¡Cuatro tesoros naturales de América Latina y el Caribe que necesitan tu ayuda!

Por Geovanny Vicente, Bloggero Invitado

Escondidas en las selvas, desiertos y montanas de Latinoamérica y el Caribe, yacen  las claves para revertir el impacto del cambio climático. La región posee la  fuente de oxigeno más grande del planeta, la mayoría de las diversas especies de fauna y flora, y varias maravillas naturales del mundo que necesitan nuestra ayuda. Aquí presentamos algunas iniciativas en marcha  enfocadas en la preservación de cuatro sitios vitales  para el futuro ecológico de nuestro planeta:

  1. Amazonia, Sudamérica- La selva más grande del mundo descansa  en el corazón de América del Sur, con territorio en ocho países del continente: Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guayana Francesa, Guayana, Surinam y Venezuela. La Amazonia es la fuente de biodiversidad más grande que existe y uno de los factores más determinantes en la salud de nuestro planeta. La calidad del aire del mundo depende  de la vegetación de la selva amazónica, y con la tendencia alarmante de desforestación, contaminación del agua y extracción de recursos naturales, su biodiversidad está más amenazada que nunca. Iniciativas surgidas de la Cumbre de París para regenerar los bosques  y reducir  las emisiones de dióxido de carbono preparan el camino hacia una solución global para preservar estos recursos preciosos en la Amazonia. El plan  conocido como Colombia 2030: Sostenible  y en Paz, establece un ejemplo en la región para que los países puedan  de manera sistemática, trabajar para el desarrollo rural y la reforestación de la Amazonia de conformidad con los compromisos globales acordados en París.
  2. Desierto de Chihuahua, México y los Estados Unidos-  El Desierto de Chihuahua es el más grande de Norteamérica, abarcando tanto a México como a los Estados Unidos. En consecuencia, los desafíos generados por los efectos del cambio climático son coordinados por los dos países. En México, el Desierto de Chihuahua  es una de las áreas más vulnerables debido a la escasez de agua para mantener y apoyar a más de  1,000 especies endémicas, así como a los agricultores y ganado en los dos lados de la frontera. Un tratado binacional firmado en 1944, ha sido la solución para amortiguar la sequia extrema y manejar los recursos hídricos compartidos de la cuenca natural de un desierto que, entre los dos países, abarca 7 estados. Continuar esta asociación transfronteriza para combatir los intensos efectos del cambio climático es la mejor solución para preservar la biodiversidad del desierto de Chihuahua.
  3. Lago Enriquillo, República Dominicana- El lago más grande (375 km²) del Caribe ha venido expandiéndose a una velocidad de un 1 metro por año en la última década, destruyendo tierras de cultivo,  los hogares de personas y algunas de las faunas silvestres más vulnerables de la República Dominicana. Los investigadores señalan que la extensión del lago se ha duplicado debido a las fuertes lluvias, teniendo ahora el tamaño de Atlanta, un fenómeno global sin precedentes. Los científicos sugieren que el cambio climático es la causa-raíz detrás de la subida de las aguas, aunque todavía ellos deben descubrir  las razones precisas. Mientras tanto, el más reciente informe de Cambio Climático de los Estados Unidos (U.S. National Climate Assessment) pronostica más patrones meteorológicos extremos en el Caribe con menos tormentas tropicales, pero más intensas.En un intento para reducir los impactos del cambio climático, República Dominicana ha invertido 24 millones de dólares para lanzar un proyecto de ciudad verde con el fin de  crear una comunidad ecológicamente sostenible para las personas que una vez vivieron en lo que hoy es el Lago Enriquillo. Esta nueva ciudad se llama Nuevo Boca de Cachón y es el hogar de  más de 560 familias.
  4. Machu Picchu, Perú- La antigua civilización Inca  en Machu Picchu, una de las más asombrosas maravillas del mundo moderno, ha estado continuamente amenazada por el cambio climático y El Niño. Glaciales derretidos debido a las altas temperaturas, han generado peligrosos deslizamientos de tierra e inundaciones dentro de Machu Picchu. Algunos de los esfuerzos de conservación que el gobierno local y empresas de tours están llevando a cabo para educar a los visitantes en cuanto al cuidado de este tesoro natural y cultural, incluye medidas de turismo sostenible para reducir el uso de bolsas plásticas y baterías que crean residuos no biodegradables.

El gran desafío de la presente generación, es la unión de todos  para salvar estos recursos preciosos que están desapareciendo rápidamente debido a los efectos de los niveles elevados del mar y los patrones climáticos extremos. Si conoces otros tesoros naturales que necesitan ayuda de manera urgente, siéntete libre de dejarnos saber en la sección de comentarios.

