prácticamente todos los Viceministros de Medio Ambiente- continúan ocupando el mismo cargo.  Eso, a pesar de que son las mismas autoridades que han permitido el deterioro consistente de las condiciones ambientales durante la última década.

coal-burningComo ejemplo, la devastación de los parques nacionales en los últimos años es uno de los casos más horrorosos. En un estudio de la Universidad de Maryland titulado “High-Resolution Global Maps of 21st Century Forest Cover Change”, los investigadores documentan la pérdida de 317 kilómetros cuadrados de bosque autóctono de las zonas protegidas del país. En concreto, la Sierra de Bahoruco, donde se filmó Muerte Por Mil Cortes, perdió 58 kilómetros de bosque. Valle Nuevo por su parte, perdió 21 kilómetros cuadrados de bosque autóctono y el Parque Nacional de José del Carmen Ramírez perdió 89 kilómetros cuadrados de bosque, equivalente al 12% de la superficie total del parque. Para salvaguardar las áreas protegidas, es necesario que haya una gestión más eficiente, mayor disponibilidad de recursos y alternativas realistas para las poblaciones pobres que viven en estas zonas protegidas y sus alrededores. Pero lo más importante es exigir que los funcionarios asuman una mayor responsabilidad por el estado de los parques y rindan cuentas.

coal-truckAl mismo tiempo, dado el profundo deterioro de las zonas protegidas dominicanas, el país ha recurrido a sus bosques para convertirse (según un artículo publicado en Energy Wire) en uno de los mayores exportadores de carbón vegetal a Estados Unidos, compitiendo con Canadá, Brasil y Argentina en el valor del carbón. El Ministerio ha permitido a pequeños grupos de productores explotar grandes superficies de bosque para producir carbón vegetal y exportarlo como carbón de barbacoa. La eficacia de la supervisión por parte de funcionarios forestales, a esos productores de carbón autorizado, es cuestionable. Hay poca garantía de que ese carbón no afecte negativamente al bosque autóctono, a las especies en peligro de extinción o a las zonas protegidas. Sin embargo, la supervisión de los bosques dominicanos y la vigencia de esos permisos continúan bajo la misma dirección.

Pese a la confianza que inspiraron las primeras iniciativas de Domínguez Brito, es necesario introducir cambios sistémicos en el Ministerio de Medio Ambiente para evitar que las repetidas infracciones históricas de las leyes ambientales se sigan cometiendo a futuro. En concreto, es necesario aumentar, en gran medida, el nivel de transparencia y responsabilidad de los funcionarios a cargo de aplicar la legislación ambiental del país.

Finalmente, el Ministerio debe institucionalizar la participación pública como principio básico del Ministerio de Medio Ambiente. Más allá de las audiencias públicas que forman parte del proceso para aplicar para nuevos permisos ambientales, se deben ampliar los mecanismos de participación pública para incluir reuniones periódicas entre los actores interesados y debatir temas relacionados a las zonas protegidas, la creación de un mecanismo funcional para documentar denuncias ambientales y oportunidades de exponer observaciones públicas sobre nombramientos dentro del ministerio. El nuevo Ministro ha abierto la puerta a una mayor participación y transparencia, pero para que los cambios perduren, no debe depender tan sólo de una persona.


When Change Really Begins

jake-kheel Guest blogger Jake Kheel, Co-Director and Producer of Death by a Thousand Cuts

In July 2016, I had the opportunity to present the findings from our film, “Death by a Thousand Cuts,” about accelerating deforestation and the illegal production of charcoal in the southern Dominican Republic, at the American Chamber of Commerce luncheon. The talk generated widespread indignation and initiated a month of steady media attention on the issue. My talk also elicited an immediate and direct response from numerous officials of the Ministry of Environment, in most cases denying that widespread deforestation is occurring or that the authorized production of charcoal represents a real threat.

Despite its denials, public pressure contributed to President Danilo Medina making a significant change in the Ministry of Environment. President Medina replaced the acting Minister of Environment with Francisco Dominguez Brito, the former Attorney General. Medina made the protection of the country’s water resources a central theme of his inaugural speech. On two consecutive surprise visits to rural communities, Medina spoke of the importance of stopping deforestation and threatened to imprison anyone caught cutting down trees. Within a month, the government’s tone changed from outright denial to recognizing the need for improved environmental management.

coal-burning-2

Dominguez Brito has acted quickly to pursue credible change. In his first week on the job, we screen “Death by a Thousand Cuts” together. The Minister has actively sought the opinions of environmental groups and members of civil society. He has conducted site visits to Valle Nuevo with local stakeholders, scientists and advocates and most recently declared major changes in land-use policy in the Valle Nuevo National Park to eliminate large-scale agricultural invasions. In only a few months, the Minister has actively sought to include different stakeholders in his decision-making and has generated a feeling of careful optimism towards his efforts.