Anuncios

Four Natural Treasures in Latin America and the Caribbean that Need Your Help!

By Geovanny Vicente, Guest Blogger

Hidden in the rainforests, deserts, and mountains of Latin America and the Caribbean lay the keys to reversing the impact of global climate change.  The region claims the world’s largest single-source of oxygen, most diverse species of flora and fauna, and several Natural Wonders of the World that need our help. Here are ongoing initiatives focused on preserving four sites vital to the ecological future of our planet:

  1. Amazon, South America– The world’s largest rainforest lies in the heart of South America with territory in eight countries: Bolivia, Brazil, Colombia, Ecuador, French Guiana, Guayana, Suriname, and Venezuela. The Amazon is the world’s largest source of biodiversity and one of the most determinant factors of the health of the planet. The quality of Earth’s air depends on the vegetation of the Amazon rainforest, and with alarming trends of deforestation, water pollution, and resource extraction, it is more threatened than ever.  Initiatives that have come out of the Paris Summit to regenerate forests and cut carbon emissions lead the way toward a global solution to maintaining the precious resources in the Amazon. The Sustainable Colombia Initiative sets an example for countries in the region to systematically address rural development and reforestation efforts in the Amazon in adherence to global commitments agreed upon in Paris.
  2. Chihuahuan Desert, Mexico and the United States – The Chihuahuan Desert is the largest in North America spanning both Mexico and the United States, thus, the challenges posed by climate change are coordinated between both countries. In Mexico, the Chihuahuan Desert is one of the most vulnerable areas to maintain because of the scarcity of water needed to support more than 1,000 endemic species, as well as farmers and livestock on both sides of the border. A binational treaty signed in 1944 has been the solution to buffering the desert from extreme draughts and managing its shared water resources according to the natural watershed of the Chihuahuan Desert which encompasses seven states across two nations. Continuing this cross-border partnership to combat the intensifying effects of climate change is the best solution to preserving the desert’s biodiversity.
      
  3. Lake Enriquillo, Dominican Republic – The largest lake (375 km²) in the Caribbean has been expanding at a rate of 1 meter per year over the last decade, destroying farmlands and homes of some of the most vulnerable people and wildlife in the Dominican Republic. Researchers say the lake has doubled due to heavy rains and is now the size of Atlanta, an unprecedented global phenomenon. Scientists suggest that climate change is the root cause behind the rising water, although they have yet to discover the precise reasons.  Meanwhile, the most recent S. National Climate Assessment forecasts more extreme weather patterns in the Caribbean with fewer, but more intense tropical storms.In an attempt to slow the impacts of climate change, Dominican Republic has invested $24M to launch a one-of-a-kind green cities project to create a sustainable living community for the people who had once lived in what is now Lake Enriquillo.  This new city is called Nuevo Boca de Cachón and is home to more than 560 families.
  1. Machu Picchu, Peru- The ancient Incan civilization in Machu Picchu, one of the most astounding wonders of the modern world, has been continually threatened by climate change and El Niño. Rising temperatures causing glaciers to melt have led to dangerous mudslides and flooding inside Machu Picchu. Conservation efforts that the government and local tour operators are taking to educate visitors on how to best take care of this treasured site include sustainable tourism measures to reduce the use of plastic bags and batteries that create pernicious sources of waste.

The next great challenge for our generation is to join together to save these precious resources that are rapidly disappearing due to the effects of rising sea levels and more extreme weather patterns.

La Paradoja de la Toma de Conciencia

Por Jake Kheel, bloggero invitado. Vicepresidente de la Fundación Grupo Puntacana y co-direcotr del documental Muerte por Mil Cortes

“No hay diferencia entre un pesimista que dice: ‘Se acabó, no te molestes en intentar hacer nada porque no hará ninguna diferencia’, y un optimista que dice: ‘Cálmate, todo va a salir bien.’ De cualquier manera, los resultados son los mismos. No se hace nada”.

Yvon Chouinard, fundador de Patagonia

A fines de 2017, la Fundación Grupo Puntacana y la Muestra de Cine Medioambiental Dominicana (DREFF) organizaron, junto al equipo de edición de la película, la proyección del documental Chasing Coral en todo el territorio de la República Dominicana. Chasing Coral cuenta con una fotografía impresionante y una narrativa persuasiva.  El documental logra resumir un tema complejo, como es el blanqueamiento de los arrecifes de coral, de modo que un público sin formación técnica no solo adquiere conocimientos básicos acerca de los corales, sino que además termina sintiendo una profunda preocupación por su inminente y grave situación. El éxito de la película les ha valido una nominación a los Premios Oscar al Mejor Documental.

Al igual que muchos documentales que exploran desafíos globales complejos, Chasing Coral enfrenta la difícil tarea de llevar la “toma de conciencia” sobre un problema, a iniciativas con acciones tangibles para resolverlo. ¿De qué manera una persona que asiste a la proyección de la película Chasing Coral puede realmente contribuir a reducir el blanqueo de los arrecifes de coral, el cual es un fenómeno global causado por los cambios a gran escala que han sufrido los océanos del planeta y el clima, y que causan la muerte de los corales? ¿De qué forma pueden los directores de películas tan poderosas como el documental de Al Gore sobre el cambio climático, An Inconvenient Truth, el cual ganó un Oscar, inspirar a las personas no únicamente a actuar sino a producir un cambio positivo? Esta paradoja de la toma de conciencia es uno de los mayores desafíos que el movimiento ambientalista enfrenta en la actualidad.

Lo cierto es, que la mayoría de las películas documentales ambientales carecen de  ofrecer una verdadera orientación. Al final de An Inconvenient Truth se le informa al público presente que la crisis climática inminente es solucionable. Se nos aconseja que compremos electrodomésticos y bombillas eficientes, que bajemos nuestros termostatos y que reciclemos. Se nos dice que debemos comprar un automóvil híbrido, si podemos pagarlo. Sin embargo, esta lista de recomendaciones parece ridículamente pequeña e insignificante, frente a los cambios monumentales que se están produciendo en todo el planeta y sus catastróficas consecuencias, todos representados en la película. Tanto así, que al parecer, los cineastas reconocieron esta deficiencia y se sintieron obligados a realizar una continuación de la película: An Inconvenient Sequel: Truth to Power.

Del mismo modo, Chasing Coral concluye con un mensaje esperanzador. Inmediatamente después de describir un futuro deprimente para los arrecifes de coral, se le dice al público que la transformación que salvará a los corales ya está en marcha. El protagonista de la película, Zack Rago, es mostrado enseñando a los niños en edad escolar sobre los arrecifes de coral mediante el uso de lentes de realidad virtual. También se le dice al público que las ciudades se están volviendo ecológicas y que las medidas climáticas están bien avanzadas. ¡Esto, a pesar de que más del 50% de la Gran Barrera de Coral fue destruida en cuestión de meses! ¿Está realmente produciéndose una transformación?

Tras haber producido y co-dirigido el documental Death by a Thousand Cuts, que explora el conflicto que surge entre la República Dominicana y Haití debido a la deforestación de sus bosques fronterizos, estoy íntimamente familiarizado con el problema excepcional de realizar un documental sobre el medio ambiente. Además de tener una historia interesante, los cineastas deben pensar en la recaudación de fondos, la producción, los personajes, la narrativa y, finalmente, la distribución de su producto. Todo esto mientras procura crear una obra de arte precisa, estimulante y que pueda producir cambios. Realizar una película es una tarea considerable, independiente de si se intenta provocar al público para que tome medidas que ayuden a resolver los complejos problemas medioambientales.

Nuestro equipo debatió sobre cómo debíamos terminar nuestra película. Lidiamos, por ejemplo, con temas tales como si debíamos presentar soluciones al desafío de la deforestación en La Española. En vez de producir carbón utilizando leña de los bosques, se podría convencer a los haitianos de utilizar otros combustibles menos perjudiciales como el gas propano. El gobierno dominicano debería tomar medidas estrictas contra la deforestación. Todos deberíamos reciclar. Al final, decidimos que el público debería ser quien decida por sí mismo cuál es el mejor curso de acción. Nuestra esperanza es que la película, y su inquietante final, crearán angustia y posiblemente ira y en definitiva, acción. Más que una receta sobre qué hacer, esperábamos generar la suficiente preocupación como para que el público se viera obligado a buscar por sí mismo una solución.

Esto de ninguna manera es una crítica abierta a Chasing Coral, Inconvenient Truth, o a cualquier otra de una docena de innovadoras películas medioambientales. Estas películas son obras de arte excepcionales que han generado una gran conciencia pública sobre temas medioambientales de importancia crítica y todos los numerosos premios recibidos son muy merecidos. Nos sentimos honrados de tener la oportunidad de presentar Chasing Coral en la República Dominicana.

Irónicamente, después de cinco años de producción y de un intenso esfuerzo para promover nuestra película, es probable que el único impacto medible que tuvo fue ejercer suficiente presión sobre el gobierno dominicano acerca del deterioro de sus bosques, por lo que se vio obligado a sustituir al (totalmente ineficaz) ministro de Medio Ambiente en funciones, por un líder más dinámico y comprometido. Pero si el final de la película hubiese ofrecido al público un grano de esperanza, también podría haber ofrecido una excusa para la inacción. Y, tal vez, la presión para realizar este cambio nunca hubiera ocurrido.