However, many important considerations have stayed exactly the same. While the environmental community rightfully applauds the efforts of the new Minister, it is also clear that few, if any, structural and systematic changes have taken place within the Ministry of Environment. While the leadership and face of the Ministry has changed, to date, little else has.

For example, despite clear deficiencies in available resources, the Ministry relies on diminishing resources each year. Beginning several years ago, there has been an annual trend towards reductions in the Ministry’s annual operating budget. In 2015, the Ministry had an annual budget of 5.9 million pesos. In 2016 that was reduced to 5.6 million pesos, notwithstanding existing weaknesses in the Ministry’s current capability to monitor, control, and protect its protected areas, its primary watersheds, and to implement the most basic objectives of Environmental Law 64-00.

coal-burning-3

In even the briefest of visits to any of the protected areas in the country, it is alarmingly clear that few of the parks have sufficient personal, vehicles, basic materials, or infrastructure. The parks face a myriad of threats: powerful agriculturists, charcoal-producers, poachers, mining and development interests and the establishment of new communities within the park boundaries. Despite the efforts of environmental groups, until the nations’ protected areas become a priority for the Dominican government, including sufficient budget to manage them, they will continue to languish. It will be interesting to see if the Ministry budget for 2017, set to be released in November, reflects the governments’ newfound interest in environmental protection.

Similarly, many of the same officials—including near all of the Vice-Ministers —occupy the same positions. They have maintained their positions despite clear evidence that many of the worst environmental violations in the last few years occurred under their direct supervision.

coal-burning

The devastation of the national parks in recent years is one of the most obvious cases of mismanagement. In a University of Maryland study entitled “High-Resolution Global Maps of 21st Century Forest Cover Change,” researchers documented losses of 317 square kilometers (122 square miles) of native forest from the country’s protected areas. In particular, the Sierra de Bahoruco lost 58 kilometers (22 square miles) of forest, Valle Nuevo lost 21 square kilometers (8 square miles) of native forest and José del Carmen Ramirez National Park lost 89 square kilometers of forest (34 square miles), equivalent to 12% of the total park area. If the protected areas are to be truly protected, they will need more effective management, increased resources, and realistic alternatives for many of the poor living in and around the protected areas. Most importantly, there needs to be greater accountability for the officials in charge of the protected areas.

coal-bagsWhile most of the protected areas have been negatively impacted, the country has utilized its forests to become (according to Energy Wire) one of the largest exporters of wood charcoal to the United States, competing with Canada, Brazil and Argentina.  Small groups of producers have been permitted by the Ministry to harvest large areas of forest for export as barbeque charcoal. Forestry oversight, meant to insure that native forest, endangered species, and protected areas are not impacted from authorized charcoal production, is questionable. Yet no changes have been made to stop this practice or to insure accountability.

In spite of the confidence inspired by the early efforts of Dominguez Brito, there still needs to be comprehensive changes throughout the Ministry of Environment to insure repeated environmental violations are not perpetrated in the future. Specifically, there needs to be a significant increase in transparency and accountability on the part of the officials in charge of enforcing the nations environmental laws.

Similarly, the Ministry needs to institutionalize public participation as a basic principle of the Ministry of Environment, moving beyond legally required public hearings for new environmental permits to more expansive mechanisms. These should include regular stakeholder meetings around protected areas, the creation of a functioning formal mechanism to document environmental denouncements and opportunities for public comment on appointments within the Ministry. The new Minister has opened the door to greater participation and transparency, but this welcome change should not be dependent on one individual alone.

Death by a Thousand Cuts calls attention to a drama that is quietly playing out along the border. However, many of the issues impacting the Sierra de Bahoruco are also impacting forests throughout the country. Until the country’s natural resources are prioritized, both with financial resources and structural changes within the Ministry of Environment itself, the underlying issues causing environmental degradation will make the recent optimism of lasting change short-lived.