¿Qué sucedería si en lugar de dejarle al público esperanza, estas poderosas películas medioambientales nos dejaran algo distinto: desesperación? El autor Derrick Jensen, argumenta en su ensayo “Beyond Hope” que “cuando la esperanza muere, comienza la acción”. Jensen afirma que la desesperación es una respuesta perfectamente razonable frente a una situación desesperada y lo que es más importante, es sinónimo de empoderamiento. Cuando renuncias a la esperanza y “a confiar en alguien o en algo más para que solucione tus problemas…” simplemente comienzas a hacer lo que sea necesario para resolver esos problemas tú mismo”.

Quizás el movimiento ambientalista debería hacer cambios en su estrategia para así motivar a la acción. Sería interesante ver los resultados si emplearan la teoría de Jensen. Contrario a dejar al público con mensajes de esperanza y garantías de que se está produciendo una transformación, dejarlos en un estado de desesperación, indignación y con una profunda inquietud sobre las consecuencias de continuar actuando como de costumbre. ¿Será que los documentales sobre medio ambiente podrían ser más eficaces para incitar al público a defender al planeta si no le diéramos una razón para no hacerlo? No tengo la respuesta, pero al menos, si vamos a convertirnos en verdaderos agentes de cambio, debemos reflexionar sobre por qué la sensibilización ciudadana por sí sola no ha conducido a una protección más efectiva del medio ambiente.

The Awareness Paradox

By Jake Kheel, guest blogger. Vicepresident of Grupo Puntacana Foundation and co-Director of the documentary Death by a Thousand Cuts

“There’s no difference between a pessimist who says, ‘It’s all over, don’t bother trying to do anything, it won’t make a difference,’ and an optimist who says, ‘Relax, everything is going to turn out fine.’ Either way the results are the same. Nothing gets done.”

Yvon Chouinard, Founder Patagonia

In late 2017, the Grupo Puntacana Foundation and the Dominican Republic Environmental Film Festival (DREFF) hosted screenings throughout the Dominican Republic of the documentary film, Chasing Coral, with the film’s impact team. Chasing Coral has stunning photography, a compelling narrative and manages to summarize a complex subject, coral bleaching, so that a lay audience not only gains a basic understanding of corals, but feels deeply concerned about their impending plight. The film’s success has garnered a nomination for the Academy Awards Best Documentary.

However, like many documentary films that explore complex global challenges, Chasing Coral confronts the difficult challenge of converting “awareness” of a problem, into tangible actions to solve it. How can the average person watching Chasing Coral actually contribute to reducing coral bleaching, a global phenomenon caused by large-scale changes in the planet’s oceans and climate that cause the corals to die? How can Directors of powerful films like An Inconvenient Truth, Al Gore’s Oscar-winning documentary about global climate change, inspire people not only to act, but to produce effective change. This awareness paradox is one of the greatest challenges the environmental movement faces today.

Unfortunately, most environmental films struggle to provide guidance. At the end of An Inconvenient Truth the viewer is told that the climate crisis is imminently solvable. We are advised to buy energy efficient appliances and lightbulbs, to turn down our thermostats and to recycle. We are told to buy a hybrid car, if we can afford one. Yet this list of recommendations seems unreasonably small in the face of the monumental changes occurring around the planet, and their catastrophic consequences, all depicted in the film. (Apparently the filmmakers recognized this shortcoming and felt obliged to make a sequel, An Inconvenient Sequel: Truth to Power).

Similarly, Chasing Coral offers a message of hope to close the film. After painting a dire and downright depressing outlook for the future of coral reefs around the world, the audience is told that the transformation that will save the corals is already underway. The films’ protagonist, Zack Rago, is shown teaching school kids about corals reefs through virtual reality headsets. The audience is told that cities are being greenified and climate action is well underway. This despite over 50% of the Great Barrier Reef having been decimated in a matter of months. Is a transformation really underway?

Having produced and co-directed the documentary film Death by a Thousand Cuts, which explores the emerging conflict between the Dominican Republic and Haiti over their disappearing border forests, I am intimately familiar with the unique challenge of making an environmental documentary film. Besides having an engaging story, filmmakers have to think about fundraising, producing, characters, narrative and eventually, distributing their product. All this while trying to create an accurate, thought-provoking, and change-producing piece of artwork. Making a film is a major undertaking, never mind trying to provoke the audience to take action to help solve complex environmental problems.

Our team struggled with how to end our film. We grappled with whether we should present solutions to the challenge of deforestation on Hispaniola. Instead of making charcoal from the forests, Haitians could be convinced to use other less harmful fuels, like propane. The Dominican government should crack down on deforestation. We should all recycle. Ultimately, we decided that the audience should be allowed to decide for themselves the best course of action. We hoped that the film, and it’s unsettling ending, would create angst, possibly rage, and ultimately, action. Rather than a recipe for what to do, we hoped to produce enough concern that the audience would be compelled to figure it out what needed to be done on their own.

This is by no means an open criticism of Chasing Coral, Inconvenient Truth, or any other of a dozen groundbreaking environmental films. These films are exceptional works of art that have created significant public awareness about critical environmental issues. All of their numerous awards are merited. We were honored to be have the opportunity to present Chasing Coral in the Dominican Republic.

Ironically, after five years of production and a massive effort to promote our film, probably the only measurable impact it had was to put enough public pressure on the Dominican government about its deteriorating forests, that it was forced to replace the acting (and completely ineffective) Minister of Environment with a more committed, dynamic leader. But had the film left the audience with a kernel of hope at its conclusion, it might also have left an excuse for inaction. And just maybe the pressure to make this change never would have occurred.

What if, instead of leaving the audience with a smidgeon of hope, these powerful environmental films left us with something other than hope: despair. The author Derrick Jensen argues in his essay “Beyond Hope,” that “when hope dies, action begins.” Jensen contends that despair is a perfectly reasonable response to a desperate situation, and, more importantly, it is empowering. When you give up on hope and “relying on someone or something else to solve your problems…. you just begin doing whatever it takes to solve those problems yourself.”

Perhaps the environmental movement, more than messages of hope, and assurances that a transformation is already underway, needs to employ despair, outrage, and profound trepidation of the consequences of business as usual, as a strategy to inspire action. Would environmental documentaries be more effective at prodding audiences into defending the planet if we didn’t give them a reason not to? I don’t know the answer, but at the very least, if we are going to become real changemakers, we have to reflect on why creating public awareness alone has not led to more effective environmental protection.

Invertir en el futuro, no en el pasado: La industria verde es la clave contra el cambio climático

Por Geovanny Vicente, Bloggero Invitado
“Invertir en el futuro, no en el pasado”, como clave empresarial verde para ganar la guerra contra el cambio climático, fue la frase que el Secretario General de las Naciones Unidas, Antonio Guterres nos dejó como enseñanza durante la apertura de la One Planet Summit Paris,  el 12 de diciembre de 2017.

En este gran evento, bajo el liderazgo del presidente francés Emmanuel Macron, el presidente del Banco Mundial, Jim Yong Kim y el Jefe de la ONU, Guterres, decidieron rechazar la teoría fatalista y derrotista alrededor del fenómeno del cambio climático para hacer un llamado a todos los líderes internacionales y a la ciudadanía responsable  de todo el mundo para afrontar juntos los grandes desafíos de esta emergencia ecológica que cada vez menos personas pueden negar.

La importancia de esta reunión de tres líderes radica en el lanzamiento de un proyecto ambicioso para ganarle la batalla al cambio climático. 12 compromisos fueron asumidos, la Coalición One Planet fue creada. Este liderazgo tripartito se asegurará de que estos compromisos sean cumplidos, por lo cual en los próximos meses estarán trabajando fuertemente en la implementación de los compromisos y esterarían reuniéndose nuevamente el próximo año para una reunión proyecto: la segunda One Planet Summit.

Esta es una iniciativa de $2 mil millones con el objetivo de profundizar los mercados locales de capital y expandir y desbloquear fondos privados para proyectos relacionados con el clima. El fondo ya está suscrito en más de mil millones.

Estos esfuerzos nos hacen un llamado a la creación de consciencia y hoy más que nunca debemos establecer alianzas entre nuestros gobiernos, sociedad civil, sector privado y aliados financieros para dar respuesta a esta amenaza global. El sector privado ya está viendo que “el negocio verde, es buen negocio”. En ese sentido, Antonio Guterres señalaba que las energías renovables son ahora más baratas que la energía proveniente del carbón en docenas de países desarrollados y en desarrollo, por tanto, hay que invertir en el futuro.

Por ejemplo, en la República Dominicana, una isla del Caribe vulnerable a los efectos del cambio climático, la Empresa Generadora de Electricidad Haina (EGE Haina), recientemente realizó el acto del primer picazo para la construcción de su cuarto parque eólico, Larimar 2, localizado en el municipio de Enriquillo, provincia de Barahona. El Parque Eólico Los Cocos de Pedernales, fue el primero, seguido por uno en la provincia Bani y otro en la localidad de Montecristi. Esta empresa genera el 18 % de la energía de República Dominicana.

Costa Rica por su parte,  aprovecha las lluvias y trabaja para que su matriz energética sea totalmente limpia para el 2021. Costa Rica está cerca de convertirse en la primera nación latinoamericana sostenida en su totalidad por energía renovable.

Con el incremento de condiciones climáticas extremas, se requiere el involucramiento de todos, pues necesitamos mayor acción colectiva para aprovechar el agua, los vientos y el calor como fuentes inteligentes de energía. Imaginen en el futuro, un generador de energía de emergencia alimentado por los vientos y el agua, podría ayudar a lugares como Dominica y Puerto Rico recuperarse de los devastadores huracanes de forma más rápida. Iniciativas de alianzas sector público-sector privado tenemos en la relación suscrita entre el gobierno de Puerto Rico y la compañía Tesla Inc., fabricante de automóviles con sede en Palo Alto, California. Esta relación empezó hace años cuando la isla intentó atraer empleos, pero se ha visto fortalecida a raíz del paso del huracán María y el ofrecimiento que hizo el CEO de la compañía, Elon Musk, para restablecer la energía en la isla a través de la fuente solar. Restablecieron la energía en un hospital infantil de San Juan y hace poco anunciaron 6 proyectos de energía.

Investing in the Future, not in the Past: Green Business as Key to Tackling Climate Change

By Geovanny Vicente, Guest Blogger
“Invest in the future, not in the past,” is the battle cry for green business to win the fight against climate change, according to the United Nations’ Secretary General Antonio Guterres, who opened the One Planet Summit in Paris with these words on December 12, 2017.

At this international event, held under the leadership of French President Emmanuel Macrón, the World Bank Group President Jim Yong Kim, and the Head of the United Nations Guterres, decided to reject the fatalist and defeatist theory about climate change and instead issue a call to action to world leaders and committed citizens across the globe. Only through collective action does the world have a chance to confront the major challenges of this environmental emergency that are growing increasingly harder to ignore.

The importance of this meeting led by these three leaders was the launch of an ambitious project to address the principal effects of climate change.  The leaders agreed upon 12 initiatives and created the One Planet Coalition.  This trilateral leadership will secure that these commitments are kept, and to achieve these goals over the following months they have been working diligently toward their implementation prior to their next meeting to measure progress at the 2nd One Planet Summit.

This is a $2 billion initiative with the goal of deepening local capital markets, as well as expanding and releasing private funds for climate-related projects.  To-date, more than $1 billion has been committed to the fund.

These efforts have motivated global leaders today more than ever to create alliances between and among governments, civil society, the private sector, and foundations that can identify and fund solutions to this global threat. The private sector is already seeing that, green business is good business.  To this end, Antonio Guterres pointed out that in dozens of developed and developing countries, renewable energies are now cheaper than energy from carbon sources, and as a result, it is critical to invest in the world’s future energy sources, rather than its past.  Traditional heavy oil and gas sources can emit harmful pollutants into the atmosphere if not utilizing the latest technological advancements to reduce their environmental footprint.

For example, in the Dominican Republic, a Caribbean island vulnerable to climate change, a local power generator (EGE Haina) recently completed the groundbreaking of the construction of its 4th wind energy farm, called Larimar 2, located in Enriquillo, Barahona, in the southwest of the country.  The wind energy farm Los Cocos in the southern Dominican province of Pedernales, was the first, followed by another in the nearby province of Bani, along with another in Montecristi, near the border with Haiti.  This company EGE Haina generates 18 percent of Dominican Republic’s energy, a growing percentage of which comes from wind turbines.

Costa Rica is another country utilizing its natural resources for energy security. The country’s high precipitation rate allows it to increase the amount of water in its hydroelectric dams.  Increasing its capture rate of the rain is helping to make Costa Rica’s energy grid derived from renewable sources by 2021, when combined with solar and biomass. Costa Rica is close to becoming the first Latin American country to power all of its energy from renewable sources, and lead the way for the hemisphere.  With the increase in extreme weather events, collective action is needed to harvest the surplus waters, winds, and heat as smart sources of energy.

Imagine a future emergency power-generator fueled by winds and water that can help places like Dominica and Puerto Rico recover more quickly from the devastating hurricanes, like those seen this year.  Well, that future is upon us, through forums like the One Planet Summit and public-private sector partnerships, such as that between the government of Puerto Rico and Tesla Motors.  The Puerto Rico-Tesla relationship began years ago when the island tried attracting new jobs and has been strengthened in the wake of Hurricane Maria and the offer made by Tesla CEO Elon Musk, to restore power on the island through the solar energy micro-grids. Musk and Puerto Rico’s Governor Ricardo Rossello connected after Hurricane Maria and restored the energy in a children’s hospital in San Juan as well as 6 similiar energy projects that scale-up Puerto Rico’s solar energy potential.

Tesla’s Elon Musk was among the 164 prominent figures at the One Planet Summit in Paris.  Tesla and many others in attendance are helping countries think creatively and act expeditiously to maximize local and global impact that improves our chances against climate change.

ASPECTOS IMPORTANTES DE LA COP23 EN BONN, ALEMANIA

Por: Omar Ramírez Tejada, Bloggero Invitado

Bajo el lema “Una Conferencia, dos zonas”, término la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático celebrándose del 6 al 17 de noviembre de 2017, en Bonn, Alemania, bajo la Presidencia de Fiji. Incluyó la 23ª sesión de la Conferencia de las Partes (COP 23) a la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), la 13ª sesión de la Conferencia de las Partes que actúa como Reunión de las Partes en el Protocolo de Kyoto (CMP 13), y la segunda sesión de la Conferencia de las Partes que actúa como Reunión de las Partes en el Acuerdo de París (CMA 1-2).

También se reunieron tres órganos subsidiarios, el 47º período de sesiones del Órgano Subsidiario de Asesoramiento Científico y Tecnológico (OSACT 47) y el Órgano Subsidiario de Ejecución (OSE 47), y la cuarta versión del primer período de sesiones del Grupo de Trabajo Especial sobre el Acuerdo de París (APA 1-4).

Entre sus objetivos estuvo, ajustar el Acuerdo de París, en especial las áreas de tecnologías, retomar daños y pérdidas por efectos del cambio climático, las emisiones de gases de efecto invernadero y la transparencia, en esta oportunidad la Conferencia reunió a más de 16,000 participantes, incluyendo más de 9,200 funcionarios gubernamentales, 5,500 representantes de organismos y agencias de la ONU, organizaciones intergubernamentales y organizaciones de la sociedad civil, y 1,200 miembros de los medios de comunicación.

Las negociaciones, que no concluyeron hasta la madrugada del sábado 18 de noviembre, se centraron en los diversos aspectos del programa de trabajo del Acuerdo de París. Las Partes adoptaron 31 decisiones, 24 bajo la COP, 7 bajo la CMP, que, entre otras cosas: brindan orientación sobre la finalización del programa de trabajo del Acuerdo de París, inician el Diálogo de Talanoa (el nombre para el Diálogo Facilitador para 2018 solicitado en la decisión 1 / CP.21, que adoptó el Acuerdo de París), y da importancia a la implementación y ambición previas a 2020, en el marco del “Momento de Fiji para la aplicación”.

Otro punto destacable fue decidir que el Fondo de Adaptación cumplirá el Acuerdo de París sujeto a las decisiones que se tomarán en el CMA 1-3; operacionalizar las acciones de las comunidades locales y la plataforma de los pueblos indígenas; establecer un plan de acción de género; evaluar el proceso de examen técnico sobre mitigación y adaptación; avanzar en el financiamiento a largo plazo; y concluir los exámenes del Comité Permanente de Finanzas, el Fondo de Adaptación, la creación de capacidad en los países con economías en transición y en los países en desarrollo; y brinde orientación al Comité Ejecutivo del Mecanismo Internacional de Varsovia para Pérdidas y Daños Asociados con los Impactos del Cambio Climático.

El segmento conjunto de alto nivel bajo la COP, CMP y CMA reunió a 15 jefes de estado y gobierno, además de ministros y jefes de delegación.

Las negociaciones tuvieron lugar en la “Zona de Bula” y los eventos paralelos en la “Zona de Bonn”. En la zona de Bonn, muchos actores estatales y no estatales anunciaron iniciativas para la acción climática, incluido el lanzamiento de la Iniciativa Ocean Pathway, para vincular océanos con acción de cambio climático a través de los procesos climáticos de la ONU, y el Compromiso de Bonn-Fiji, que fue adoptado por más de 300 líderes locales y regionales para cumplir con el Acuerdo de París.

Principales Puntos de Avance en la COP23

Durante las negociaciones los países trabajaron en puntos cruciales para la urgente implementación del Acuerdo de París, que permitirá que el aumento de temperatura no sobrepase los 2°C. hasta conseguir la meta de los 1.5°C.

Se necesita avanzar prioritariamente en el funcionamiento del Fondo Verde para el Clima (FVC), que permite captar recursos financieros de los países desarrollados para que las naciones en desarrollo y más vulnerables puedan afrontar las consecuencias del cambio climático. El FVC espera contar con 100 mil millones de dólares anuales a partir del 2020. Sin duda uno de los grandes retos de los próximos años será avanzar en ese tema.

En la COP23 hubo avances muy importantes para el contexto latinoamericano y caribeño. El primero referido a la aprobación de un plan de trabajo para la agricultura, ya que para las próximas reuniones discutirán temas en relación a: la adaptación de la agricultura frente al cambio climático, mejorar la capacidad de carbono en los suelos, el sector ganadero y las emisiones de GEI, la seguridad alimentaria, entre otros.

El segundo tema y que es considerado un hito es la creación de una plataforma para conocimientos locales, en la cual se resaltará el aporte tradicional, por ejemplo, de los grupos indígenas para afrontar el cambio climático, pero además se da un reconocimiento a sus capacidades ancestrales.

Resultados de la COP23 para implementar el Acuerdo de París

Diálogo de Talanoa –  se activa y pone en movimiento el plan para acelerar la acción climática con el fin de limitar el aumento de la temperatura. Las Partes han decidido que el diálogo tendrá una fase preparatoria y otra política que será liderada por las presidencias de la COP23 y la COP24, esta última se llevará a cabo en Polonia del 3 al 14 de diciembre del 2018. Durante el diálogo las Partes deberán considerar el informe sobre sobre 1.5°C que será presentado el próximo año por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC). Durante la etapa política, que se llevará a cabo en presencia de los ministros en la COP24, se reportarán las NDC que se espera contengan metas y acciones más ambiciosas de reducción de emisiones, sobre todo de los países con mayor responsabilidad histórica en el tema.

En relación al Fondo de Adaptación, se superó la meta del 2017 gracias a los aportes de Alemania e Italia que contribuyeron con 50 millones y 7 millones de euros, respectivamente.  El fondo cuenta actualmente con 93 millones de dólares.

En relación al mecanismo de pérdidas y daños se está terminando el tiempo y se cierra la ventana para poder presionar a los países desarrollados a trabajar más en este tema, dada la urgencia de brindar herramientas a los países vulnerables de recuperarse luego de eventos climáticos extremos.

POSICIÓN DE LOS ESTADOS UNIDOS Y DESAFIOS PARA EL 2018 

De hecho, Estados Unidos envió un documento a la Organización de Naciones Unidas (ONU), el día 4 de agosto de 2017, para oficializar su intención de abandonar el Acuerdo de París. También anunció que continuará participando en las negociaciones internacionales sobre cambio climático, como la COP 23. El gobierno de Donald Trump participó en la COP 23 “para proteger los intereses de Estados Unidos y asegurar que todas las opciones de políticas (ambientales) permanezcan abiertas a esta administración” pero la comunidad de países signatarios del Acuerdo de París expresó su rechazo para renegociar dicho acuerdo, que ha costado dos décadas de negociaciones.

La salida de Estados Unidos del Acuerdo de París es un asunto complejo, y tiene varias aristas. En primer lugar, su participación en emisiones de gases de invernadero ronda el 17%. En segundo lugar, al desconocer los tratados climáticos se siente libre de abandonar los compromisos adquiridos, como de hecho ya ha recortado el presupuesto de la Agencia de Protección Medioambiental (EPA). También todo indica que va a incentivar los nuevos métodos de extracción y producción de combustibles de Gases de Efecto Invernadero (GEI). En tercer lugar, dejará de contribuir con su aporte al Fondo Verde del Clima, destinado a los países de menores recursos para que puedan cumplir sus compromisos de reducción de GEI y avanzar hacia las nuevas energías limpias. Todo ello va en dirección contraria a las cláusulas del Acuerdo de París.

La buena noticia es que varias autoridades regionales y locales como es caso del gobernador de California Jerry Brown dijo que las ciudades y los estados aún pueden hacer una profunda diferencia en el cambio climático sin el apoyo de la administración Trump. Por su parte el alcalde de la ciudad de Nueva York, Bill de Blasio, dijo que 375 ciudades estadounidenses han suscrito las reducciones del Acuerdo de París, a pesar de que Estados Unidos se retiró. Prometió, además “que la ciudad de Nueva York iría aún más lejos con dramáticos recortes en las emisiones de gases de efecto invernadero a través de estrictas mejoras en los códigos de la ciudad para su principal fuente de emisiones.

Después de lo sucedido en Bonn en noviembre pasado, el próximo 2018 será otro año importante para la diplomacia climática internacional a medida que los países avanzan en la implementación del Acuerdo de París sobre cambio climático y la comunidad internacional está decidida a continuar a pesar de la posición de los Estados Unidos, tal y como ocurrió con el Protocolo de Kyoto parecería que la historia se repite, pero con características diferentes.